[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»FABBING» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%234945dd|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Fabricación digital distribuida y abierta» font_container=»tag:h3|font_size:18px|text_align:left|color:%23000000|line_height:20px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Mónica Loayza Vela – Arquitecta y Diseñadora – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%234945dd|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Abstract
El diseño y la fabricación digital [CAD/CAM] constituyen una de las tendencias destacadas en el escenario actual de la investigación e innovación en los procesos productivos creativos; esto se debe al aumento de la producción de componentes y partes ajustadas a la medida del usuario: haciendo piezas bajo pedido y modificando la instalación de los dispositivos rápidamente y a menor costo.
Para los promotores de esta línea de investigación, la Fabricación Digital Personal o la Auto-producción Digital (fabbing); supone la oportunidad de generar un nuevo modelo productivo, que se compara con las transformaciones inducidas en la vida contemporánea por las computadoras personales e Internet; que han supuesto significativos cambios en cuanto al trabajo en red, autonomía, flexibilidad, movilidad, acceso individual y comunitario a los medios de producción.
Hoy en día, La autoproducción personal, agrupa numerosos proyectos de máquinas de fabricación personal, y una amplia comunidad global, académica, amateur y empresarial trabajando en este campo considerado como el nuevo Ecosistema Productivo: Fabricación personal, distribuida y abierta.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#4945dd» background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#4945dd» icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]
El diseño y la fabricación digital [CAD/CAM] constituyen una de las tendencias destacadas en el escenario actual de la investigación e innovación en los procesos productivos creativos; esto se debe al aumento de la producción de componentes y partes ajustadas a la medida del usuario: haciendo piezas bajo pedido y modificando la instalación de los dispositivos rápidamente y a menor costo.
Para los promotores de esta línea de investigación, la fabricación digital personal o la auto-producción digital (fabbing) supone la oportunidad de generar un nuevo modelo productivo, que se compara con las transformaciones inducidas en la vida contemporánea por las computadoras personales e Internet y que han supuesto significativos cambios en cuanto al trabajo en red, autonomía, flexibilidad, movilidad, acceso individual y comunitario a los medios de producción.
Por otro lado, los arquitectos y diseñadores contemporáneos encuentran en la fabricación digital herramientas que les permiten diseñar espacios adaptables a las diferentes maneras de entender el habitar. De allí que pongan cada vez más énfasis en los lugares múltiples, polivalentes, las viviendas flexibles, la construcción de espacios prefabricados; algunos a través de transformaciones controladas, resultados comprobables y prediseñados por los profesionales; otros, concebidos con la idea de una transformación libre, que permita reflejar el habitar personal y la variación en las demandas de los consumidores.
1. Oportunidades de la fabricación digital para el desarrollo local
La fabricación digital permite acortar el ciclo de desarrollo de productos desde la idea hasta el prototipo, además de testear nuevas ideas de manera rápida y económica. Este proceso también habilita a las empresas a flexibilizar su producción y cambiar diseños y productos a medida del cliente. En conjunto, estas capacidades abren oportunidades para el desarrollo local y permiten a las pequeñas industrias acceder a herramientas de diseño que antes se encontraban exclusivamente en manos de grandes firmas.
Otros elementos relevantes del ecosistema de producción de la fabricación digital son los siguientes:
- El uso simultáneo de canales de distribución locales y globales (glocal). La fabricación digital permite combinar la exhibición de productos en negocios locales con la venta de artículos online a partir de páginas web. A partir del uso de tecnologías de fabricación digital, las pequeñas empresas pueden adaptar rápidamente su producción sin depender de grandes inversiones de capital o grandes stocks requeridos por las cadenas de distribución. Al mismo tiempo, la venta online les permite recibir pedidos de cualquier lugar del mundo.
- La flexibilidad en la producción y la capacidad para fabricar objetos a medida del cliente va a permitir a empresas artesanales contrarrestar la competencia de los países asiáticos. Utilizando herramientas de fabricación digital en industrias especializadas como la fabricación de muebles, artículos de decoración del hogar, lámparas y zapatos, pequeñas firmas lograrán crecer y competir glocalmente.
Estos ejemplos pueden replicarse rápidamente en la región. Algunas empresas ya están utilizando herramientas y servicios de fabricación digital. La conjunción de estas con otros elementos de infraestructura, como las nuevas fuentes de financiamiento y redes de distribución online, son fundamentales para impulsar estas prácticas.
2. Autoproducción digital, fabricación personal o ‘fabbing’
Autoproducción digital, fabricación personal o fabbing es la tendencia más reciente de la fabricación digital; donde el fabber, que es una abreviación de digital fabricator (fabricante digital), es capaz de producir un objeto tridimensional tangible a partir de la información contenida en archivos digitales y materializarlo mediante procesos sustractivos o aditivos de fabricación digital.
Ligados a esta nueva cultura productiva aparecen también modos de trabajo open source (código abierto) caracterizados por la cooperación en red, la interdisciplinariedad y las aproximaciones no formales a la producción del conocimiento, la investigación y la innovación.
