Pintura / Ricardo Cordova

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Transfiguraciones» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Ricardo Cordova – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]“Cambio profundo en la figura o el aspecto de una persona o cosa, generalmente provocado por un sentimiento o un estado de ánimo.”

“La transfiguración es un transformación de algo e implica un cambio de forma de modo tal que revela su verdadera naturaleza.”

“El tipo más común de transfiguración en la actualidad, resplandeciente o brillante, podría ser una visión u ocurrir durante una visión y puede durar un tiempo después de dicho acontecimiento.”[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Las imágenes de los cuadros de la serie Transfiguraciones no son borrosas, sino sólo imprecisas. Esto muestra la alteridad de la imagen, en donde ella sólo resulta un medio. Esta falta de enfoque o barrido hace imposible ver a través de la imagen, captar con claridad lo representado y percibirlo con exactitud, negando en parte la expresión de un contenido concreto que flota entre la aparición y la desaparición. Hacer que surja algo donde parece que no hay nada.

A pesar de todo ello, la esencia de las imágenes representadas transmite lo esencial de la obra en la trayectoria del artista: la representación de la luz, cada vez más pura, concreta con menos distracciones objetuales reconocibles para poder llegar al espectador con el mensaje directo, pero a la vez misterioso. Son 12 cuadros de mediano formato trabajados a lo largo del 2010. Puede parecer un cambio sustancial, pero en el fondo es la misma búsqueda de muchos años, sólo que cada vez más esencial.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0a0a» title=»Ricardo Córdova Farfán» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0a0a» background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-bottom:20px;»]Arequipa, Perú 1961.

La primera exposición individual, la realiza en Arequipa en 1978 y en Lima en 1981, y desde entonces ha realizado más de 30 exposiciones individuales tanto en el Perú como en el extranjero que han llevado su obra a Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos y China y ha obtenido numerosos premios en Concursos de pintura a nivel nacional y participa también en Bienales y Ferias de Arte del Perú y del extranjero.

Se graduó como Licenciado en Artes en 1992. En los años siguientes continúo estudios de especialización graduándose en el 2003 como Magíster en Artes y concluyendo el 2008 el Doctorado en Filosofía en la Universidad Nacional de San Agustín, en donde es profesor Principal de la Escuela de Artes.

Participa frecuentemente en exposiciones colectivas que han llevado su obra a Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos y China.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»4753,4754,4755,4756,4757,4758,4759,4760,4761″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Atmósfera y arquitectura. Relaciones fenomenológicas y artefacto de poder / Silvia Bernad

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Atmósfera y arquitectura» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23d2e2a7|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Relaciones fenomenológicas
y artefacto de poder» font_container=»tag:h3|font_size:18px|text_align:left|color:%23d2e2a7|line_height:20px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Silvia Bernad Lage – Ms. Diseñadora – España» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23d2e2a7|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]RESUMEN

La noción de la atmósfera ha devenido, en los últimos años, en materia de interés tanto en el campo de la arquitectura y el diseño como desde la teoría socio-política. El acercamiento teórico propuesto por el filósofo Gernot Böhme sobre la concepción y generación de las atmósferas, así como el estudio de la transmisión de afecto, nos brinda la oportunidad de investigar acerca de las sugerentes relaciones que se establecen entre objeto-atmósfera-sujeto.

Palabras clave: atmósfera, arquitectura, transmisión y afecto.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#d2e2a7″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#d2e2a7″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]EL TÉRMINO Y SU CONCEPTUALIZACIÓN

El término atmósfera se usa cotidianamente, paralelamente a su acepción en el campo de la meteorología, para referirnos a la descripción de una ciudad, un restaurante, o incluso una reunión.

Cuando hablamos de atmósfera nos referimos siempre a un sentido espacial del ambiente. En todos los idiomas el término goza de un extenso vocabulario que lo describe; la atmósfera puede ser sublime, agradable, elegante, tensa, opresiva, cargada, melancólica, positiva (1).

El término atmósfera deriva del campo de la meteorología, y es sólo a partir del siglo XVIII que se usa de forma metafórica para definir esa sensación que está en “el aire” (2).

La noción de atmósfera ha recibido una atención relevante en los últimos años desde diferentes campos. En el contexto filosófico las reflexiones sobre atmósferas están particularmente asociadas al filósofo Hermann Schmitz, en cuyo libro Der Gefühlsraum publicado en 1969 aparece la noción de atmósferas desvinculada del carácter meteorológico y concebida, en términos más amplios, como estados de ánimo (Stimmungen) (3).

Complementario al trabajo de Schmitz encontramos actualmente a uno de los filósofos más fértiles en el campo de la investigación fenomenológica de la arquitectura, el alemán Gernot Böhme. Paralelamente encontramos, al también alemán, Martin Seel cuya tesis busca aunar los conceptos de estética del ser y apariencia.

Seguido de ellos, la más reciente discusión sobre atmósferas acercándose a las atmósferas de la política, es la que presenta Peter Sloterdijk en su trilogía Esferas (4) donde propone una reconceptualización del ser humano a través de la experiencia y la configuración del espacio.

En la arquitectura cabe destacar el arquitecto suizo Peter Zumthor, galardonado con el prestigioso Pritzker de arquitectura en 2009 (5). Zumthor es reconocido por articular de manera explícita el concepto de atmósferas con la arquitectura, como se manifiesta en su libro Atmósferas: Entornos arquitectónicos. Las cosas a mi alrededor. En este libro Zumthor plantea qué es la calidad propiamente arquitectónica, se pregunta por qué hay edificios que conmueven mucho más que otros. Su respuesta nos transporta de nuevo al concepto de atmósfera. Según Zumthor la atmósfera habla a una sensibilidad emocional, una percepción que captamos de una forma extremadamente rápida. Se produce cuando “entro a un edificio, veo un espacio y percibo una atmósfera, y en décimas de segundo, tengo la sensación de lo que es” (6).

LA ATMÓSFERA COMO CONCEPTO ESTÉTICO

Böhme amplia el concepto de aura de Walter Benjamin de forma que no sea exclusivo a la experiencia artística. Según Benjamin, lo “aurático” es una correspondencia determinada que se da entre el receptor y aquello que irradia del objeto observado, i.e. la obra de arte. Lo que llama aura se puede traducir en el concepto de inaccesibilidad: “la manifestación irrepetible de una lejanía (por cercana que pueda estar)” (7). Para Benjamin el aura se “respira”, lo que significa que se absorbe corporalmente, esto transporta la percepción de la atmósfera a “una calidad sensorial indeterminada del espacio” (8).

En la filosofía de Schmitz, más cercana a la teoría de la percepción, las atmósferas son mayoritariamente concebidas como algo que sale a tu encuentro. Schmitz introduce la noción de atmósfera de forma fenomenológica, i.e. no a través de una definición, sino haciendo referencia a experiencias cotidianas como la atmósfera tensa de una sala o la atmósfera serena de un jardín (9). Schmitz entiende que las atmósferas son totalmente independientes de los objetos, i.e. deben pertenecer al sujeto. Las atmósferas “flotan” en el aire, como si se tratara de algo etéreo, incluso divino, que llena el vacío entre los objetos y nos embelesa.

Asimismo, Schmitz define los sentimientos como ilocalizables, que “fluyen” a través de la atmósfera y van a parar al cuerpo, que los acoge de forma afectiva tomando la forma de sentimiento (10). Teoría que Böhme no comparte al afirmar que las emociones no tienen porque estar en tu corazón o en tu alma, pueden estar fuera (11). En esta búsqueda de un “lugar” para las atmósferas encontraremos algunas de las claves de la tesis de Böhme.

El acercamiento teórico sobre la estética de la atmósfera de Schmitz está orientado a la perspectiva del receptor, a una “media-estética de la recepción” (quasi-aesthetics of reception). Su concepción de las atmósferas descarta la posibilidad de que puedan ser producidas por la calidad de las cosas (12). Aquí es donde encontramos la gran aportación de Böhme al estudio de las atmósferas, en cuanto que libera el concepto de atmósferas de la dicotomía sujeto-objeto. Apuesta por concebir el ser humano básicamente como cuerpo, partiendo de la idea que la consciencia del cuerpo es originariamente espacial, hecho que conlleva tomar consciencia del entorno y de los propios sentimientos (13).

Böhme supera el debate existencialista afirmando que “una cosa es lo que es, independientemente de su existencia (Dasein), atribuida en última instancia por el sujeto cognitivo, quien asume su existencia” (14). Böhme nos presenta una concepción ontológica de la objetualidad en donde se piensa la existencia de los objetos en cuanto que su existencia viene determinada a través de la localización en el espacio y tiempo (15).

Böhme introduce la expresión Ektasen des Dings (16) (éxtasis de las cosas) para definir esta forma en que los objetos salen fuera de sí mismos (17). Según Böhme, esto nos lleva a pensar las conocidas como segundas propiedades de los objetos (i.e. color, sonido, olor) como éxtasis (18).

Paralelamente encontramos en la filosofía de Seel una concepción más amplia de estas propiedades entendidas bajo la noción de “apariciones” pensadas como “todo aquello que puede determinarse como atributo de un objeto mediante el empleo correcto de predicados de la percepción” (19). Seel restringe las apariciones a aquello que podemos discernir mediante los sentidos, alejándose del concepto kantiano de realidad empírica de los objetos (20).

A diferencia del pensamiento de Böhme, Seel enfoca su pensamiento hacia el receptor que percibe, ya sea un objeto o un acontecimiento, e introduce la noción de tiempo como agente implicado en el juego fenomenológico del aparecer-desaparecer al discernir entre apariciones duraderas y fugaces. De hecho, concibe la aparición integral de un objeto como una sucesión de constelaciones de sus apariciones, algunas de ellas que se dan por un tiempo más largo, (i.e. apariciones duraderas) y otras por un breve periodo de tiempo (i.e. apariciones fugaces) (21).

Böhme propone pensar las primeras cualidades de los objetos (i.e. forma, solidez y volumen) como una extensión de las llamadas secundarias.

Nos alejamos de la idea clásica ontológica de la forma como elemento delimitador que cierra el volumen acotándolo, para centrarnos en el efecto externo que el volumen ejerce en su entorno. En palabras de Böhme: “el volumen pensado como la voluminosidad de una cosa, es el poder de su presencia en el espacio” (22).

Encontramos por lo tanto, y contrariamente a la teoría de Schmitz, que las atmósferas están concebidas “como algo que proviene y es creado por los objetos, personas o sus entornos” (23). Para Böhme las atmósferas, por lo tanto, no son algo objetivo (i.e. las cualidades que poseen los objetos) sino remiten a cómo los objetos articulan su presencia a través de otras cualidades, concebidas como éxtasis. En este punto diverge el razonamiento de Seel que defiende la objetividad de lo atmosférico, “porque puede ser captado por todos aquellos que conocen o poseen las afinidades existenciales respectivas” (24). Según Böhme tampoco son algo subjetivo determinado por un estado mental concreto (25). Böhme propone liberar las atmósferas de esta dualidad para que se manifiesten como un ente autónomo.

GENERADORES DE ATMÓSFERAS

Aquí encontramos el matiz más interesante del pensamiento de Böhme en relación con otros fenomenólogos anteriores, en el que define la atmósfera como “una síntesis entre la realidad común de lo percibido y del perceptor (26) aportando así una localización de lo atmosférico” (27).

En contraposición a la noción de atmósferas planteada por Böhme, Seel introduce el concepto de “aparecer atmosférico” como una de las tres dimensiones de la estética del aparecer, junto con el aparecer simple y el aparecer artístico (28).

Seel se desvincula de Böhme, cuyo pensamiento considera que limita todo el pensamiento estético al aparecer atmosférico (29). Para Seel las atmósferas “son el aparecer de una situación, una aparecer compuesto de temperatura y de olores, de sonidos y de transparencias, de gestos y de símbolos que tocan y afectan de un modo u otro a quienes están inmersos en esta situación” (30).

Contrariamente apoya el concepto de la realidad común compartida por parte de lo percibido y el perceptor que defiende Böhme al argumentar que “la percepción atmosférica siempre es una captación en medio del sentido, (…) no captaré el aura de superioridad de un costoso objeto de diseño frente a un mueble ordinario de Ikea si no tengo conocimiento alguno de semejantes diferencias” (31). Este espectro de realidad compartida deviene clave para el entendimiento de la atmósfera.

EFECTOS DEL PERCIBIR ATMOSFÉRICO

Como puntualiza Seel, las atmósferas también se dan cuando nadie atiende particularmente a ellas (32). Pero lo cierto es que mayoritariamente se tratan de espacios “generados” intencionadamente, algunos con fines éticamente cuestionables, y otros, en su vertiente más artística, enfocados a la transformación del espacio. De hecho, la noción de atmósferas se ha asentado indefinidamente en las áreas de diseño, la publicidad o la escenografía. Böhme desarrolla en uno de sus escritos la idea del diseño escenográfico como paradigma de la estética de lo atmosférico (33).

Anteriormente, a principios de los años 70, el reputado profesor de marketing Philip Kotler acuñó el término atmospheric (atmosférico) para designar un nuevo campo de investigación práctica. Kotler argumenta que “las atmósferas de un lugar son muchas veces más influyentes que el producto en sí mismo” (34), de este modo, apuesta decididamente por el diseño de atmósferas como elemento central de marketing.

Las atmósferas existen porque las vivimos, “¿hay alguien que no haya entrado, aunque sea una sola vez, a un espacio y no haya sentido su atmósfera?” (35), nos pregunta Teresa Brennan en su libro The Transmission of Affect. Hace uso de la expresión transmission of affect (transmisión de afecto) para “capturar un proceso que es social en origen, pero biológico y físico en su efecto” (36).

Es obvio que notamos la atmósfera que nos envuelve y esto afecta a nuestra percepción del espacio. Mostramos nuestra presencia corpórea en el espacio mediante el movimiento. Böhme defiende la experiencia del sujeto como factor fundamental en el entendimiento de la atmósfera (37).

Pero los espacios no son únicamente compuestos por materialidad; el sonido, la luz, la música también pueden crear espacios. ¿Quién no ha escuchado música con auriculares y ha experimentado un nuevo espacio a su alrededor? En su vertiente artística nos remitimos a la obra de artistas como Olafur Eliasson o James Turrell para contemplar la capacidad de la luz para generar atmósferas.

El uso de la luz en la arquitectura no es ninguna novedad, encontramos, ya en la arquitectura religiosa (e.g. iglesias, catedrales), una clara voluntad de representación de lo numinoso (38) mediante la luz. Pero el uso de la tecnología para generar atmósferas brinda la oportunidad de trabajar independientemente de factores como el clima o las estaciones llevando a la emancipación de la atmósfera desde la perspectiva diseñística.

