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HABITAR / Cesar Acurio

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Este concepto, ha llenado las páginas de muchas reflexiones desde mediados del siglo XX y podríamos decir que empezó con Heidegger, cuando en Darmstadt (1951), se manifiestó sobre la aguda crisis de vivienda que dejó la Segunda Guerra Mundial en Alemania, y cómo la reconstrucción abusó de la estandarización del diseño arquitectónico, haciendo a un lado la dimensión existencial y real del ser humano. Heidegger reflexiona sobre el sentido del vacío, habitar es necesariamente prescindible para construir.

«La esencia del construir es el permitir habitar. Sólo si somos capaces de habitar podemos construir.»

Ser-en-el-mundo, tiene sentido no solamente en el lugar que ocupamos ahora. Ser-en-el-mundo también es-ser-en-el-tiempo. A medida que permanecemos en el espacio, el Dasein va cambiando su configuración, a tal punto que un extraño se sabe extraño, sin importar la antropometría o la estructura que tenga el espacio. Aquí debemos preguntarnos por la labor del arquitecto y pensar cómo actúa y si su habilidad también radica en situarse a ambos lados de la experiencia.

El mismo Heidegger afirmaba que había un proyecto humano que permitía el Dasein, pero esto ¿es transmisible? ¿Cómo se enseña en las facultades? ¿Cómo es que los arquitectos, los encargados de construir este vacío con sentido, entienden y asumen el habitar de quiénes habitarán?

A Wang Shu, ganador del Pritzker 2012, su trabajo lo ha llevado a afirmar:

«Para mí, cualquier tipo de arquitectura, sea cual fuere su función, es una casa. Solo proyecto casas, no arquitectura. Las casas son sencillas. Siempre mantienen una relación interesante con la verdadera existencia, con la vida»

Entonces, ¿cómo entender esta dimensión existencial del espacio entre muros, volcada al proyecto arquitectónico? ¿Basta con alejarnos del funcionalismo dogmático que aún se mantiene en los talleres de diseño arquitectónico? ¿Cómo se sitúa este Dasein frente a algo que aún no existe, a lo que será proyectado?

En esta edición de Radar nos embarcamos en la actualización teórica del habitar, un «upgrade teórico», un entendimiento más amplio del estado actual de habitar, y cómo participa hoy de la poiesis arquitectónica.

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Luz Atmosférica / Mary Guzowski

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El Museo Ando está ubicado en el histórico pueblo de Honmura, en la isla de Naoshima. Durante los últimos treinta años, la isla de Naoshima, en el mar interior de Seto, en Japón, se ha convertido en un destino artístico y arquitectónico para visitantes del mundo entero. Durante décadas, esta isla, junto con las islas vecinas de Teshima e Inujima, ha sido progresivamente transformada por nuevos museos, arquitectura e instalaciones artísticas a cargo de reconocidos artistas internacionales y arquitectos japoneses, con el objetivo de celebrar la belleza del arte y la naturaleza. Tadao Ando ha estado involucrado desde el comienzo y ha diseñado numerosos proyectos, incluyendo el Campamento Internacional Naoshima, la Casa Benesse, el Proyecto de la Casa de Arte «Minamidera», el Museo de Arte Chichu, el Museo Lee Ufan y el más reciente Museo Ando.

Museo Ando, Naoshima, Kagawa, Japón. Fotografiado por Yoshihiro Asada. – Vista exterior de la puerta de ingreso, la casa tradicional japonesa reconstruida y el nuevo museo. El jardín minimalista, el tragaluz cónico y la ventana horizontal discretamente sugieren el contraste entre la estructuras tradicional y contemporánea, los materiales y la luz natural que se encuentran dentro del museo.

Ubicación:

Naoshima está anidada dentro del refugio que generan las principales islas de Japón, lo que le concede vistas panorámicas de las montañas, islas y agua circundantes. El clima húmedo subtropical es predominantemente despejado, con excepción de la temporada de lluvias de verano, que generalmente ocurre desde junio hasta mediados de julio. Situada a 33,6 ° de latitud norte, la isla experimenta horas de luz relativamente largas durante todo el año, que varían aproximadamente de 10 a 14 horas en los solsticios de invierno y verano, respectivamente, cuando la altitud del sol de mediodía varía desde un mínimo estacional de 32.9 ° a un máximo de 79.9 °. La calidad de la luz diurna es suave e indirecta durante la estación lluviosa ya que ingresa al edificio desde múltiples orientaciones, mientras que los cielos despejados develan un alto contraste de colores intensos y cálidos rayos de la luz solar.

Desde el histórico paisaje urbano, los visitantes atraviesan la entrada y se adentran en una edificación tradicional para descubrir una secuencia de galerías iluminadas naturalmente que culminan en una tranquila cámara subterránea de meditación. La pequeña escala y las cualidades íntimas del lugar realzan la yuxtaposición de lo viejo y lo nuevo, con espacios que se transforman progresivamente desde lo tradicional a lo contemporáneo al momento de experimentar tanto el espacio, como la estructura y la luz. Con excepción del área de acceso, el museo se basa exclusivamente de la luz natural para su iluminación, donde las galerías y la cámara de meditación cobran vida a través de los cambios en la atmósfera, los colores y los movimientos de la luz diurna.

Tadao Ando entiende la luz como una expresión de la naturaleza que nos ayuda a comprender nuestro lugar dentro de un todo mayor.