El fabbing permite empoderar muy fácilmente a las personas, de manera que se apropien de técnicas de producción y puedan solucionar problemas reales de su vida cotidiana o, sencillamente, producir algo que no existe y desean tenerlo. Esto desplaza el objeto de la transacción a gran escala, ya que desaparece la escasez de capacidad de construir un objeto físico, hacia el diseño o los servicios añadidos de producción a escala media o individual.
Hoy en día, la autoproducción personal agrupa numerosos proyectos de máquinas de fabricación personal y una amplia comunidad global, académica, amateur y empresarial trabajando en este campo considerado como el nuevo ecosistema productivo: fabricación personal, distribuida y abierta.
3. Tectónica digital
Con la implementación de medios digitales al proceso de diseño, aparecieron dos situaciones, hasta cierto punto típicas en el inicial transcurso de este tipo de exploraciones; se trata, por un lado, de un inexperto entusiasmo a favor de lo digital y, por otro lado, de una apresurada crítica detractora. En este sentido, diseñadores se han dejado seducir por las posibilidades formales que presenta los recursos digitales con los múltiples ejercicios desarrollados; y, por otro lado, se han pronunciado juicios de valor a priori, como si se hubiese culminado todo tipo de análisis al respecto.
El más reconocido e influyente crítico de lo digital es Kenneth Frampton. En sus textos, denota una posición defensiva e incluso llama a mantener resistencia contra la vanguardia a la que considera universalista y «destructora sutil» de la cultura tradicional. Destaca, como carencia principal de lo digital en el diseño, la falta de materialidad a causa de la prioridad brindada al aspecto visual con respecto a lo táctil; manifiesta una carencia de lo poético de la construcción, necesaria para despertar ese impulso de palpar las cosas.
Sin embargo, se puede reconocer que los recursos digitales han pasado de ser un paradigma informacional a un aspecto trascendente que redefine los marcos conceptuales de la elaboración de la tectónica clásica (Cifuentes 2012); por cuanto, el uso del computador implica nuevos métodos de producción y fabricación, introduce nuevos materiales y permite el cambio de lo rígido hacia lo plegable o de lo estático hacia lo dinámico.
Cifuentes menciona: «La nueva tectónica digital no implica un quiebre definitivo con las nociones clásicas». Los métodos de construcción, así como la estructura, tampoco han perdido en absoluto la capacidad de ser una manifestación de significado o que la poética de la construcción ha desaparecido.
Los medios digitales, sin duda, han brindado nuevas concepciones en aspectos diferentes; han sido generadores de nuevas sensibilidades (en lo formal, espacial, conceptual y hasta en lo habitable) e inapreciables recursos; surgiendo el debido interés para su exploración y reconocimiento. Además, permiten una redefinición de lo tectónico a la nueva tectónica digital, posible gracias a esas nuevas sensibilidades emergentes.
4. Diseño para una vida en movimiento
A. Tiempos fluidos
Los tiempos cambian a la velocidad de la luz, y el mundo 2.0 no sólo tiene que ver con estar preparado para encarar el mundo de la red con solvencia, sino que va mucho más allá. Implica adaptar nuestro espacio; ya que se trata de un cambio relativamente permanente y que tiene que ver directamente con la adecuación de la vivienda a sus habitantes. La evolución del hábitat privado es una característica intrínseca a la especie humana: como primera capa de relación con el entorno, la vivienda es el medio donde el hombre posee su mayor poder de intervención.
Como bien apunta el sociólogo polaco Zygmunt Bauman: «La vida líquida (…) es la clase de vida que tendemos a vivir en una sociedad moderna líquida. La sociedad “moderna líquida” es aquella en que las condiciones de actuación de sus miembros cambian antes de que las formas de actuar se consoliden en unos hábitos y en unas rutinas determinadas. La liquidez de la vida y la de la sociedad se alimentan y se refuerzan mutuamente. La vida líquida, como la sociedad moderna líquida, no puede mantener su forma ni su rumbo durante mucho tiempo».
Estar preparados para poder pivotar de nuestras ideas iniciales ya no es una opción, es una obligación. Cada vez es menos coherente pensar en planificar todo, pues la realidad se encarga de manera permanente de estropear nuestras planificaciones. Es más interesante pensar en términos de adaptabilidad que de predictibilidad.
B. Optimización, versatilidad y confort
El crear un espacio vital flexible que se adapte a las necesidades de cada momento no es un concepto resultado de la modernidad. En los pueblos nómadas, siempre ha estado presente el concepto de hogar móvil, con utensilios domésticos de fácil transporte y multiplicidad de uso. Sin embargo, en la sociedad contemporánea, los nuevos hábitos generacionales y las nuevas configuraciones familiares exigen un entorno habitable flexible que pueda adaptarse fácilmente a las cambiantes necesidades de las personas. Algunos ejemplos de ello son las sillas plegables, mesas que se montan y se desmontan, televisores portátiles, ventiladores de mano y sofás-cama.
El siglo XXI ha producido una gran cantidad de objetos flexibles, funcionales y ligeros, que se adaptan a las necesidades de la vida moderna. La arquitectura y el diseño son el reflejo de las estructuras familiares y sociales de cada época. Los constantes cambios en las formas de existencia actual invalidan los órdenes clásicos y jerarquizados, proponiendo otras formas de habitar.