Si son las atmósferas un tema recurrente en la arquitectura; ¿podríamos, tal como defiende Böhme, definir las atmósferas como la materia por antonomasia de la arquitectura? (39)

Retomando los efectos del percibir de las atmósferas, Böhme defiende que nuestro estado de ánimo básico (Grundstimmung) (40) se ve afectado por la atmósfera de un espacio. Asimismo Brennan desde el campo de la teoría socio-política argumenta que cuando se comparte un espacio, el estado afectivo de una persona (e.g. alegría, ansiedad) puede ser transmitido a los otros sin ser necesariamente consciente de ello (41).

Según Brennan este intercambio tiene lugar a través de un proceso químico llamado «Sincronización» (Entrainment) que funciona de manera inconsciente a través de feromonas (42).

Los estudios de Teresa Brennan sobre la noción de afecto resultan interesantes en cuanto a su contribución para entender cómo la afectividad impregna el tejido de lo social, participando en la construcción de las relaciones de poder, al mismo tiempo que convirtiéndose en una potente herramienta para desarticularlas.

Si la generación de atmósferas arquitectónicas a través del diseño sensorial afecta al comportamiento humano (43), no cabe duda que nos encontramos ante un artefacto de poder para la manipulación sutil.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  1. Böhme, 2014:43
  2. Böhme, 2012:1
  3. Borch, 2014:62
  4. Borch, 2014:62
  5. http://www.pritzkerprize.com/laureates/2009/
  6. Zumthor, 2006:13
  7. Benjamin, 1989:4
  8. Böhme, 1993: 117 – 118. Original (en alemán): “… ist eine unbestimmt räumlich ergossene Gefühlsqualität”.
  9. Böhme, 1993:119
  10. Original(alemán): “ortlosergosseneAtmosphären[…],dieeinenLeib,densieeinbetten,inderWeisedes[…] affektiven Betroffenseins heimsuchen, wobei dieses die Gestalt der […] Ergriff enheit annimmtIbid”,Böhme, 2007: 294
  11. Böhme, 2014:96
  12. Böhme, 1993:120
  13. Ibid.
  14. Original (alemán): “Ein Ding ist danach, was es ist, unabhängig von seinem Dasein, und dieses wird ihm letzten Endes vom erkennenden Subjekt zugeschrieben, indem das Subjekt das Ding setzt.”, Böhme, 2007:296
  15. El ejemplo que nos propone Böhme para ilustrar este punto: una taza es azul, pensamos en algo que viene determinado por su color como característica diferenciadora de las otras cosas. El color es algo que la taza “tiene”. Además de su coloración azul también se puede hablar de si la taza existe.
Böhme propone pensar el azul de la taza de otra manera, en la que la taza está presente en el espacio y hace perceptible su presencia. De esta manera, entendemos el azul de la taza no como algo adherido y limitado en cierta forma a ella, sino como algo que irradia hacia fuera del entorno de la taza, “tintando” el ambiente. En tanto que la característica azul es una forma de la taza de estar en un espacio y tiempo, la existencia de la taza está contenida en la concepción de la característica azul. De esta manera no se piensa el objeto en términos de su diferenciación con los otros, sino en términos de cómo se hace notar y sale de sí misma. Böhme, 1993:121.
  16. El término Ektasen fue utilizado también por Heidegger para definir la temporalidad y sus dimensiones. “La temporalidad es esencialmente extática, lo originariamente »fuera de si«. Sus tres dimensiones el futuro, el pasado, y el presente, no son tanto fases como éxtasis.” Colomer, 2002: 532-533
  17. Böhme, 1993:121
  18. Ibid.
  19. Seel ilustra este punto con el ejemplo de una pelota: está roja, es húmeda, está fría, rasguñada, huele a cuero, etc… serían atributos del objeto. Seel, 2010:66
  20. Ibid.
  21. Seel, 2010: 77
  22. Original (alemán): “Volumen, gedacht als Voluminizität eines Dinges, ist die Mächtigkeit seiner Anwesenheit im Raum.”, Böhme, 2007:297
  23. Böhme, 1993:122
  24. Seel, 2010:145
  25. Böhme, 1993:122
  26. Original (alemán): “Die Atmosphäre ist die gemeinsame Wirklichkeit des Wahrnehmenden und des Wahrgenommenen”, Böhme, 2007: 298
  27. Böhme ilustra este punto con un ejemplo: “una hoja tiene la propiedad objetiva de ser verde. A su vez, sólo puede ser llamada verde en tanto que comparte una realidad con el perceptor. Estrictamente ha- blando, expresiones como “sereno” o “verde” se refieren a esta realidad común, porque puede ser llamada tanto por el lado del objeto o del perceptor” Böhme, 1993:122
  28. Seel, 2010:44
  29. Seel, 2010:144
  30. Ibid.
  31. Seel, 2010: 145
  32. Seel, 2010: 143
  33. Böhme, G. (2013), “The art of the stage set as a paradigma for an aesthetics of atmospheres”, Ambiances: International Journal of Sensory Environment, Architecture and Urban Space. http://ambiances.revues.org/315
  34. Kotler, 1973-74:49
  35. Original (en inglés): “Is there anyone who has not, at least once, walked into a room and “felt the atmosphere”?”. Brennan, 2004:1
  36. Brennan, 2004:3
  37. Böhme, 2013:109
  38. La noción de lo sagrado como lo numinoso proviene del teólogo alemán Rudolf Otto. Böhme, 2013:139
  39. Böhme, 2013:106
  40. Borch, 2014:81
  41. Brennan, 2004: 9
  42. Las feromonas son sustancias químicas secretadas por los seres vivos que se transmiten en el medio externo para desencadenar un cambio en el individuo que las percibe . Procreaciones específicas a través del olor en muchas interacciones hormonales, incluyendo las agresiones y el sexo. Ibid.
  43. Borch, 2014:85

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Desde el 2015 forma parte del equipo creativo La Petita Dimensió; un estudio de Arquitectura Interior y Estrategias Urbanas. Compagina su actividad profesional con la docencia en el Grado de Diseño de Espacios en BAU, Centre Universitari de Disseny de Barcelona.

El interés en explorar los aspectos y relaciones del diseño espacial, en su particular vínculo con la filosofía, la sociología y el arte, le ha llevado a investigar sobre la política y poética de la atmósfera espacial en el marco del Máster en Investigación en Arte y Diseño en UAB (2017).[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Termas de Vals. Graubunden, Suiza, 1990-1996. Peter Zumthor / Silvia Alonso de los Ríos

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Termas de Vals» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23d2e2a7|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Graubunden, Suiza, 1990-1996. Peter Zumthor» font_container=»tag:h3|font_size:18px|text_align:left|color:%23d2e2a7|line_height:20px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Silvia Alonso de los Ríos – Dr. Arquitecta – España» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23d2e2a7|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]RESUMEN

El proyecto para las Termas de Vals en Suiza, que Peter Zumthor proyectó y construyó entre 1990 y 1996, continúa siendo un paradigma de la generación de Atmósferas en la arquitectura. El texto aborda en primer lugar la estrategia de la Construcción del Lugar, con la que Zumthor incorpora el entorno como ingrediente fundamental del proyecto. A continuación, se analiza la articulación espacial en las Termas, que expone una simbiosis ejemplar entre Clasicismo y Neoplasticismo. Finalmente, se introducirá el uso de la Imagen Poética como estrategia fundamental.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#d2e2a7″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#d2e2a7″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]INTRODUCCIÓN

La arquitectura suizo alemana de los últimos 30 años constituye un fenómeno arquitectónico consolidado, que comenzó en 1985 con obras como el almacén Riccola de Herzog & De Meuron y el proyecto de la capilla de San Benito de Peter Zumthor. La condición más particular de este conjunto de obras de arquitectura fue su continuidad con los planteamientos del movimiento moderno, cuyo desarrollo resultó de la evolución natural de sus principios.

Zumthor nació en Basilea en 1943, donde se formó como ebanista entre 1958 y 1962. Allí comenzó sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios en 1963, aunque los terminaría en el Pratt Institute de Nueva York en 1967. Ese mismo año comenzó a trabajar para el Departamento de Protección de Monumentos del cantón de los Grisones, donde mantuvo plena dedicación a su labor pública hasta 1979, cuando había cumplido 36 años de edad y ganó el concurso para la Escuela de Churwalden, lo que le permitió establecer su propio Atelier en Haldenstein.

1.- LA CONSTRUCCIÓN DEL LUGAR

Zumthor fue uno de los representantes de la Tendenza suiza, que fue la representación suizo alemana del neorracionalismo italiano, surgido de la Escuela de Venecia durante la década de 1970. Esta vinculación se estableció a partir de arquitectos del Ticino, como Botta y Snozzi, que introdujeron a Aldo Rossi en la ETHZ (Escuela Politécnica Federal de Zurich). La influencia de Aldo Rossi fue decisiva, precisamente porque potenció valores genuinamente suizos, como la Imagen y el Orden.

El sentido morfológico de la teoría de Rossi se condensaría, sin embargo, en el concepto suizo alemán de la Forma Fuerte. Este concepto se caracterizó por una predilección por lo monolítico, lo unitario y lo arquetípico; pero la condición más sustancial de una Forma Fuerte era su capacidad de estructurar el entorno. Tanto la base morfológica de una Forma Fuerte, como su capacidad para estructurar el lugar, entraban en resonancia con los conceptos de Arquetipo y Monumento de la teoría de Rossi.

El otro ingrediente fundamental del fenómeno arquitectónico suizo es el poderoso paisaje alpino, que moldea la identidad de los pueblos y se expresa a través del arte y, por lo tanto, de la arquitectura. Las Termas se encuentran en el Valle de Vals, que se caracteriza por su aspecto escarpado y salvaje, resultado de la acción de la lluvia y el hielo durante millones de años. El asentamiento de Vals se encuentra a 1250 m.s.n.m., surcado longitudinalmente por el río Valser; su economía se basa en un sector agropecuario de producción ecológica, aunque el pequeño hotel inaugurado en 1893 junto al afloramiento termal, atrajo a un sector turístico creciente. En 1960 el hotel se modernizó convirtiéndose en el complejo termal actual.

Las imágenes que dieron a conocer el proyecto de Zumthor, transmitían el aislamiento y la monumentalidad de un icono en el paisaje, eclipsando la cuidada implantación de la pieza en el seno de una trama urbana consolidada. El edificio construido en 1996 se sitúa en el corazón del complejo termal preexistente, constituido por otras tres piezas, destinadas a los servicios comunes y alojamientos, que giran radialmente a su alrededor. El arbolado de la ladera en pendiente, en la que se implanta el complejo termal, oculta parcialmente los edificios, de manera que van apareciendo ante nosotros a medida que nos aproximamos por los senderos de acceso, que parten de la vía principal.

La disposición de la pieza en la ladera configura una plataforma frente a la planta baja del hotel, en que se ubican los salones comunes de estar y comedores. El plano configurado por la cubierta de las Termas, constituye un horizonte para observar el paisaje del valle desde las zonas comunitarias del complejo termal.

La relación que Zumthor establece con el lugar coincide con el enfoque heideggeriano de concretizar el mundo para poder habitarlo, de manera que podamos orientarnos e identificarnos con el entorno a través del lugar. La teoría arquitectónica que articuló Christian Norberg-Schulz en la década de 1970 hundía sus raíces en este enfoque, otorgando un protagonismo fundamental en el proyecto al Genius Loci, que era el espíritu del lugar. Este punto de vista formaba parte del enfoque neorracionalista y por extensión de la Tendenza suiza.

Zumthor se propuso que el edificio de las Termas pareciese formar parte del entorno desde siempre. La materialidad y la escala del objeto en la ladera, mantenían cierta homogeneidad con el resto de las construcciones del lugar, pero introducían a su vez un Orden no presente hasta ese momento en el asentamiento (Fig. 01). La pieza dispuesta de manera paralela a la carretera principal, ofrecía un frente monumental a través de su ritmo de llenos y vacíos. Este frente adquiría la cualidad simbólica del edificio público, presente a escala urbana y territorial, una característica constante en la obra de Zumthor.

Figura 01.Termas de Vals, complejo termal visto desde el pueblo. Zumthor 1999, p. 199.

El edificio de las Termas emerge de la ladera como uno de los numerosos pasos alpinos a los que se refería Rossi, al identificar en el Orden de estas infraestructuras, un tipo de monotonía estructuradora del paisaje (Fig. 02).

Figura 02. Paso de san Gotardo, Suiza. Zumthor 2008, p. 19.

2.- ESTRATEGIAS COMPOSITIVAS

Las losas de granito estaban presentes por todas partes en el entorno, desde las formaciones rocosas estratificadas, que configuraban las laderas del valle, hasta los tejados de las construcciones del asentamiento y los muros de las casas que confinaban el espacio público. La manera más eficaz de constituir un monumento en un paisaje tan potente como el de este valle, en sentido rossiniano, era sin duda el monolitismo.

La estratificación sugería una primera estrategia en el apilamiento de mesas de piedra, conformadas por un soporte y una losa. Sin embargo, el rol conformador del agua en el valle, sugería otra estrategia a la hora de perforar ese sólido pétreo, que era el vaciado, que en definitiva conseguía un esquema similar al anterior, aunque conceptualmente fuesen contradictorios (Fig. 03).

Figura 03. Termas de Vals, esquemas de apilado y vaciado. Zumthor 2008, p. 43.

La piedra de la zona es un tipo de granito denominado Gneiss, en el que la mica produce los ojos blancos que llevan a denominarla Augen Gneiss. Los ojos son manchas ahusadas blanquecinas, que insinúan los patrones de estratificación y movimiento de la roca a lo largo de su historia geológica.

Los grandes bloques pétreos que articulan el edificio aparecen ante nuestros ojos como piezas compactas extraídas del corte natural de la ladera. El patrón de la estratificación en las Termas resulta una malla de líneas auxiliares sobre la que Zumthor superpone cualquier elemento en sección vertical, así comprobamos que hasta el menor detalle se dimensiona a partir de este patrón.

El detalle resulta fundamental en el proyecto, puesto que determina condiciones tan esenciales como el carácter de la lámina de agua, que en los diferentes vasos debía aparecer inmóvil, de una pureza surreal, alcanzada mediante la iluminación y la inmovilidad. El acceso a los diferentes vasos siempre se realiza a través de un tramo de peldañeado. La impulsión y el retorno se disponen linealmente en el trasdós del primer escalón, en todo el perímetro de los vasos, de manera que las corrientes de agua no se aprecian y la lámina de agua parece la de un lago (1) en un día sin viento (Fig. 04).

Figura 04. Día de verano en el lago Silvaplana, Suiza. Fotografía de Albert Steiner.

La secuencia espacial en las Termas resulta ambigua, puesto que aúna la expansión y la interioridad, de manera paradigmáticamente suiza. La cualidad atmosférica que nos permite habitar un lugar es diferente en cada contexto, a partir de las sensaciones de orientación, identidad y seguridad que condensa el arquetipo de la casa en cada cultura. Las condiciones monolítica y unitaria constituyen la base morfológica de este arquetipo en la cultura suiza, que es algo parecido a habitar dentro de una roca. La interioridad suiza es reconocida como un requisito imprescindible para sobrellevar la poderosa presencia del paisaje alpino. Un suizo que vive en uno de estos asentamientos, convive con la dureza extrema del entorno todo el tiempo, por lo que su belleza se transforma en opresión y la casa se convierte en una roca en la que habitar cavidades concatenadas.

El espacio arquitectónico se ha debatido históricamente entre la expansión y la interioridad. Ambos conceptos dieron lugar respectivamente, tanto al espacio centrífugo de la propuesta neoplástica, como al espacio centrípeto de la casa patio. Las vanguardias introdujeron el lenguaje neoplástico a principios de siglo XX, a partir de la experimentación bidimensional con la imagen figurativa, que les llevó a un sistema de manchas de color y líneas que, distribuidas sobre el lienzo, establecían un orden espacial en el plano (Fig. 05). La arquitectura pronto advirtió el potencial de este sistema organizativo y lo devolvió a la experiencia tridimensional, pero transformado en algo muy diferente a lo que hasta entonces había organizado espacialmente el proyecto de arquitectura: lo transformó en una secuencia continua que permitía experimentar la fluidez espacial (2).

Figura 05. Theo van Doesburg, Transfiguración estética de objeto, 1920. Kübler 1998, p. 58.

La obra de Zumthor se articula del mismo modo a partir de la reducción espacial a un plano de manchas, que se corresponden con el elemento masivo de los bloques de piedra en las Termas, que es la esencia de la síntesis vanguardista de Theo van Doesburg. El interés de Zumthor hacia la modernidad se halla fundamentalmente en ese proceso de abstracción.

Algunas obras de las que cerraron el denominado periodo heroico del movimiento moderno, como el Pabellón alemán de Barcelona y la Villa Saboya, ambos construidos en 1929, reunieron definitivamente la forma abierta y cerrada, el espacio centrífugo y centrípeto, de manera similar a las Termas de Vals. El límite regular es una aproximación clásica a la forma arquitectónica, en el que Zumthor introduce el espacio fluido neoplástico, operación que se da en otros proyectos del arquitecto, como la Residencia de Masans de 1993.

La unidad compositiva de las plantas en el proyecto de las Termas de Vals, es la pequeña torre exenta, compuesta por una envolvente de Mampostería de Vals encofrada contra un muro de hormigón visto, que queda al interior de la célula. El espacio entre las torres constituye el ámbito público y puede acristalarse de suelo a techo y de torre a torre. Esta organización es la misma que articula la planta de la Residencia de Masans y la serie de casas diseñadas por Zumthor a partir del Strickbau, que es el muro de madera macizo típico de esta zona de los Alpes; parece lógico que los esquemas iniciales de estos proyectos sean similares, y que la idea de las rocas en el agua se repita en los bocetos del resto de proyectos generados a partir de este principio compositivo. Las rocas en el agua se convierten, a nivel genérico en la obra de Zumthor, en bloques masivos deslizantes, dispuestos en el seno de un espacio fluido (Fig. 06).

Figura 06. Termas de Vals, rocas detenidas en el agua. Zumthor 2008, p. 39.

La articulación radial de los bloques gira alrededor de un núcleo, que se sitúa en la piscina interior, que sustenta su cúpula figurada surcada por haces de luz azul. El espacio alrededor de este núcleo resulta dinámico y centrípeto, arrastrado por lo que se ha denominado el molino glaciar.

La arquitectura de Zumthor presenta una actitud clásica en el sentido que Carlos Martí la define, a partir de la consideración del lugar como apoyo fundamental del proyecto, el uso de la proporción y el ritmo como bases compositivas, y la búsqueda del carácter preciso de la forma. La superposición de capas en la planta de las Termas, resulta compleja como una partitura musical, generada a partir del cuadrado, del que se derivan otras figuras como el rectángulo áureo y el de la raíz cuadrada.

3.- LA IMAGEN POÉTICA

La experiencia personal de la obra responde a nuestra adaptación al tempo que propone el proyecto, mediante los efectos de la luz, las texturas y los múltiples acontecimientos de la sección vertical. El agua que discurre superficialmente por el cuerpo de un bañista, va depositándose sobre las losas impermeables de piedra que configuran el plano de suelo, dejando un efímero testimonio de su movimiento (Fig. 07). Estas huellas van empapando el suelo, de manera que ralentizamos nuestro paso como respuesta inconsciente a dos aspectos: por un lado, la posibilidad de resbalar; por el otro la textura sutilmente rugosa del pavimento en nuestros pies desnudos y reblandecidos por el agua.

Figura 07. Termas de Vals, huellas sobre las losas de piedra del suelo. Zumthor 1998, p. 177.

El temor ante un peligro desconocido, lo indescifrable de los espacios que vamos recorriendo, la sorpresa al descubrir cada pequeño mundo y el placer del cuerpo sumergido en su medio original, configuran un carrusel de los sentidos en el que nos desplazamos experimentando también un viaje a través de nuestro propio cuerpo, sus umbrales sensibles y las posibilidades de nuestra percepción.

La cercanía crítica introduce el carácter de cada material en el proceso compositivo y su peso específico respecto a los demás, de manera que si dos materiales se alejan demasiado no vibran, mientras que si se encuentran demasiado próximos se desactivan. El efecto que puede ofrecer la composición, a partir de diferentes materiales, depende también de su consonancia armónica, al igual que el ritmo de llenos y vacíos.

El imaginario poético del que hace uso Zumthor salva grandes distancias espacio temporales. Las atmósferas de sus obras integran de manera especialmente intensa su mundo interior, lo local y lo universal. La riqueza de referencias en sus proyectos, agiliza el proceso de personificación de la imagen, permitiendo que nos proyectemos fácilmente en sus obras.

Zumthor hace uso de la imagen de manera casi científica, al modo de Rossi: evita experimentar el fenómeno real al que se refiere, porque lo real, como dice Lyotard, es nuestra personificación de esa imagen, aquello de nosotros mismos que proyectamos en ella mediante la imaginación. Zumthor establece el objeto de proyecto a priori, ya que se trata de la imagen atmosférica, que constituye la idea fundamental que da unidad a la obra y significa una aproximación más emocional que conceptual. Herzog & De Meuron, por el contrario, lo establecen a posteriori, lo que significa que el efecto de la obra surge progresivamente durante el proceso de proyecto, lo que significa una aproximación más intelectual y por lo tanto, artificial.

Algunas imágenes acompañaron a Zumthor desde el inicio, como la de los Baños de Rudas en Bucarest, que muestra un espacio en penumbra iluminado tenuemente por una cúpula estrellada y rayos de luz que cruzan el espacio puntualmente. La imagen presenta un espacio lleno de pilas de piedra llenas de agua y surcado por una nube de vapor, en el que se adivina el eco de las voces, el sonido del agua, algunas estancias que desaparecen en la sombra y una atmósfera serena, primordial, meditativa y completamente fascinante (Fig. 08).

Figura 08. Baños de Rudas, Bucarest. Zumthor 2008, p. 70.

4.- CONCLUSIONES

Zumthor desarrolla sus proyectos de manera sintética, teniendo presente que el mundo se ha convertido en un escenario único para todos los seres humanos, pero atendiendo a la vez a la necesidad del hombre por establecer una relación personal con los lugares particulares que la arquitectura debe representar. Este planteamiento sitúa a Zumthor entre lo local y lo universal.

La inclusión de trocitos diminutos de metales diversos en la masa del hormigón visto, la danza de los pétalos de caléndula en el agua del baño de las flores, la posibilidad del baño sonoro o el neón de Mario Merz, dispuesto a la entrada a las Termas, forman parte de la poética personal del arquitecto, forjados entre la memoria, la imaginación y la realidad. Del mismo modo, al observar este paisaje de Fred Williams no vemos sencillamente una composición de manchas de color (Fig. 09), sino un mundo completo, la inmensidad íntima del autor transformada en nuestra propia inmensidad íntima, intransferible como la experiencia de las Termas de Vals (Fig. 10).

Figura 09. Fred Williams, Iron Ore Landscape, 1979. OLGIATI, Valerio (ed.): The Images of Architects. 44 Collections by Unique Architects. Lucerna, Quart Verlag, 2013.

Figura 10. Termas de Vals, planta de los baños (1 piscina interior, 2 baño frío, 3 baño de las flores, 4 gruta del manantial, 5 baño de fuego, 6 piedra sonora, 7 copa de piedra, 8 duchas de piedra, 9 piscina exterior). Dibujo de la autora.

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  1. El origen icónico de la percepción de Suiza como una nación de belleza sublime, se encuentra en el imaginario poético que Albert Steiner (1877-1965) creó a partir de su labor fotográfica en el valle de la Engadina en los Grisones, que fotografió durante más de 46 años. Las imágenes de Steiner revelan un profundo respeto por la naturaleza, el sentido de la belleza atemporal y la insignificancia del hombre frente al paisaje de alta montaña.
  2. Christof Kübler yuxtapone la obra de Theo van Doesburg titulada Ästhetische Transfiguration eines Gegenstandes (transfiguración estética de un objeto) de 1920 a un plano de las Termas de Vals, mediante el que Zumthor describe el juego de masas que origina la fluidez espacial alrededor de los bloques. Van Doesburg transforma en esta obra la imagen de una vaca en una abstracción que acentúa la proporción entre las partes y suprime la forma, eliminando en última instancia la línea en beneficio de la mancha.

[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Bibliografía» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]ALLENSPACH, Christoph: La arquitectura en Suiza. La construcción en los siglos XIX y XX. San Gall, Pro Helvetia, 2001.

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ZUMTHOR, Peter: Spirit of Nature Wood Architecture Award 2006. Tampere, Rakennustieto Oy, 2006.

ZUMTHOR, Peter; BINET, Hélène; HAUSERR, Sigrid: Peter Zumthor. Terme Vals. Zúrich, Scheidegger&Spiess, 2008.

ZUMTHOR, Peter; DURISCH, Thomas (ed.): Peter Zumthor 1985-2013. Tomos I-V. Zúrich, Scheidegger&Spiess, 2014.[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Silvia Alonso de los Ríos» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Es Doctor en Arquitectura Cum Laude por la
 Universidad Politécnica de Madrid (UPM) con el tema: ‘Materialidad Poética.
Arquitectura suiza en el entorno de los Grisones, 1992-2004’; PhD en Proyectos de Vivienda y Edificios Institucionales  por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM),
 Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, Departamento de Proyectos Arquitectónicos; y Máster en Arquitectura por la Universidad de Alicante (UA).

Socia fundadora de Alonso Sempere Arquitectos SL.; y arquitecta coordinadora del Departamento de Cultura del CTAA (Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante).

Profesora Asociada en el Grado bilingüe de Arquitectura en la Universidad Cardenal Herrera (CEU), Alfara del Patriarca, Valencia (2017-2018); y ha sido profesora invitada por la Polytechnic University of Laussane (EPFL); la Technische Universität Berlin (TU Berlin); la Universidad Politécnica de Madrid (ETSAM); la Universidad de Alicante (UA); y la Universidad Camilo José Cela de Madrid.

Ha publicado el libro: Materialidad Poética. Arquitectura Suiza Contemporánea; y numerosos capítulos en distintos libros y revistas especializadas de arquitectura.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»4242,4252,4244,4245,4246,4247,4248,4249,4250,4253″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

La disciplina de lo existente / Ricardo Flores y Eva Prats

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»La disciplina de lo existente» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Ricardo Flores y Eva Prats – Arquitectos – Argentina y España» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Este escrito parte de un artículo que se publicó en el libro Pensado a Mano, de 2014, en el que por primera vez fijábamos una serie de observaciones y aprendizajes a partir de nuestra experiencia de trabajar con edificios existentes, para reutilizarlos adaptándolos a nuevos programas. Este es un tema que, además de ocupar nuestro estudio desde su formación, hemos llevado también a nuestros cursos en la escuela de arquitectura de Barcelona, o también a talleres en escuelas de todo el mundo. El tema nos interesa mucho pues nos parece de constante actualidad: era un tema importante para nuestra ciudad cuando comenzamos nuestro estudio, a finales de los años 90s, cuando increíblemente en Barcelona se demolían manzanas enteras de un Centro Histórico que había llegado casi intacto hasta nosotros, ya que los nuevos planes para esta parte de la ciudad no tenían en cuenta la complejidad de su historia acumulada, no solo como patrimonio físico sino social a recuperar. Pero es un tema central también hoy, donde la enorme cantidad de estructuras en desuso permiten la reflexión sobre qué programas pueden funcionar mejor en determinados edificios existentes. También lo llevamos a nuestros talleres académicos, con la convicción de que es fundamental discutir en la universidad la relación con el patrimonio construido como formación básica de los arquitectos de hoy.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Este artículo entonces replantea y amplía el publicado en 2014, a partir de nuevas experiencias en estos últimos años con el proyecto de la Sala Beckett y la reciente instalación de este proyecto en la Bienal de Venecia, como un lugar donde reflexionar y presentar nuestra posición sobre este tema a una comunidad amplia de colegas de la profesión y a la sociedad en general.

Dibujar el tiempo. Trabajar en edificios antiguos tiene la ventaja de no haber participado en su creación, y así poder jugar el papel de observador. El trabajo comienza observando cosas que han hecho otros. Observar dibujando, registrarlo todo. En el Museo de los Molinos de Palma, la mirada oscilaba constantemente desde esa construcción hacia la obra de Carlo Scarpa, una influencia inmediata en esos primeros años de trabajo. Sin embargo, si en la obra de Scarpa los diferentes momentos históricos por los que pasa el edificio se definen y separan para que el visitante los pueda reconocer y pueda reconstruir su evolución en el tiempo, poco a poco comenzamos a ser críticos con esa actitud, pensando que la separación del resultado en tiempos identificables lo fragmentaba todo demasiado, y la cantidad de detalles preciosos competían por captar la atención del ojo del observador.

Comenzamos a pensar entonces que preferíamos una experiencia más subconsciente al recorrer el edificio, que el resultado fuera más disuelto, más parecido a aquella suma discreta y calmada que es la ruina cuando se presenta como tal, que nos espera paciente y en silencio para que la valoremos. Esa ruina, que describe el paso del tiempo en los rastros que han ido quedando a la vista, no separa sus tiempos, sino que los une y convierte el edificio en un palimpsesto.


Museo de los Molinos. Palma de Mallorca, 1998-2002. Foto Duccio Malagamba.

Aceptar la suma de historia encontrada en un edificio existente es una disciplina, es aceptar el fantasma que está presente en toda la vida de un edificio como la cualidad física que el tiempo otorga a las cosas. Éste es el estado que nos interesa: valorar todas esas vidas con una mirada equivalente, donde ninguna prevalece sobre las demás, sin un interés por saber qué vino antes y qué después, dónde comienza una época y dónde acaba otra. Así que con el tiempo dejamos de mirar a Scarpa para mirar más a Borromini o a Jujol, con su capacidad de deformar transformando los edificios; un trabajo de metamorfosis que modifica lo que encuentra a partir de la propia fuerza de lo existente, de su propia geometría, tomando inercia para salir de ahí y amplificarlo llevándolo a otra dimensión. El resultado posee mucho de lo encontrado al inicio; esta base queda deformada pero reconocible en el nuevo conjunto. Nuestro trabajo, por lo tanto, ha ido girando de una actitud a otra, y esto sucedió en medio del desarrollo de cuatro proyectos de rehabilitación que llenan nuestro estudio, desde el año 2000 hasta hoy: el Museo de los Molinos, el Centro Cultural Casal Balaguer, la Casa Providencia y el Teatro y Centro de Dramaturgia Sala Beckett en Barcelona.