Arquitectos y diseñadores han propuesto objetos basados bajo las primicias de optimizar espacio, mejorar la movilidad y aumentar la autonomía. En algunos casos, retomando diseños tradicionales, incorporando nuevos materiales tecnológicos, desarrollando formas ergonómicas, investigando sobre nuevos mecanismos.
C. Mobiliario como «dispositivo de uso»
Mobiliario es cada uno de los enseres movibles que configuran, delimitan y definen un espacio.
Entendido como “dispositivo de uso”, el mobiliario se convierte en un sistema de acción, ajustado a los estímulos propios del espacio. Este nuevo dispositivo aborda todas las escalas de la dimensión cotidiana e infraestructural de nuestro entorno y, al mismo tiempo, entra en sinergia empática en él.
Preferimos, en efecto, el término de “dispositivo de uso» al de mobiliario, porque nos permite crear lógicas generadoras y relacionales; programaciones flexibles, ajustadas a necesidades particulares, concretas del usuario; capaces de impulsar e inducir configuraciones diversas en el espacio.
Definimos entonces al mobiliario como un dispositivo abierto y evolutivo más que un diseño exacto y cerrado; procesador de situaciones y programador de acciones, pero a la vez pauta organizativa (infraestructural), sistema (formal); y, en definitiva, mecanismo de reacción: reactivo frente al espacio que ocupa.
A modo de consideraciones finales
- Las nuevas tecnologías de fabricación no sólo liberan la creatividad del usuario. También generan nuevas oportunidades y modelos de negocios. Todos estos cambios pueden afectar las formas de consumo, producción y comercio. Sin embargo, es difícil decir todavía cuánto van a cambiar las estructuras e instituciones existentes. Las visiones más optimistas y extendidas sobre la fabricación digital proponen la personalización del consumo y la democratización de la producción a partir de la automatización.
- Por otro lado, a partir del ascenso del open source y la innovación abierta está permitiendo validar un nuevo modelo de creación de productos e ideas que aprovechan la creatividad de personas y expertos de diferentes disciplinas y pertenencias sociales. La idea básica de este modelo de innovación apela a la inteligencia colectiva para ampliar el potencial creativo.
- Creemos que la fabricación digital proporciona una nueva oportunidad para el desarrollo social y económico que podría beneficiar tanto a emprendedores locales como a pequeñas empresas y promover nuevas formas de inclusión. Pero al mismo tiempo, es necesario reconocer las asimetrías que las nuevas tecnologías producen, en términos de acceso a mercados, empleo y sustentabilidad. Estas asimetrías podrían implicar además barreras para el acceso a las tecnologías y el conocimiento. Sin políticas de acceso e innovación abierta, la fabricación digital podría reforzar las desigualdades existentes.
- La Tercera Revolución Digital es el paso de la fabricación analógica a la digital ―objetos “diseñados en pantallas” y producidos materialmente con máquinas controladas por ordenador―; y tendrá efectos sobre nuestras vidas y sociedades de una relevancia equivalente al de la computación y al de la comunicación. Lo que no acaba de estar claro es cuál será el sentido de estas transformaciones. Como demostraron las “revoluciones” precedentes, el futuro siempre no suele ser lo que pensamos. Algunos estamos especulando con la idea de que podría llegar a constituirse en una cultura productiva (y una economía) en torno al diseño y la fabricación de objetos “libres”, y de máquinas para fabricarlos como en FLOS (Free/Libre Open Source).
- Por último, esta idea de libertad, que es interpretada de múltiples maneras, nos interesa en la medida en que pueda generar un entorno productivo más abierto, cooperativo y amistoso; más centrado en la producción creativa y menos en el capital y el poder que los modelos dominantes, hace ya varias décadas, nos condicionan.
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- Frampton, Kenneth. (1985). Hacia un regionalismo crítico: seis puntos para una arquitectura de resistencia. En Foster, Hal (compilador) La Posmodemidad. (pp. 37 – 59). Barcelona: Kairos.
- Cifuentes, Camilo Andrés. (2012, marzo, 12) Arquitectura y computación. ¿Determinismo o mediación?: del paradigma informacional hacia uno tectónico digital. DEARQ: Revista de Arquitectura de la Universidad de los Andes, Nro. 10. (pp. 22 – 35).
- Massad, Fredy., y Guerrero Yeste, Alicia. (2004, enero, 16). Arquitectura en lo época de lo Revolución Digital. ARQA. Recuperado de: http://arqa.com/actualidad/colaboraciones/arquitectura-en-la-epoca-de-la-revolucion-digital.html
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Desde el 2014 es Co-fundadora de DOT Lab, Laboratorio Abierto de Producción Ciudadana.
Representante de la delegación peruana en la V Edición de Lima Design Week 2017. Actualmente viene desarrollando PACKAPART, emprendimiento empresarial innovador de Mobiliario que integra herramientas tecnológicas de Fabricación Digital con procesos de pensamiento DIY.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»1185,1186,1187,1188,1189,1190,1191,1192″ nav=»dots» meta=»1″ autoplay=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]