Museo de los Molinos. Palma de Mallorca, 1998-2002. Foto Duccio Malagamba.

Luz natural. En el Museo de los Molinos de Mallorca trabajamos amplificando cualidades y geometrías que ya estaban en ese edificio, deformándolas hasta conseguir multiplicar su influencia sobre el espacio que las contiene, ayudando de este modo a acomodar el nuevo programa. El antiguo molino pasa de ser un almacén de grano a un museo para la ciudad. Este cambio de uso privado a público provoca que los espacios necesiten ahora más volumen, más dimensión y escala, y es ahí donde comienza la primera excavación, la del suelo del edificio, que rebajamos un metro desde la altura inicial hasta la definitiva.

El edificio acepta esta actuación sin dificultad, pues parece tratarse de una construcción hecha desde el propio lugar: al utilizar la misma piedra que conforma el suelo de esta isla, nace de la colina en la que se apoya. Su interior, protegido por anchos muros, se asemeja a una gruta, a la que accedemos luego de un grueso traspaso, llegando a esas bóvedas que podríamos creer que sostienen una montaña encima de su cabeza. Por tanto, el trabajo aquí es de excavación, dejando entrar rayos de luz a la exposición, con un acabado de las superficies interiores muy unitario, como si realmente se tratara de una montaña excavada. Solo la luz da forma a esos espacios, nada la interrumpe en su camino. Bajando con tanta fuerza que pareciera deformar los planos que encuentra a su paso, se hace evidente en las pequeñas rugosidades de las superficies que la contienen. Vemos la luz apoyada en estos planos, llenando esos gordos lucernarios que la esperan al bajar, y toda la experiencia se concentra ahí: luz y masa.

Ese poder hipnótico de la luz en su recorrido, desde la entrada en lo alto hasta la base, se convierte para nosotros en un tema de trabajo que acompaña los programas y los usos, permitiéndonos oscilar entre un tema común a uno privado de nuestro estudio, en un vaivén constante donde un asunto ayuda a resolver el otro. Al final, el proyecto se convierte en una única cosa en que cualidad espacial, luz y programa no pueden separarse, no pudiéndose distinguir quién ha generado a quién.


Museo de los Molinos. Palma de Mallorca, 1998-2002. Plano de lucernarios. Dibujo de Eva Prats.


Museo de los Molinos. Palma de Mallorca, 1998-2002. Foto Hisao Suzuki.

Usar la historia sin distancia. Dibujar el edificio existente durante mucho tiempo nos da la autoridad para decidir sobre él, y la confianza para trabajar sobre lo encontrado sin separaciones físicas ni temporales: si la observación no distingue tiempos, la acción no debe tener distancias. Actuamos desde su propio interior, en un pensamiento directo que transforma el edificio con la decisión de volver a ocuparlo, de darle una nueva etapa, de alargar su vida. Las nuevas intervenciones se incorporan llegando a confundirse con las demás sin hacer prevalecer una etapa sobre otra, apareciendo a nuestros ojos como si ya hubieran existido.


Casa Providencia. Barcelona, 2002-2008. Patio de planta segunda. Foto Hisao Suzuki.


Casa Providencia. Barcelona, 2002-2008.

El Centro Cultural Casal Balaguer de Palma de Mallorca se dibujó entre 1996 y 2002, y se acabó de construir en 2016. Aquí, el trabajo con la luz natural se unió a la necesidad de aclarar la circulación por un edificio cuya superposición de épocas en su crecimiento lo habían convertido en laberíntico y confuso, resultado de generaciones distintas que habían ocupado este lugar.


Casal Balaguer, Palma. 1996-2016. Axonométrica.

El palacio, con origen en el siglo XIV, reformado en el XVI y ampliado en el XVIII, debía pasar de ser una casa de familia aristocrática a ser un edificio público abierto a toda la ciudad. Era necesario acceder a zonas antes cerradas, activar estancias abandonadas y diseñar una circulación intuitiva que facilitara la comprensión de una geometría tan compleja. Para esto, unimos luz y circulación, permitiendo que la luz natural guiara el recorrido pero evitando la pérdida de ese misterio y complejidad espacial que ha acompañado su crecimiento hasta hoy.


Casal Balaguer, Palma. 1996-2016. Patio de ingreso con galería de exposiciones. Foto José Hevia.


Casal Balaguer, Palma. 1996-2016. Galería de exposiciones. Foto Adrià Goula.


Sala Beckett, Barcelona. 2011-2016. Vestíbulo de planta baja. Foto Adrià Goula.

El proyecto del nuevo Teatro y Centro de Dramaturgia Sala Beckett parte de la observación intensa de la antigua construcción, la Cooperativa Obrera Paz y Justicia del barrio de Poblenou en Barcelona, contando mucho con ella para adaptarla al nuevo programa. Una de las cosas más impresionantes del estado original de este edificio era la escala tan generosa de sus espacios, una cualidad que funcionaba muy bien para una actividad de creación, experimentación y formación teatral. Las enormes dimensiones de esos interiores, casi sin pilares que los interrumpieran, eran ideales para hacer teatro. También la decoración aplicada de molduras, baldosas, cristales, rosetones, mosaicos, ventanas y puertas nos interesaban, ya que era lo que reflejaba el momento cultural y social en que se había creado ese edificio, y que convertían esas grandes naves en un lugar de disfrute y celebración del tiempo libre.


Cooperativa Paz y Justicia en 2011. Antiguo Café de planta primera. Foto Adrià Goula.

Pero sobre todo encontramos un edificio cuyas paredes y techos estaban cargados de historias y de emociones, salpicadas de las vidas de quienes lo habían ocupado durante tantos años. Esos rastros y cicatrices en las superficies de todos los espacios era la atmósfera que queríamos para el nuevo centro, para así asegurarnos que éste comenzaría a funcionar en un lugar que no era nuevo y aséptico, sino un lugar con tiempo acumulado, de segunda mano… ya en uso antes de llegar. Todas las etapas por las que había pasado esta construcción nos interesaban por igual: su inicio en 1924, su reforma en los años 50s, el abandono de los años 80s y 90s, la lluvia entrando por las cubiertas rotas, las palomas, los okupas, la propia acción de la constructora en el hacer del nuevo proyecto… sin decidir que una etapa era más importante que las demás. El proyecto incorpora toda esa historia acumulada, todas las etapas por igual, recuperando la memoria social de un barrio que había tenido este edificio como centro de su vida social y cultural, tal vez el valor más grande que contenía y que podía regalar al nuevo centro de creación teatral.


Cooperativa Paz y Justicia en 2011. Antiguo teatro de planta primera. Foto Adrià Goula.


Sala Beckett, Barcelona. 2011-2016. Teatro de la planta primera. Foto Adrià Goula.

Dibujamos el nuevo programa a partir de la geometría rectangular de las tres naves originales, contando con ella y transformándola a la vez, dibujando encima de un proyecto que nos gustaba pero que ahora debía cambiar para dar paso a un nuevo uso que aprovechaba algunas partes y modificaba otras. Para que la nueva Beckett funcionara como un gran centro de dramaturgia, una única actividad que uniera todo el edificio, introdujimos luz en el centro de la planta, juntándola a la circulación. Es una fuerza vertical que permite entender la sección del edificio en el mismo momento de entrar, mirar hacia arriba y escuchar voces y movimiento de estudiantes y actores, el edificio se acciona en vertical y uno quiere subir a ver qué pasa ahí. Esa luz con volumen llena por completo la sección y le quita gravedad al edificio, que se siente ligero, contrapesando el peso de la memoria que impregna el lugar. El centro del edificio es este gran vestíbulo lleno de voces y de luz, de miradas y diálogos cruzados, un lugar muy teatral. En realidad en este centro que se alza en vertical y se estira hacia el fondo de la parcela para incorporar todos los usos a su alrededor, para abrazarlo todo, es donde la vida del teatro sucede. Aquí, en la nueva Beckett, el teatro ya no está solo en las salas destinadas a ello: la actividad teatral ha salido de ellas y se ha repartido por todo el edificio, contagiándolo todo e invadiendo todo. El teatro está en todo el edificio.


Sala Beckett, Barcelona. 2011-2016. Confecciones. Foto Adrià Goula.

La herencia. En todos los proyectos presentados, a pesar de sus diferencias por la evolución del pensamiento, el resultado es una nueva generación, con cosas heredadas y cosas nuevas. Tal como lo entendemos, se trata de un trabajo de deformación que toma lo viejo y dibuja a partir de él. Es una metamorfosis geométrica, pero también de materiales, de proporciones de vacíos y dimensiones.


Sala Beckett, Barcelona. 2011-2016. Bar Beckett. Foto Adrià Goula.

La distancia de tiempo que nos separa de estos edificios es de cientos de años, y a su vez pasamos de un uso privado a uno público, lo que hace que cambien sus cualidades espaciales. La nueva función nos da la libertad para dibujar un nuevo edificio dentro del anterior, investigando sobre las cualidades físicas y espaciales de la nueva construcción. Tomarlo como una construcción, sin las constricciones propias del uso para el que estaba destinado, nos permite dejar de verlo como un edificio de dimensiones domésticas, y pasar a valorar sus cualidades espaciales y físicas como el inicio de una nueva ocupación.


Sala Beckett, Barcelona. 2011-2016. Lucernario en planta primera. Foto Adrià Goula.

Descubrir la condición de inacabado del antiguo edificio hace pensar que las acciones sobre él no han terminado, que se trata de algo en evolución, imperfecto, resultado de la suma de etapas en la que la nuestra sólo es una más, no la última. Este diálogo parte de la confianza en lo que encontramos, de una observación positiva que lo valora y respeta como signos de una ocupación anterior, dando al proyecto un sentido temporal que hace que pase a formar parte de esa herencia, donde al final no sea posible reconocer de qué tiempo es ese lugar.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Flores & Prats» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Flores & Prats es un estudio de arquitectura de Barcelona formado por Ricardo Flores y Eva Prats, dedicado a la confrontación de la teoría y la práctica académica con la actividad proyectual y constructiva. El estudio ha trabajado en la reutilización de estructuras en desuso, así como con la participación vecinal en el diseño de espacios públicos urbanos, y en viviendas sociales y su capacidad para crear comunidad. Su trabajo ha obtenido el Grand Award a la Mejor Obra de Arquitectura en la Summer Exhibition de la Royal Academy of Arts de Londres 2009, el Premio Ciudad de Barcelona 2016 por su obra Sala Beckett / Obrador Internacional de Dramaturgia, el Premio Ciudad de Palma 2017 por el Centro Cultural Casal Balaguer, y ha sido expuesto en las últimas cuatro ediciones de Bienal de Arquitectura de Venecia. Ricardo y Eva son Profesores de Proyectos de la Escuela de Arquitectura de Barcelona, ​​y del Royal Melbourne Institute of Technology. En 2015, la editorial Arquine de México editó el libro monográfico Pensado a Mano. La Arquitectura de Flores & Prats, y recientemente la nueva revista Archives ha dedicado su primer número al trabajo de este estudio.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»3438,3439,3440,3441,3442,3443,3444,3445,3446,3447,3448,3449,3450,3451,3452,3453″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Muro / Luz María Bedoya

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Muro » font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Luz María Bedoya – Fotógrafa – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Muro 2002 – 2005
Video, libro de fotografías, texto. Intervención urbana realizada en Dublín, Lima, Venecia y Porto Alegre.

1.
Si se lanza una piedra plana al agua se espera mirar la onda que ella produce, si se arroja una botella al mar existe la esperanza de que el mensaje dentro de ella sea leído y alguien venga a salvarnos; si se deja un mensaje incomprensible escrito en un papel arrugado e insertado en la grieta de un muro, no se espera nada. La incomprensión del mensaje boicotea el principio mismo del mensaje. Ya no es mensaje, es solo ruptura. Es a partir de este pensamiento que el papel en blanco insertado en los primeros muros en Dublín el año 2002 comienza a tener contenido.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]2.
Buscar los agujeros en la ciudad y llenarlos de lenguaje. Introducir físicamente el lenguaje en el lugar, en el vacío de la ciudad física. Recoger del vacío el lenguaje vacío y reinsertarlo en el flujo de la ciudad. Una vez insertado en el muro su destino es irrelevante. Ya forma parte del tráfico de la ciudad. Ya es ciudad. El recorrido está pautado por el encuentro fortuito con los agujeros: salir a caminar en busca de agujeros. Insertar papel en cemento. Dejar palabras, pero palabras agujereadas, o canceladas, o en proceso de disolución, o conduciendo a ninguna parte. La grieta en el muro es un punto muerto en la ciudad, una oquedad o una pérdida. Al llenarla de lenguaje ella se activa, se dinamiza y se reinserta en el circuito del lenguaje-ciudad; pero al mismo tiempo ese lenguaje insertado no remite a nada salvo a su propia nulidad. El agujero en el muro quizá sea como el agujero del lenguaje. Y el lenguaje en negativo cubre -macilla- el hueco de la ciudad. La ficción es creer que el lenguaje cura, que macilla en serio.

3.
Cuál es el límite de un trabajo. Qué forma parte de él. Se buscaba construir un trabajo que no tenga peso físico definitivo (como el peso de las obras cuando deben ser transportadas y la compañía de embalaje determina un monto a pagar). Un trabajo que no pueda delimitarse en un formato, ni en un número exacto de piezas, ni en una disposición fija, ni en un lugar definido en donde encontrarlo. Un trabajo así es in-transportable en su totalidad y al mismo tiempo es portátil. Está con uno y se desarrolla al paso. Sus partes existen de un modo parcialmente invisible. Las partes del trabajo son cosas físicas (fotos, videos, sonidos, letras, papeles) y también son los rastros que esas partes dejan a su paso, desplazamiento que es la mayoría de veces desconocido, pero que se sabe, o se imagina que existe.

4.
Muro consistió en insertar frases incomprensibles impresas en hojas de papel dentro de los agujeros encontrados en los muros de distintas ciudades. A partir de esta acción se produjeron dos piezas de registro: un video y un libro artesanal. Las frases insertadas poseían la estructura fonética y sintáctica propia de la lengua del lugar donde se insertaron pero carecían de significado. Se presentaban abandonadas en el flujo urbano, cubriendo irreparablemente grietas en los muros, siendo grietas conceptuales ellas mismas, acaso solo intercambiables con los orificios materiales de la ciudad.

5.
¿Cuál es el destino de los papeles insertados en estos muros? Es un destino incierto y es importante renunciar a conocerlo. Dejar ir al papel.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Luz María Bedoya» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]El trabajo de Luz María Bedoya, desarrollado usualmente desde la fotografía, el texto, el video, la instalación y el audio intenta localizar en la realidad eventos menores, incluso invisibles, que señalan las grietas en el lenguaje, en las imágenes, y en sus funciones comunicativas. Se trata de la distancia entre dos órdenes del acontecer: el orden de lo que se dice, de lo que se ve, de lo que se comunica, de lo que se consume; y el orden de lo que en esa negociación se pierde.

Con un interés particular en el lenguaje y el desplazamiento su trabajo ha buscado persistentemente datos fugaces e incomprensibles usualmente desatendidos, abriendo una experiencia estética ligada a la disolución, al desgaste y a los gestos incompletos que nos obliga a ignorar la presupuesta relación establecida entre la realidad y sus representaciones.

Bachiller en Lingüística y Literatura de la PUCP, Lima, estudió Fotografía en el CEIF en Lima, en la Escuela del Museo de Bellas Artes en Boston y obtuvo el Certificado en Teoría Crítica en 17, Instituto de Estudios Críticos, Ciudad de México, donde actualmente realiza estudios de Maestría. Fue becada con estancias de artista por la Cité Internationale des Arts de París, Museo de Arte Moderno de Irlanda, Civitella Ranieri en Italia, Residencia Internacional de Artistas en Argentina, y Fondazione Fotografia en Módena. Representó al Perú en la 51 Bienal de Venecia y en la 11 Bienal de Sharjah. Ha mostrado su obra en el International Center of Photography, Nueva York; Fondation Cartier pour l’art contemporaine, París; Pinacoteca de Sao Paulo y Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro; Casa de América de Madrid y Palau de la Virreina de Barcelona; Museo de Arte del Banco de la República, Bogotá; Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, entre otros. Obra suya se encuentra en los acervos de acceso público del Museo de Arte de Lima, Museo de Arte de San Marcos, Fondazione Cassa di Risparmio di Modena y Blanton Museum de Texas.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»3420,3421,3422,3423,3424,3425,3426,3427,3428,3429,3430,3431″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Aproximaciones a la gestión y conservación del patrimonio cultural / Gabriela Zegarra Salas

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Aproximaciones a la gestión y conservación del patrimonio cultural» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Gabriela Zegarra Salas – Arquitecta y Gestora del Patrimonio Histórico – Perú » font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Octavio Paz nos recuerda que “La arquitectura es el testigo insobornable de la historia, porque no se puede hablar de un gran edificio, sin reconocer en él, el testigo de una época, su cultura, su sociedad, sus intenciones…”.

Los peruanos somos poseedores de una ingente riqueza cultural, donde los monumentos de interés arqueológico, histórico y artístico, constituyen no solo una herencia de nuestros antepasados, sino también, un recurso económico generador de grandes posibilidades para el desarrollo de nuestra región, tal como señala las Normas de Quito: “…Los monumentos constituyen también recursos económicos al igual que las riquezas naturales del país. Consecuentemente, las medidas conducentes a su preservación y adecuada utilización no ya sólo guardan relación con los planes de desarrollo, sino que forman o deben formar parte de los mismos”.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Son innumerables los inmuebles declarados monumentos, o conformantes de ambientes urbano monumentales que se encuentran en completo estado de abandono, cuyos daños vienen incrementándose, generando además, deterioro de la imagen urbana en su contexto inmediato lo que agrava la inseguridad ciudadana, convirtiéndose así en inmuebles altamente vulnerables.

Pese a ello, el déficit de políticas de estado, frente a la recuperación de inmuebles patrimoniales, no incentiva la inversión privada para intervenir en proyectos de recuperación y puesta en valor de edificios históricos; en algunos casos los propietarios son los que atentan contra sus propios inmuebles, con la finalidad de poder construir edificios que le sean notoriamente rentables, en detrimento del respeto a los tramites que por ser engorrosos prefieren evitarlos, contribuyendo así con la perdida de nuestro patrimonio.

Desafortunadamente, no solo es el inversionista privado el que se ve afectado por trámites burocráticos interminables, es también el propio estado el perjudicado por las demoras en las instancias rectoras; por lo que los proyectos de restauración y conservación de edificios históricos artísticos no son ejecutados en los calendarios que se prevé, lo que influye en el deterioro acelerado del patrimonio cultural; el que se agrava por la ausencia de una normatividad específica y que no está contemplada en el reglamento de Contrataciones del Estado. Por lo que, es conveniente reformar o cambiar el actual sistema de tramitación, para evitar la espera de largos periodos de revisión para su aprobación, medida que contribuirá en la labor de recuperación y puesta en valor del patrimonio cultural.

MACRO Museo de arte contemporáneo – Antiguo Silo Davis – Rosario, Argentina.

Nuevos usos y funciones

“Poner en valor un bien histórico o artístico equivale a habitarlo en las condiciones objetivas y ambientales que, sin desvirtuar su naturaleza, resalten sus características y permitan su óptimo aprovechamiento. La puesta en valor debe entenderse que se realiza en función de un fin trascendente que en el caso de Iberoamérica sería contribuir al desarrollo económico de la región”.

Los edificios históricos que vienen siendo restaurados y puestos en valor, suelen albergar Museos, hoteles y oficinas, sin embargo es necesario pensar en intervenciones integrales, de espacios públicos, manzanas enteras y sobre todo viviendas, que permitan conservar dinámicas sociales con espacios de convergencia cuyos edificios históricos muestren el esplendor de su arquitectura y espacialidad, recordemos que estos edificios son la memoria de la sociedad y su conservación coadyuva a fortalecer valores identitarios en la población.

Le murate, patio – Vivienda colectiva, Servicios y Cultura – Antigua cárcel – Florencia, Italia.


Le murate, galería – Vivienda colectiva, Servicios y Cultura – Antigua cárcel – Florencia, Italia.

Museo del Bicentenario – Antiguo Edificio de Adunas Taylor – Buenos Aires, Argentina.

Museo del Bicentenario – Antiguo Edificio de Adunas Taylor – Buenos Aires, Argentina.


Museo del Bicentenario – Antiguo Edificio de Adunas Taylor – Buenos Aires, Argentina.

Museo del Bicentenario – Antiguo Edificio de Adunas Taylor – Buenos Aires, Argentina.

En las últimas décadas hemos visto la destrucción de edificaciones valiosas en su historia y arte, destrucción por efecto del boom inmobiliario producido en el Perú, sumado a ello las construcciones de grandes edificios comerciales, rompiendo el registro histórico de la producción arquitectónica y artística de generaciones pasadas; lo que se agravó por la falta de planes y controles rigurosos inclusive en la calificación de proyectos a cargo de las comisiones municipales conformadas por delegados ad hoc del colegio de ingenieros, colegio de arquitectos, Ministerio de Cultura y delegados municipales.

De otro lado, la necesidad de contar con espacios públicos generados por la existencia de edificaciones históricas, que en la actualidad no cumplen con ninguna función, siendo necesario crear condiciones para su re – funcionalización a nuevos usos, mediante la formulación de proyectos para uso de vivienda social, y espacios de capacitación que permita la participación de la población en la conservación del patrimonio.


Usina del Arte – Antiguo Edificio de la Ítalo Argentina de electricidad – La Boca, Buenos Aires, Argentina.


Usina del Arte – Antiguo Edificio de la Ítalo Argentina de electricidad – La Boca, Buenos Aires, Argentina.

Usina del Arte – Antiguo Edificio de la Ítalo Argentina de electricidad – La Boca, Buenos Aires, Argentina.

Usina del Arte – Antiguo Edificio de la Ítalo Argentina de electricidad – La Boca, Buenos Aires, Argentina.

Otros espacios desperdiciados que resultan ejemplos de valor patrimonial para la ingeniería y la arquitectura, son las estaciones de ferrocarril en el Perú, que se enmarcan dentro del patrimonio industrial, cuyos valores aún no están siendo reconocidos por el estado ni por la población, considerando que todas esas instalaciones, maquinarias, grandes galpones y líneas férreas marcaron hitos en la historia y desarrollo socio económico de nuestra región, que lamentablemente se encuentran en estado de ruina en unos casos y en otros han sido saqueadas y chatarreadas, siendo posibles de recuperar para la memoria histórica de esas épocas y por tanto del patrimonio ferroviario. Asimismo, deberá considerarse las intervenciones de nuevo uso que sean compatibles con la conservación de las edificaciones de la arquitectura civil, religiosa, militar y otras que en la actualidad se encuentran en estado de deterioro y fuera de uso.


Estación de ferrocarril de Tacna – Patio de maniobras – Perú.


Estación de ferrocarril de Tacna, Perú.


Centro municipal del distrito Antonio Berni – Antigua estación central de trenes – Rosario, Argentina.


Centro municipal del distrito Antonio Berni – Antigua estación central de trenes – Rosario, Argentina.

Experiencia en la formulación de proyectos de restauración
y puesta en valor

Para afrontar un proyecto de Restauración desde el sector público, se debe tener clara la hoja de ruta para conseguir el éxito en el intento, en mi experiencia he coordinado con consultores de equipos multidisciplinarios, para desarrollar propuestas arquitectónicas en lugares de valor patrimonial, o en algunos casos propuestas específicas de restauración; coordinación que no necesariamente resulta favorable por cuanto algunos de los profesionales no tienen la formación en el campo de la restauración y conservación.

Es indispensable ciertamente, conocer la normatividad y legislación que rige este tipo de proyectos, conocer y estudiar también sobre convenciones, cartas culturales, declaraciones, recomendaciones, principios y otros documentos que marcan lineamientos para una propuesta adecuada; al asumir la elaboración del proyecto de restauración estamos obligados a contar con la documentación histórica que nos de luces de las diferentes etapas, intervenciones y alteraciones que se produjeron en el edificio histórico; por lo tanto el arquitecto restaurador responsable de intervenciones en el patrimonio, tiene la obligación de auscultar y diagnosticar los posibles daños y patologías de cada elemento integrante de la edificación.

En la etapa de diagnóstico es importante consultar fuentes, recabar manifestaciones orales de antiguos pobladores, trabajadores, estudiosos y usuarios en general, que puedan reconstruir o rememorar etapas cuando la edificación se encontraba en su esplendor, asimismo, se complementará con la consulta bibliográfica de especialidad y de otras experiencias en la materia.

Es conveniente recalcar que, al asumir la responsabilidad para la formulación de un proyecto de restauración y conservación de una edificación con valor histórico – artístico, debe conformarse un equipo multidisciplinario de especialistas en materia de patrimonio cultural y su conservación, donde la investigación e interpretación sean los ejes fundamentales para un adecuado desarrollo del proyecto.

Para concluir, debo señalar que la responsabilidad de la conservación del patrimonio cultural no recae únicamente en el estado, sino también en las entidades comprometidas con la formación de profesionales, en facultades y escuelas de arquitectura que en su curricula, debieran incorporar en los cursos de diseño y restauración de monumentos, prácticas pre-profesionales en estas materias, contribuyendo al incentivo para comprender la importancia del patrimonio cultural, en la búsqueda de una respuesta entre el pasado y el presente, para una convivencia entre lo antiguo y lo contemporáneo, para conseguir como objetivo el bienestar de la población.

Galpón de las juventudes – Antiguos almacenes portuarios – Rosario, Argentina.


Galpón de las juventudes – Antiguos almacenes portuarios – Rosario, Argentina.


Galpón de las juventudes – Antiguos almacenes portuarios – Rosario, Argentina.

[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Referencias» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  • Documentos Fundamentales para el patrimonio cultural, INC.
  • Normas de Quito, 1967.
  • González de Valcárcel JM, Restauración Monumental y puesta en valor de las ciudades Americanas, 1977 Editorial Blume.
  • Encuentro Internacional Usos del Patrimonio: Nuevos Escenarios, Guanajuato y San miguel de Allende, 2015.
  • Gutiérrez Ramón, Jesee Alexander y equipo de redacción, Documentos de la Arquitectura Nacional y Americana D.A.N. 76, Departamento de Historia de la Arquitectura, Universidad Nacional del Nordeste.

Fotografías: Omar Urday.[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Gabriela Zegarra Salas» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  • Arquitecta y Gestora del Patrimonio Histórico (Perú), Master en Arte, Museos y Gestión del Patrimonio Histórico por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.
  • Ha realizado estudios en Dirección de proyectos y gestión de riesgos en Project Management institute.
  • Con estudios en Gestión del Patrimonio Religioso y Turismo en América Latina y el Caribe realizados en Quito – Ecuador. Así como en Registro e Inventario de edificaciones Patrimoniales en el Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio –Bs. As. Argentina.
  • Se ha desempeñado como arquitecta en el área de Habitabilidad básica y mejoramiento de viviendas del proyecto Patrimonio Colca de la Agencia Española de Cooperación Internacional de Desarrollo AECID.
  • Actualmente es Gerente de Proyectos a nivel de Estudios Definitivos de Plan COPESCO Nacional, unidad ejecutora del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú.

[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»3397,3396,3398,3399,3400,3401,3402,3403,3404,3405,3406,3407,3408,3409,3410,3411,3412,3413,3414″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Acerca de la puesta en valor del área monumental de Coporaque / José Carrión

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Acerca de la puesta en valor del área monumental de Coporaque » font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»y viviendas rurales en el Valle del Colca» font_container=»tag:h3|font_size:18px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:20px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»José Carrión – Arquitecto – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]La eficacia de nuestras intervenciones como arquitectos se basa en el planteamiento  responsable, con arquitectura de calidad, que sea inclusiva y claramente protagonista del desarrollo de la sociedad, de lo urbano y del paisaje que lo enmarca. Nuestros proyectos tienen que ser vinculantes y aspirar que la sociedad pueda alcanzar el bienestar, el disfrute y la interacción colectiva, más aún si este grupo social es de condición rural, donde las carencias, la fragilidad y la postergación son extremadamente evidentes.

Si tomamos en cuenta que nuestro país es multicultural, donde las regiones tienen una singular variedad, de hecho las intervenciones que se propongan tiene que adecuarse a estos aspectos heterogéneos.  Es claramente reconocido que el patrimonio cultural y natural de una región tiene un papel gravitante en el desarrollo de la población que la posee, sin embargo el componente principal  es el ser humano que lo habita, por ello es inútil referirnos al patrimonio desligándolo de la población. La sociedad mantiene una relación de pertenencia con su patrimonio.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Cuando nos referimos al Valle del Colca en particular, resaltamos su reconocido valor que ha sido forjado cuidadosamente de la mano del hombre y a través de siglos, pero que ha mantenido casi inalterado su paisaje natural. Conocemos que sus habitantes comparten elementos culturales constituidos a lo largo de muchos años y que se han ido modificando de acuerdo al desarrollo histórico, con la presencia de distintas culturas que aportaron en su paso rasgos particulares que identifican el paisaje construido en un medio natural de singular deleite.

Sin embargo somos muchas veces testigos inmutables, de cambios tergiversados con la excusa de modernidad y desarrollo; comprobamos que paulatinamente se realizan acciones depredadoras de la historia, la cultura, la identidad y la sociedad.

Tomando en cuenta ello, nuestra propuesta de trabajo en el Valle del Colca no se orienta estrictamente en la intervención física del bien, sino que esta intervención pretende contener un carácter más amplio: ser un modelo que afiance las relaciones y la identidad local, permitir el arraigo y la fortaleza de los lazos tradicionales, pero sobre todo que estos bienes colectivos sean un recurso inmediato y a largo plazo de desarrollo sostenible.

Este artículo me permite dar a conocer una parte del trabajo de la Cooperación Española asociada con las municipalidades del Colca y el Ministerio de Cultura Regional Arequipa. La participación y compromiso de un gran equipo de profesionales y técnicos que permitió desarrollar estas acciones que se diseñaron desde el Proyecto de Desarrollo Integral del Patrimonio Cultural Colca. Sin embargo, creemos que el pilar fundamental de esta tarea es sin duda la participación de la población, mujeres y varones que siempre mostraron su interés por brindar sus conocimientos ancestrales y mostrarse llanos a aprender técnicas que se habían olvidado.

En esta oportunidad comparto dos experiencias desarrolladas por el Proyecto:

1. Restauración y puesta en valor del Área Monumental de Coporaque

Ganador de la XV Bienal de Arquitectura Peruana.

  • Hexágono de Oro.
  • Hexágono de Plata – Macro Región Sur.
  • Primer puesto – Macro Región Sur.

El proyecto y la intervención en el Área Monumental de Coporaque, proponen que los diferentes espacios que se relacionan entorno al Templo, una vez restaurados y rehabilitados,  sirvan adecuadamente para dinamizar la cultura, las interrelaciones comunales, la valoración y protagonismo de las tradiciones ancestrales. Plantea también la participación y capacitación técnica del poblador local en las obras, promoviendo el capital humano que además de motivar el sentido de pertenencia y conocimiento de su patrimonio, garantiza la conservación y mantenimiento futuro del bien. La intervención también constituye una alternativa para la generación de actividades económicas rentables para la población y una herramienta de desarrollo integral para las instituciones estatales locales.

 

En el aspecto técnico arquitectónico se ha incidido en el compromiso por asumir la mínima intervención con el uso de materiales y sistemas constructivos tradicionales.

El conjunto religioso de Coporaque, que se construyó paulatinamente desde el año 1563 se ubica en un área privilegiada próxima a la plaza principal del distrito. Son cuatro los sectores que componen este conjunto monumental, de manera que planteamos el mismo número de etapas de intervención:

PRIMERA ETAPA – Restauración de la Capilla San Sebastián. La capilla se encuentra ubicada en la antigua Plaza del Hospital, construida en 1565 por los franciscanos y que fuera utilizada como recinto religioso mientras se construía el templo Santiago Apóstol. Este bien declarado patrimonio de la nación es identificado por los historiadores como la edificación colonial más antigua en Valle del Colca.

Es una edificación con influencia renacentista, tiene planta rectangular fortificada con contrafuertes de piedra en el frontis y muro testero. Su cobertura original de ichu o paja de puna fue reemplazada por teja en el siglo XIX, sus muros fueron construidos con piedra rústica canteada y asentada con mortero de barro. Hasta su restauración no tenía cubierta y sus muros estaban parcialmente derruidos y con muchos problemas de estabilidad general. La portada de piedra labrada se hallaba casi inalterada, pues se había conservado gracias a una cubierta metálica, que aunque precaria era funcional. Antes de la intervención la capilla era utilizada como corral de ganado y en ocasiones sitio de resguardo de toros de lidia en sus ferias taurinas. Los andenes de cultivo cubrían gran parte del muro lateral de la epístola.

En las obras de restauración se priorizó el criterio de mínima intervención conservando los materiales y técnicas tradicionales de acuerdo a las evidencias halladas. El proceso involucra la consolidación de los muros de piedra rústica y la portada de piedra labrada, la reconstrucción de la cubierta se rige al modelo de los tímpanos encontrados, adecuando la estructura de madera rolliza con el sistema de par y nudillo, carrizo, torta de barro y teja cerámica artesanal. En los pisos se adecuó piedra laja al interior y piedra canto rodado en el exterior.

SEGUNDA ETAPA – Recuperación de la antigua Plaza del Hospital. La construcción de la Plaza del Hospital se remonta al siglo XVII, también construida  por los franciscanos. Formaba parte del conjunto que integraba la Capilla de San Sebastián, la capilla Santa Úrsula y del Templo Santiago Apóstol.

En el siglo XX la plaza fue invadida por construcciones de carácter precario, gran parte del área libre fue ocupada por un coso taurino alterando la relación espacial y funcional entre el templo y la capilla San Sebastián.

La intervención en la antigua Plaza del Hospital, dada la falta de indicios constructivos, proponía una alternativa contemporánea pero con características adecuadas al entorno, planteamiento que fue socializado y debatido con las instituciones y población local.

La nueva propuesta incluye la construcción de una galería construida en piedra destinada a la producción y venta de artesanía local. Actualmente la población y autoridades la denominan como Plaza de la Cruz, en la que se desarrollan encuentros sociales, además de adecuarse escenarios para actividades tradicionales que incluyen ferias, festivales y fiestas populares.

TERCERA ETAPA – Restauración del Templo Santiago Apóstol. Construido entre los siglos XVI y XVII, es considerada como la más importante edificación dentro del conjunto monumental. Siendo este templo uno de los más antiguos, estimamos importante mencionar cómo y porqué se construyen estos monumentos, por ello  acotamos la ordenanza y manifiesto del Comisario General de la Provincia Franciscana del Perú Jerónimo de Villacarrillo a sus sacerdotes de la época, que a la letra dice: “… las huacas y adoratorios, donde el demonio era adorado, se demoliesen y derribasen, y en su lugar se edificasen y levantasen templos para culto del Dios verdadero…”.

El templo está dispuesto sobre una diferencia topográfica que marca un nivel superior con relación a la plaza principal del distrito, es de una sola nave y al interior se hallan austeros elementos neoclásicos y lienzos de excepcional calidad y temática.

La restauración arquitectónica implicó la consolidación de los muros y contrafuertes. La portada de piedra labrada tuvo un tratamiento riguroso por presencia de agrietamientos desde la capilla abierta hasta sus bases. Las dos torres y campanarios se separaron de la portada como consecuencia de los constantes sismos. Toda la estructura de la cubierta de calamina fue restituida por teja cerámica y soporte de madera con sistema de par y nudillo. El piso de piedra sillar del interior se reacondicionó con los mismos elementos. Las obras de arte y bienes muebles se restauraron en su totalidad.

La intervención en este bien va relacionada con la dinamización económica que conlleva a lograr mejor calidad de vida en estos modestos poblados, El patrimonio recuperado consolida y construye la identidad cultural pero a la vez debe convertirse en recurso potencial para el turismo.

CUARTA ETAPA – Reconstrucción y Rehabilitación de la antigua casa cural. En la colonia, la casa de la parroquia albergaba un conjunto de varias edificaciones que se construyeron al lado de la epístola del templo. En su época, fue la construcción más representativa de la comunidad católica. Las crónicas nos revelan que:“Estaba ubicada contigua a la Iglesia y tenía un cerco alto que rodeaba las construcciones hasta cerrar la manzana. El patio principal era amplio con un pequeño huerto y un manzano al medio remedando la estructura claustral e incorporaba un conjunto de habitaciones a partir de la sacristía de la Iglesia, entre las que encontraba “la vivienda principal” con cuatro habitaciones con cubierta de madera y teja. La relación que existió entre la iglesia y el conjunto, se dio preponderantemente a través de la sacristía”.

 

Los constantes movimientos sísmicos, el irregular mantenimiento y la ausencia de sacerdotes en el siglo XX, conllevaron a que estas estructuras se perdieran al punto de  componer un grupo de ruinas con pequeños rastros de pisos, canales y cimientos. La reconstrucción toma como base las pocas evidencias de lo hallado y los ejes preexistentes. Los materiales y el sistema constructivo empleados son tradicionales. Se recurre a la piedra y adobe para cimentaciones y muros, en la cubierta se emplea una estructura de par y nudillo con rollizos, encarrizado y techumbre de teja cerámica artesanal. El revestimiento de las paredes interiores y exteriores lleva mortero de barro y encalado con aplicaciones de tierras de color. Los pisos interiores son de ladrillo pastelero de fábrica artesanal.

El conjunto de ambientes fueron reconstruidos y habilitados para el funcionamiento de una Casa de Cultura, ahora gestionada por la municipalidad y una asociación local, donde se generan actividades  relacionadas al arte y las expresiones vivas de la población además de la oportunidad de mostrar sus tradiciones ancestrales y su continua creatividad popular.


2. Vivienda rural y habitabilidad básica en el Valle del Colca

Ganador del segundo premio en la XVIII Bienal Panamericana de Arquitectura Quito 2012 – Concurso mundial “Hábitat social y desarrollo“.

Mejora de Viviendas Rurales en el Valle del Colca.

Mención internacional honrosa en la XIX Bienal Panamericana de Arquitectura Quito 2014.

Vivienda Rural en el Distrito de Sibayo.

En el Valle del Colca aún podemos encontrar un gran número de personas que habitan en situación de pobreza y extrema pobreza. Sus hogares se acondicionan en viviendas totalmente precarias, construidas con materiales de la zona pero sin criterios técnicos constructivos  ni soluciones espaciales apropiadas para el desarrollo humano. Muchas de estas viviendas cuentan con servicios básicos de agua y desagüe pero sus instalaciones no son las más idóneas.

Esta condición de precariedad obliga a muchas familias a abandonar su lugar de origen, o en algunos casos, disponer el traslado de sus hijos a ciudades que les pueda brindar mayores comodidades, perdiéndose el vínculo con su territorio.

Con el proyecto de Vivienda Rural y Habitabilidad Básica se quiere mejorar las condiciones de vida de los pobladores en situación de pobreza a través de una vivienda digna y saludable con las características de confort que el lugar y el habitante exige, haciendo además que sus características constructivas sean compatibles con su identidad, sus costumbres y tradiciones, además del respeto y sostenibilidad de su territorio.

El proyecto busca la conservación y utilización del material y sistema de construcción tradicional de bajo costo, poniendo además en práctica un modelo de desarrollo urbano rural compatible con el contexto cultural y natural.

La propuesta incorpora sistemas sismo-resistentes y planteamientos bioclimáticos para optimizar su respuesta frente al clima extremo de la región y a la recurrencia de sismos.

Se propone la participación directa de las familias beneficiarias en la ejecución de las obras (bajo la modalidad de autoconstrucción). Para ello se capacita, en técnicas de construcción al participante-beneficiario. Las viviendas construidas son básicas, siendo sin embargo, el modelo o primera fase del conjunto habitacional que necesita una familia rural promedio.

Planteamos también el concepto de “vivienda productiva”, destinando los ambientes al turismo vivencial, a un pequeño comercio, taller artesanal y restaurante turístico, de manera que la infraestructura contribuya a mejorar las condiciones económicas del propietario.

El programa ha desarrollado hasta la fecha más de 160 viviendas distribuidas en 10 distritos del Valle del Colca. El área construida es de 45 m2 y el costo de edificación se distribuye en tres partes: 70 % aporte de la Cooperación Española, 15 % aporte del propietario y 15 % aporte de la municipalidad distrital.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»José Carrión Carrillo» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Director del Proyecto de Desarrollo Integral Patrimonio Cultural Colca[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»3375,3374,3373,3372,3371,3370,3369,3368,3367,3366,3365,3364,3363,3362,3361,3360,3359,3358,3357,3356,3355,3354,3353,3352,3351,3350″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Recuerdos de una intervención urbana / Elio Martuccelli

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Recuerdos de una intervención urbana» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Una raya en la cuadrícula. La línea roja de la historia.
Jirón Quilca – Plaza San Martín. Lima, 2012. » font_container=»tag:h3|font_size:18px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:20px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Elio Martuccelli – Arquitecto – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Resumen

Una raya en la cuadrícula. La línea roja de la historia fue un proyecto artístico que consiguió intervenir un lugar simbólico y estratégico del centro de Lima. Fue realizada en junio de 2012 y la obra quiso recordar algunos acontecimientos en la historia de la ciudad y el Perú, del pasado remoto y reciente, señalando la orientación este-oeste y las huellas de la urbe enterrada.

Una línea continua, de color rojo y dos metros de ancho, empezaba en la primera cuadra del jirón Quilca y recorría toda la plaza San Martín. Permaneció durante más de dos semanas sobre veredas, pistas y plaza. El recorrido horizontal era de casi 200 metros, la línea vertical pintada sobre el edificio Encarnación tenía más de 20 metros.

En casos como este, el arte tiene la voluntad y la capacidad de señalar recuerdos y sucesos en una ciudad, para contribuir así a una nueva interpretación de la realidad.

Notas preliminares

Este texto, en su versión original y más extensa, fue presentado como ponencia en el III Seminario internacional sobre arte público en Latinoamérica, realizado en Santiago de Chile en el año 2013 y organizado por el Grupo de estudios de arte público (GEAP-Latinoamérica). Fue publicado en el libro de dicho evento,  que llevó por título Tránsitos, apropiaciones y marginalidades del arte público en América latina. Luego apareció en el 2016 como parte del libro La creatividad como forma de vida. Homenaje al vigésimo aniversario de la Oficina Central de Extensión Cultural y Proyección Social. Aprovecho esta oportunidad para divulgar en medios digitales el texto resumido de mi intervención urbana. Versión escrita para RADAR, número 4, Preexistencias.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Introducción. El jirón Quilca en la historia

En una ciudad existe lo que podríamos llamar zonas anexas al propio centro histórico. Aquellos barrios que rodearon el corazón principal de la ciudad, en nuestro caso la Plaza de Armas de Lima. Barrios que construyeron una identidad propia, así como lugares que estuvieron en algún momento pegados a la muralla. Dichas zonas no tienen las mismas características de las manzanas que componen propiamente el damero ni poseen la arquitectura que allí existió. Entre ellas, la zona alrededor del jirón Quilca puede considerarse como “periferia del centro”.

El jirón Quilca podría ser una vía muy antigua. Probablemente, es parte de un recorrido extenso que algunos señalan entre el Callao y Cajamarquilla, constituyendo una de esas vías pre-incas fundamentales que sirvieron para unir durante siglos el mar y la sierra.

Podía integrar de este a oeste diversos recursos, lo que respondía a un manejo inteligente del territorio y de sus pisos ecológicos, en el que las distintas alturas ofrecen productos variados para el intercambio. Quilca representaría esa antigua y eficiente organización regional y es una de las vías en el centro de Lima que se resistió a ser borrada luego de la fundación española de la ciudad.

Observando un plano o una foto aérea, Quilca se interrumpe al llegar a lo que es la plaza San Martín, pero pareciera que la dirección de la calle vuelve a surgir más allá, en Barrios Altos, continuando por el jirón Miró Quesada. Así mismo, hacia el oeste, Quilca se une a través de la avenida Zorritos con la avenida Colonial, manteniendo su antigua dirección.

Quilca está allí para recordar que el urbanismo de dominación, aún cuando logró en Lima el primer ejemplo de ciudad hispanoamericana con deseos de ser ortogonalmente perfecta, tuvo concesiones. El sueño de un determinado orden terminó aceptando vías como esta, que contradicen la cuadrícula. Es decir, desde que Lima fue trazada siguiendo la forma de un damero, este camino posiblemente pre-hispánico existía hacia un lado y sobrevivió imponiendo su singularidad y su irregularidad. Con el tiempo, el trazo fue respetado y se mantuvo en uso su recorrido.

Por eso, y otras cosas más, el jirón Quilca siempre fue distinto. Desde los drásticos cambios producidos por la nueva cultura occidental y que significaron el inicio de una nueva etapa en nuestro territorio, su dirección permanece y contradice el trazo ortogonal de la fundación española, como distinto se mantuvo al crecimiento posterior de la ciudad.

En el centro está el centro. De cuadrículas y rayas

Durante décadas una serie de actividades se han desarrollado en la zona que se extiende por el jirón Quilca, la plaza San Martín, las avenidas Wilson y La Colmena y la plaza Francia. Digamos que se genera aquí una zona distinta, con mayor oferta en arte y cultura y mayor actividad nocturna frente a otras zonas del centro de Lima.

En medio del jirón Quilca, calle intensa y variopinta, se encontraba el Centro (contra) Cultural El Averno, un espacio alternativo, sorprendente y vital, con una historia que duró más de 14 años. Durante el tiempo que resistió en actividad contribuyó a la construcción de una sociedad abierta, comprometida y solidaria. Allí se cocinó, a fuego lento, el proyecto titulado Una raya en la cuadrícula.

El concurso CENTRO ABIERTO intentó revitalizar el centro de Lima a través de intervenciones urbanas efímeras. Fue convocado desde el año 2009 para artistas residentes en América Latina y estuvo organizado por un conjunto de instituciones (Alta Tecnología Andina – ATA, Fundación Telefónica, Museo de Arte de Lima – MALI y Municipalidad Metropolitana de Lima). Este concurso buscó promover el casco histórico como un lugar para el desarrollo cultural de trabajos artísticos contemporáneos en espacios públicos. Tuvo tres versiones, con cinco propuestas realizadas en cada caso.

La intervención urbana denominada Una raya en la cuadrícula. La línea roja de la historia fue expuesta al público del 8 al 17 de junio de 2012.

Esta propuesta se presentó en la primera versión del concurso. Quedó entre las finalistas pero no fue seleccionada para ser ejecutada en ese momento. Tres años después los organizadores del evento consideraron que el proyecto merecía realizarse. Esta vez la propuesta no concursó, sino que fue directamente invitada a participar.

El propósito de la obra era recordar algunos acontecimientos en la historia de Lima, señalando en el piso las huellas de la ciudad enterrada. En este caso, hacer notoria la probable continuación del jirón Quilca en su encuentro con el jirón Miró Quesada en Barrios Altos.

La obra logró trazar en el pavimento una línea roja que empezó en la primera cuadra del jirón. Pocos usuarios de la plaza podían suponer que el jirón Quilca es, desde siglos, el “camino a la mar” y que del otro lado llegamos a la sierra de Lima. La línea se propuso marcar en el centro de la capital del Perú la dirección Este-Oeste: una huella de historia y geografía.

A su vez, la línea en la plaza quería señalar y evidenciar toda la vitalidad política y cultural del jirón Quilca durante más de treinta años, una historia que, al igual que el camino prehispánico, se mantiene subterránea. El valor de Quilca, pasado y presente, es una realidad enterrada e invisibilizada pero latente, lo que esta intervención subraya.

Punto y línea en la plaza

La obra marcó en horizontal y vertical una línea roja contínua, entre dos extremos de la plaza San Martín, del jirón de la Unión al jirón Carabaya.

El material elegido para la línea fue un piso vinil color rojo, de dos metros de ancho, un material sintético plastificado, que resiste la intemperie, el tránsito peatonal y vehicular, fácil de limpiar. Estuvo pegado durante más de dos semanas sobre los adoquines de las veredas, el asfalto de las pistas y el granito de la plaza, con pegamentos que luego se pudieron remover, sin dejar rastro. Algunos elementos del mobiliario urbano que se encontraban en el camino también fueron intervenidos. El recorrido horizontal de la línea era de casi 200 metros. Tenía iluminación artificial al inicio, al medio y al final del recorrido.

La línea vertical sobre el Edificio Encarnación, de más de 20 metros desde el zócalo hasta la última cornisa del primer cuerpo del edificio, se pintó directamente sobre la fachada, considerando vanos, molduras y relieves.

La obra se ubicó en un espacio muy transitado del centro de Lima: la plaza San Martín, que tiene público todo el día y gran parte de la noche. Comparando esta ubicación con las otras obras realizadas dicho año, resultó un punto a favor. Una intervención urbana tiene que leer y entender la ciudad, para no alejarse de los flujos y del público ya cautivo.

Los organizadores de Centro Abierto llevaron una estadística de espectadores. Este proyecto tuvo aproximadamente 15,000 visitas, considerando aquellas personas que preguntaron a las guías por el significado de la línea y se acercaron a leer el panel informativo, sin contar a todos aquellos que sin mostrar mayor interés igual vieron la línea roja, incluso antes de la inauguración. Eso tiene que ver, fundamentalmente, con la locación escogida, en plena plaza San Martín, lugar de mítines, discusiones, reuniones y celebraciones.

Además, no era una obra sofisticada o compleja. Cuando uno se detiene en el jirón Quilca es fácil darse cuenta que algo contradice la cuadrícula, que la calle tiene evidentemente otra dirección. Eso te hace pensar que esa vía es distinta y, probablemente, anterior.

Una vez que el espectador ha tomado conciencia de la situación, podía después leer la explicación y entender esta hipótesis de unión entre el mar y la sierra, el este y el oeste. Aunque, sin este antecedente histórico, hubo otras lecturas posibles de la obra, todas válidas.

El color rojo dio pie a interpretaciones ideológicas, por los mítines que durante décadas han ocurrido allí, o interpretaciones sexuales, más aún si terminaba en la puerta de lo que fue el antiguo cabaret Embassy, mítico local del centro de Lima en la década de 1950. La vida política y nocturna, presente en el lugar, quedaba vinculada a la línea roja.

Así también algunos pensaron que la línea era la franja de la camiseta nacional de futbol y que los jugadores de nuestra selección iban a desfilar por allí. La intervención urbana coincidió con una fecha de las eliminatorias al Mundial de Fútbol Brasil 2014.

Otros la interpretaron como el recuerdo doloroso del conflicto interno reciente: la línea como río de sangre. Si bien, en principio, la obra remite a la violencia de la conquista española, no descarto que pueda también evocar otros momentos dramáticos de nuestra historia.

Lo cierto es que durante 10 días la gente se sintió atraída e intrigada con la línea roja. La gente se vio afectada con ella, desde pisarla o no. Además, se dieron espontáneamente usos no previstos: para los niños la línea era pista de carreras, motivo de diversión. Incluso, sin querer, algunos transeúntes la utilizaron como crucero peatonal, con autos que increíblemente se detenían para dar paso a los que caminaban.

El color rojo elegido para esta intervención era para enfatizar la presencia de la línea en el espacio. Pero siempre se pensó que, adicionalmente, habría una lectura de pasarela y alfombra roja. Así fue. Distintas personas se conectaron a la propuesta y fue utilizada para desfilar. Artistas callejeros presentes en la plaza también aprovecharon la línea roja como alfombra para realizar sus coreografías.

En junio de 2012 muchas parejas y familias se tomaron fotos en la línea roja y los históricos fotógrafos de la plaza San Martín de Lima, ellos mismos me lo han dicho, aumentaron sus ventas. Esas personas tendrán en sus álbumes de fotos el recuerdo de la intervención urbana que en ese momento ocurrió.

En esa alfombra roja, que fue algo así como una pasarela democrática, todos pudieron en algún instante de sus vidas ser estrellas.

Final

Más allá de ideas tradicionales que restringen la noción de arte público a monumentos o murales, hay otras maneras de entender las intervenciones artísticas en el espacio urbano. El arte contemporáneo se plantea la duda y la posibilidad de cambiar o no la realidad, de exponerla o de crear otra.

Las intervenciones son motivo de contraste y deliberación entre ciudadanos, algunas invitan a nuevas maneras de mirar la ciudad, a mostrar, a denunciar, a alterar conciencias, a hacer visible la realidad que se pasa por alto.

Una raya en la cuadrícula. La línea roja de la historia, contribuye a la recuperación de la memoria: como intervención revaloriza el lugar, potencia sus propias energías, señalando y recordando varios sucesos de la historia para generar nuevos.

En estos casos, el artista observa la dinámica social, estudia el territorio, lo que implica entender procesos, códigos y personas. Logra su objetivo cuando alcanza la interacción y entra en diálogo. La obra de arte existe en su encuentro con el espectador y tiene que ver con la experiencia de este. Una obra en la calle puede despertar dudas y cuestionamientos, induce a tener nuevas visiones, incide en ciertas maneras de pensar.

En la calle no hay un público, sino muchos públicos. El hecho que las obras estén en el espacio abierto hace que corran otros riesgos, con acciones y reacciones que la obra despierta.

El espacio público es un espacio real de convivencia y un espacio simbólico en disputa. Lo importante es que el arte puede brindar nuevos significados a esos espacios y nuevos puntos de vista para entender, de otra manera, la ciudad y la realidad.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Elio Martuccelli Casanova» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Arquitecto por la Universidad Ricardo Palma. Doctor en Arquitectura por la Universidad Politécnica de Madrid. Profesor en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la  Universidad Ricardo Palma y  de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Profesor en la Maestría en Museología, URP. Editor de ARQUITEXTOS. Investigador, diseñador y artista visual.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»3343,3342,3341,3340,3339,3338,3337,3336,3335,3334,3333,3332″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Mercado /Walter Manrique

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Mercado» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Walter Manrique Cervantes – Realizador Audiovisual – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]El 03 de noviembre, se estrenó en Arequipa la película “Mercado”. Un largometraje documental que retrata la historia, tradición y festividades del Mercado San Camilo. La presente colaboración con la Revista Radar es un recuento de las experiencias y sensaciones que quedaron grabadas en mí como director de la película.

En diciembre del 2016, conocí la sala de lectura del Mercado San Camilo, un proyecto de la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa que busca promover la lectura en los niños. El proyecto me interesó de inmediato por el enorme potencial que tiene como foco de desarrollo cultural desde un espacio público; por dicha razón, decidí documentar esta iniciativa a través del trabajo audiovisual. No pasó mucho tiempo para quedar prendado de este espacio y de las personas que lo habitan. El resultado de dicho enamoramiento es “Mercado”.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Durante un año entero, los integrantes de Yapa Films retratamos las numerosas y variopintas actividades que se realizan en San Camilo: misas, certámenes de belleza, procesiones, chocolatadas, pasacalles, ceremonias conmemorativas y otras festividades que llenan de vida este espacio emblemático de Arequipa. Gracias a esta aproximación pudimos sentir de cerca la respiración de un mercado que baila durante todo el año, quedamos fascinados por su energía, escuchamos el latir de este espacio a través del corazón de sus trabajadores, sentimos el pulso de sus historias e hicimos nuestras las preocupaciones de quienes viven en él.

En el documental, se abordan pasajes históricos relativos a los primeros años de San Camilo, así como acontecimientos que han marcado la historia de Arequipa, entre ellos, la revolución del 50. Asimismo, en la película se desmitifica la atribución que se le hace a Gustave Eiffel como autor del mercado. Se comenta la problemática que afecta a sus trabajadores y se analiza el proceso de privatización como posible solución.
Al igual que San Camilo, la película es horizontal: no tiene un protagonista. Son más de treinta las personas entrevistadas que relatan sus experiencias personales en torno al espacio en el que pasan la mayor parte de sus días. Como menciona Eusebio Quiroz Paz Soldán en una secuencia de la película: “el mercado es como la picantería arequipeña, todo el mundo va ahí, va el rico, el pobre el artesano”. Todo mercado es un lugar de encuentro del pueblo, si uno quiere conocer la identidad de un lugar, debe visitar su mercado.

Como señala la sinopsis de la película: “el alma de un pueblo está en su mercado”. Los 137 años de San Camilo han modelado la arquitectura que hoy alberga el espíritu del mercado más representativo de Arequipa. Pasear en este espacio es revivir la esencia de nuestro pueblo y, hacer una película sobre él, es hacer una película sobre Arequipa.

“Mercado” ya ha sido proyectada en Arequipa, Cusco y Lima. Nos entusiasma enormemente que, en lugares distintos a nuestra Ciudad Blanca, la película haya generado interés y críticas positivas; y que, sobre todo, haya despertado la inquietud por conocer y hacer nuestros los espacios públicos. Durante los siguientes meses, trabajaremos para despertar ese interés en más jóvenes arequipeños.

Quienes nacimos en la década del 90, hemos crecido con la aparición de modernos centros comerciales en los que no cabe la yapa; precisamente, ahí está lo que hace especial al Mercado San Camilo. Cuando uno va a comprar a este centro de abastos, no sólo adquiere productos de buena calidad, sino que (de yapita) se lleva toda una experiencia: se carga de la energía que fluye por sus pasillos, se deja seducir por lo piropos de las vendedoras, se reconforta con la escucha sincera de sus caseros y se lleva consigo estampas auténticas de nuestro pueblo.

Los evidentes valores arquitectónicos de San Camilo, sumados a sus colores, aromas y sabores, construyen una atmósfera fascinante que fue retratada en la película. El largometraje aborda diferentes temas que, al igual que un mercado, parecen estar dispuestos sin ningún orden aparente, pero que al final de la película, permiten entender la conexión que tienen los habitantes de San Camilo con su espacio, un vínculo que trasciende lo material de su arquitectura patrimonial.

Esta conexión que sienten quienes trabajan en el Mercado San Camilo no se limita a lo espacial. Entre las columnas del mercado se siente la identificación con un tiempo detenido que se niega a avanzar. Sin embargo, en palabras de los propios habitantes de San Camilo, “la modernidad y apertura de nuevos centros comerciales está generando que varios de los trabajadores abandonen el mercado por falta de ventas”. Nosotros hemos sido testigos de dicho efecto. Particularmente, recuerdo la entrevista hecha el señor Arias, comerciante con más de medio siglo trabajando en San Camilo, en la que nos confiesa que antes de irse, quiere “ver un mercado como el que era antes”. Hace unos meses, nuestro entrevistado vendió su puesto y abandonó el mercado sin llegar a ver concretado su deseo.

Al igual que el señor Arias, otras personas que fueron entrevistadas para la película, ya no se encuentran en el mercado. Una de ellas falleció, algunas enfermaron y otras simplemente traspasaron sus puestos. Meses después de haber terminado el rodaje de la película, pasar por los puestos de estas personas y verlos cerrados o ya no ver a quienes trabajaban en ellos, nos produce una nostalgia similar a la que sienten los habitantes del mercado por los tiempos pasados en los que San Camilo era el corazón de la ciudad. Por otro lado, nos reconforta saber que la película la hicimos en el momento preciso. Si la hubiéramos hecho un año después, habríamos perdido valiosos testimonios de algunas de las personas más antiguas del mercado, de las que hoy quedan muy pocas.

Éste y otros sucesos están haciendo que San Camilo cambie. Esperamos que la película motive mejoras, y que los cambios que se realicen permitan superar temas pendientes relacionados con la limpieza, el orden y la seguridad del mercado. Deseamos que estos cambios no afecten la identidad de San Camilo y que el tiempo no detenga la vitalidad que late en este espacio.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][vc_video link=»https://vimeo.com/293136204″ video_title=»1″][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Walter Manrique Cervantes » title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Estudió en el Colegio De La Salle de Arequipa y es bachiller en derecho por la Universidad Católica de Santa María. Durante sus estudios universitarios, destacó por su participación en concursos de derechos humanos. Ganó la Competencia Internacional organizada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (2014), obtuvo el segundo puesto en competencias similares en México (2015) y Colombia (2015) y ganó el premio a mejor memorial en la Inter-American Human Rights Moot Court Competition organizada por la Universidad de Washington (2016).
Desde el colegio mostró una fuerte inclinación por el arte. En el año 2011 recibió el Premio Cultura por su destacada participación en este campo durante su vida escolar. Es actor de teatro, ha actuado en más de quince obras teatrales y ha dirigido la obra teatral “SOY”. Es fundador y director de Yapa Films, colectivo audiovisual que pone en valor las manifestaciones culturales, promociona actividades artísticas y promueve la defensa de los derechos humanos.
A sus 23 años, debuta como director de cine con la película “Mercado”. Actualmente trabaja en la distribución de su ópera prima y realiza su tesis titulada “Análisis jurídico del mercado de distribución y exhibición comercial de películas en el Perú”.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»3312,3313,3314,3315,3316,3317,3318″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

El pequeño Archivo de Toledo, se hace grande en Oaxaca / Ignacio Mendaro

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»El pequeño Archivo de Toledo, se hace grande en Oaxaca
» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Ignacio Mendaro Corsini – Arquitecto – España» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Preexistencias

“Existencia anterior con alguna de las prioridades de naturaleza u origen”.

Preguntar al lugar significa conocer lo que antes tuvo una vida que se truncó, y mantiene algo de su naturaleza anterior.

Conocer el lugar es el paso previo para actuar.

Entender el entorno para hacer arquitectura, es la cuestión que nos dará las certezas para no errar.

En cualquier lugar, el tiempo y la historia, han hecho las existencias que ahora llamamos preexistencias.

En cualquier lugar que pretendamos hacer arquitectura, existen condicionantes a las que atender, que si los miramos con atención y desde los muchos puntos con los que la imaginación los puede observar, es seguro que aparecerán las simientes nuevas que conectan arquitecturas viejas.

Al final, la manifestación arquitectónica tiene mucho que ver con la transición -amable o violenta- entre generaciones.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Hay entornos protegidos, entornos patrimoniales en los que los estudiosos imponen condiciones que muchas veces los convierten en lugares muertos; donde el fracaso de la incompetencia humana se hace palpable, y que, sin embargo, los mantiene congelados en un momento de la historia, los acota en perímetros regulares, y deja sin normativa el territorio de las fronteras exteriores.

En el entorno… y todo es entorno, debemos buscar los eslabones para confirmar nuestras dudas.

El arquitecto -ese loco por el tema de la arquitectura- que conoce la inexistencia de la exactitud del ingeniero, sabe de las mil alternativas para un mismo tema, busca entre las preguntas al entorno, las mezcla con lo que le sugiere la función y, en su cabeza, esas obsesiones, matizan la forma.

Hasta aquí la teoría resumida del proceso con el que los arquitectos conviven a diario para sus quehaceres.

El paso del tiempo y la vejez, nos han hecho ver que no es tan difícil; que lo que los italianos llaman “la domanda del luogo” es bastante real si sabemos escuchar al entorno. Que siempre existe un punto de vista, una orientación, una preexistencia a la que mirar y dar la mano, con la que hablar y escuchar sus sabias vivencias, no para copiarlas…, solo para interpretarlas.

El lugar tiene mucho que decir…. Solo debemos escuchar.

No basta con mirar, el arquitecto debe dar una solución que tiene forma, que ocupa volúmenes que, en su materialidad, contendrá una determinada “función”, y aquí la funcionalidad del edificio debe aliarse con el lugar y de nuevo aparecerá el dialogo que une sus historias, para conseguir que se den la mano y se complementen.

“Función que busca su esencia para justificar su forma en un contexto concreto”, sin duda es la idea que da vida a la arquitectura.

La justificación del proceso constructivo siempre se inicia por la necesidad de satisfacer un determinado uso que será: estático o dinámico, contemplativo o violento, solitario o de multitudes, y su forma vendrá sugerida por su actividad.

Cada arquitecto es un mundo que pertenece a una sociedad, y sus vivencias han condicionado su manera de sentir y su proceso de meditar a la hora de interpretar un lugar y de analizar las sugerencias que la funcionalidad del edificio debe aportar a la solución formal de la arquitectura, y desde estas premisas intentaré explicar la solución de forma en dos lugares concretos, de dos funciones similares.


Archivo de Toledo

Toledo, ciudad reconocida como Patrimonio de la Humanidad, donde han convivido tres culturas que aportan sus preexistencias en un tejido urbano apretado por la historia.

En la parte más alta, justo encima de la catedral, los restos de un convento.

El convento de los trinitarios descalzos, que el devenir del tiempo le despoja de la parte conventual y deja el corte traumático de los muros de la iglesia.

En esta situación, el ayuntamiento plantea la recuperación de la iglesia como centro cultural y la construcción de algo nuevo que albergue el Archivo Municipal.

La recuperación de una ruina está muy relacionada con su grado de deterior.

La nave central -en buen estado-, solo pedía consolidarla y despojarla de aderezos que de algún modo hiciesen profana una imagen religiosa, y de esta manera el altar barroco se sustituye por un doble fondo de escenario, arropado por pasarelas altas, de focos y megafonías.

En la sacristía y coros el derrumbe de sus bóvedas justifica la construcción de losas de hormigón que avanzan la solución de los muros exteriores.

El espacio de la nave de la iglesia se transforma en centro para la cultura, tanto será auditorio como área de exposiciones o restauración.

El derrumbe de la parte conventual, liberó un espacio ajeno al tejido apretado de la villa medieval.

Reescribir una nueva arquitectura entre los restos de otra, era el reto que complica la proximidad.

El desconcierto del derribo merecía un fondo nuevo.

“Y entendiendo que la fuerza de la arquitectura, muchas veces radica en la claridad del gesto…», seguimos las trazas del antiguo claustro y configuramos un inmenso muro que a modo de gran zócalo pone en valoración lo realmente digno del edificio primitivo, que a nuestro modo de ver era la monumental volumetría de la iglesia con sus naves laterales y la sacristía.

Buscábamos la potencia de una arquitectura muraría, tan común y tan dentro de los invariantes de nuestras ciudades. Y siguiendo con el muro provocábamos grandes huecos que de forma distinta ponían en valoración las transparencias de patios interiores.

De esta manera y por estos pasos, recuperamos para la nueva fachada, elementos subjetivos que nos hablan de sorpresa, de transparencias y de claro oscuros, justificados desde la necesidad funcional.

El muro lo construimos en hormigón. Y aquí debemos abrir un paréntesis, porque esta decisión merece ser comentada, ya que, durante la construcción, fueron muchas las denuncias y las voces que protestaron por la utilización del hormigón en una ciudad patrimonio de la humanidad. Pensamos que el hormigón es intemporal, lo utilizaron los romanos, los árabes y en nuestros días sigue siendo actual.

Lo que realmente tiene el hormigón es la magia de la reacción química de sus componentes, y cuando se piensa en este material se descubre su lógica para conformarse en muro.

Pero este muro debía entonar con los dorados de Toledo, y se consiguió mediante colorantes naturales embebidos en su masa, y así resultó un hormigón de color. Se cuidó de forma especial la tabla de madera de los encofrados, y a veces el encofrado se realizó mediante elementos de gruesos chapones de acero que quedaron perdidos formando embocaduras de huecos y linternas.

Nuestras obsesiones buscan siempre esos espacios imposibles de Piranessi, donde la magia, en tránsitos y estancias, juega con la percepción de las sorpresas.

Porque la arquitectura también es sorpresa que alimenta la curiosidad del ser humano, y que provoca la apetencia del recorrido.

El espacio que siempre se valora en la sección, se aprieta en la entrada y en el giro crece y envuelve sin dar importancia al fundamento de la función, que es contener los documentos.

Este espacio se matiza con la suave luz que reflejan las fabricas doradas de ladrillo, y aun sabiendo que el enemigo del documento es la luz, permitimos el acceso de un suave rayo por sus tres orientaciones desde las linternas altas de los muros.

Los restos arqueológicos, como preexistencias muy antiguas, forman parte de la sala como un documento más de la historia.

Y por fuera la nueva arquitectura marca, con lenguaje nuevo, la respetabilidad del viejo.


El Archivo de Oaxaca


El pequeño Archivo de Toledo, a los veinte años de su construcción se hace grande en Oaxaca por voluntad de un gran mecenas mexicano.

De nuevo, una ciudad patrimonio de la Humanidad, congelada en el uso; muy vitalizada por el turismo y donde la reglamentación impone sus normas estrictas a formas y materiales.

En el extrarradio -en el pequeño municipio de Santa Lucía- se encuentran las canteras, de donde se extrajo la piedra verde que construyó la ciudad.

En este llamado parque de las Canteras de 12.000 m2 debía ubicarse el Archivo Histórico del Estado de Oaxaca, el segundo archivo más importante de los Estados Unidos Mexicanos.

El Parque debía condicionar la arquitectura del Archivo y viceversa.

El Archivo no podía ser un elefante blanco que impactase de manera hermética en el territorio y quisimos evitarlo.

Habitar la arquitectura y humanizar el paisaje son las premisas que nos han movido, y de las que debe partir cualquier arquitectura.

La complejidad de la arquitectura del edificio pasó a segundo término hasta descubrir la esencia del entorno -las preexistencias de un lugar donde la extracción de la piedra había provocado el afloramiento del agua, y donde piedra y agua se descubrían como ingredientes formales para definir el parque.

Una topografía sinuosa que debía ser amable en todos sus caminos, y en donde se tenía la oportunidad de realizar un parque único que uniese la cultura, el deporte, el ocio y el negocio.

Y lo que es más importante, todas estas nuevas actividades se planteaban de nueva cuña, en un extenso y completo programa que el proyecto podía matizar.

El recorrido amable, sin control ni restricciones a lo largo de todo el parque incluía el interior de los edificios, y se convirtió en nuestra obsesión.

Teníamos que ser capaces de permitir que, como en una banda de Moebius, la circulación fuese continua y contemplativa, y siempre acompañada por el agua que lustrase el color de la piedra verde.

Seis meses de abundancia de un agua que se pierde; y otros tantos de sequedad terrible, aconsejan llenar las pozas que abrieron las canteras.

Las premisas de donde partir aclaraban el salto al vacío del papel en blanco y de nuevo: la pregunta al lugar, que con sus preexistencias aportan certezas, a la arquitectura.

Un clima de privilegio y una vegetación consolidada aconsejan la manera de distribuir los patios, los espacios a los que abrir las estancias, y de esta manera se conforma la volumetría del edificio en torno a los vacíos -que organiza la vegetación- apareciendo la trama que articula la función.

Las gentes del parque debían poder acceder al edificio sin control alguno.

Los dos vestíbulos de entrada, muy distintos entre si -ubicados en distintas cotas- se unen por el interior en una secuencia de patios ajardinados, permitiendo el ingreso al auditorio, seminarios, bibliotecas, salas de exposiciones, cafetería y, sorprenderse al final con el impacto del vestíbulo principal.

De nuevo la secuencia del tránsito y el factor sorpresa como ingrediente emocional de la arquitectura.

De nuevo la transparencia que ayuda a la ventilación cruzada y permite olvidarnos del aire acondicionado.

Y de nuevo reinterpretar la función para justificar vivencias nuevas que convierten al auditorio en espacio versátil, más allá de la pura conferencia.

Su recorrido no interfiere en la actividad privada de la recuperación del documento, pero de alguna forma se beneficia de ella, y la justifica.

Al final, en el vestíbulo principal, se muestra mediante dos huecos, lo que significa el edificio. Un hueco alto se abre a la sala de los investigadores, a los estudiosos que analizan los documentos de la historia. Otro bajo nos muestra la parte publica de la sala de exposiciones, y lo que es más importante, nos enseña los caminos para llegar.

La arquitectura pública debe quedar bien en público y su componente de representatividad siempre será un valor añadido que puede y debe justificar algún exceso.

Se manifiesta como acceso principal, y de nuevo como sin darse cuenta el recorrido se abre al exterior…. Y continua por el parque.

La arquitectura que observa al entorno, se hace austera en sus gestos y en sus materiales, y parece como si se alejase del tiempo, como queriendo unirse a los adobes de tierra de los Zapotecos y Mixtecos, que se protege del sismo y de las sobrecargas de los documentos en gruesos muros de concreto de color.

La función que obliga a la aireación y a la privacidad, justifica celosías que aparecen de un subconsciente obsesivo en imágenes de antaño.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Ignacio Mendaro Corsini» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»](Arquitecto, Marquina, Vizcaya, 1946) Dieciocho años profesor de Proyectos en la Escuela de Arquitectura de Madrid.
Hacedor de muchos concursos y ganador de algunos.
Todavía cree que la arquitectura es capaz de generar vida y de alimentarla.
Unos cuantos premios de diseño y algunos más de arquitectura… los justos para satisfacer el “EGO” y los injustos por provocar el infarto.
En cualquier caso, y siempre que se siga vivo, vale la pena estar en el tajo.
Sus maestros: Carvajal, Cano Lasso, Oiza, Moneo, Sota…y Machado.
Sus obras: …un estudio en Medinaceli, un Archivo en Toledo y otro en Oaxaca (México), un Hospital en Cáceres, un Palacio de Justicia en Calatayud, un pequeño colegio lleno de patios en Badajoz, un Palacio de Congresos en Tarragona… y una caja de hierro y cristal como despacho en Madrid.
Sus créditos: …los amigos y alguna otra realidad.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»3300,3293,3292,3294,3295,3296,3297,3298,3299,3301,3302,3303,3304,3305,3306″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]