Intenciones de diseño e iluminación:

Tadao Ando describe el tema subyacente de la «invisibilidad» en el museo, donde la edificación tradicional es un recipiente que contiene sus intervenciones contemporáneas relacionadas al espacio, estructura, materiales y luz. La sorpresa y el descubrimiento son elementos esenciales para la experiencia del visitante del Museo Ando. No es sino hasta que el visitante se adentra en el museo que las nuevas intervenciones se revelan por completo con un dramático contraste de espacio y luz definido por superficies de concreto y volúmenes enclavados dentro de la estructura tradicional de madera.

Una claridad geométrica y un orden espacial subyacente organizan el museo. Aunque Tadao Ando es reconocido por su exquisita destreza, calidad constructiva y refinados detalles, él describe su trabajo como un enfoque en el espacio que «nace de la luz y la geometría».

Museo Ando, Naoshima, Kagawa, Japón. Fotografiado por Yoshihiro Asada. – Un tragaluz ubicado en el techo que se orienta hacia al sur admite el ingreso de luz natural a la galería central, mientras que unas delgadas ventanas verticales y triangulares proporcionan luz solar directa en la galería sur. Un tragaluz cónico, escondida sobre un plano flotante, ilumina indirectamente los muros del espacio subterráneo de meditación.

El lugar está dividido en cuatro cuadrantes, con la entrada y el jardín al sureste, la entrada del museo al noreste, las galerías principales que ocupan la mitad oeste del lugar, y la cámara de meditación subterránea debajo del jardín. En corte, el museo revela una secuencia de espacios jerarquizados, con las superficies de hormigón y los volúmenes de las nuevas galerías escondidos dentro de la tradicional construcción de madera. Los visitantes atraviesan una coreografía de espacios que se transforman de afuera hacia adentro, de lo viejo a lo nuevo, de arriba a abajo y de la luz a la oscuridad.

Estrategias de diseño e iluminación:

El trayecto desde la calle hacia las galerías y la cámara de meditación subterránea significa para los visitantes una transición desde las conexiones con el vecindario exterior hacia espacios contemplativos que van enfocándose hacia lo interior. La primera imagen del interior del museo enmarca un dramático espacio vertical definido por una tradicional pared de yeso hacia el norte y un muro inclinado de hormigón hacia el sur. De norte a sur se define una secuencia de tres espacios galería mediante muros y volúmenes independientes inclinados de hormigón escondidos debajo de la tradicional estructura de madera. La luz natural se refleja entre la habitación y las superficies del techo para derramarse sobre los muros de hormigón y a través de bajas ranuras horizontales que dan a galerías adyacentes.

Cada galería tiene una calidad luminosa única: luz difusa y tranquila en la galería norte, salpicada de abundante iluminación desde lo alto en la galería central, que se contrasta con la oscuridad y las silenciosas sombras de la galería sur.

Museo Ando, Naoshima, Kagawa, Japón. Fotografiado por Yoshihiro Asada. – El tragaluz cónico sobre el espacio subterráneo de meditación se oculta a la vista por un plano de techo flotante. Una ranura entre el plano del techo y los muros resalta el contraste luminoso y la sensación de misterio. Un marco estructural oculto ancla el techo «flotante» a la estructura del techo sobre el mismo.

La cámara de meditación, a la que se accede por una escalera en la galería central, se constituye en la experiencia más íntima, contenida e introspectiva del viaje, como explica Ando: «Un cilindro de hormigón ligeramente inclinado (…) está enterrado en el suelo como un elemento independiente separado del edificio existente. Contiene un espacio para la meditación que se compone únicamente por la textura de la luz que desciende desde lo alto».

La cámara de meditación está construida a partir de un cilindro de concreto de paredes inclinadas que se iluminan indirectamente a través de un tragaluz cónico. Debajo de la claraboya flota un techo de acero con una delgada ranura a lo largo del perímetro para bloquear las vistas directas del cielo y así revelar las paredes y el volumen del espacio mediante la luz reflejada y sombra gradual.

Luz y vista:

Las vistas hacia el exterior y hacia el interior del museo están cuidadosamente controladas, con una gradual sensación de distanciamiento del entorno que se incrementa a medida que se recorren los espacios desde el jardín hasta la entrada, las galerías y el espacio de meditación subterránea. La única vista directa hacia el jardín es proporcionada en la puerta de entrada, mientras que algunas vistas discretas del cielo se descubren en las galerías central y sur. Las ventanas translúcidas y la luz natural indirecta y reflejada fomentan una sensación de misterio dentro de una atmósfera tranquila y contemplativa. La secuencia de espacios se organiza a lo largo de un sendero de circulación con giros a noventa grados que crean vistas hacia direcciones cardinales alternas, mientras que las paredes y las aberturas interiores permiten vislumbrar los espacios adyacentes y más allá de ellos. Estratégicas vistas interiores crean profundidad espacial e interconexiones entre galerías que son animadas por diferentes cualidades de luz y sombra.

En el film documental, del director Michael Blackwood, sobre sus primeros trabajos, Ando describe la actividad de «observación de la luz», en la que el movimiento de la luz y la sombra es el foco  del espacio: «Si uno permite el ingreso de la luz en la arquitectura de muchas maneras diferentes, uno puede disfrutar el contemplar la luz «.

Renderizados por lapsos de tiempo de la galería central ilustran los dramáticos cambios estacionales diurnos en la calidad y distribución de la luz natural a lo largo del año.

Tal es el caso en el Museo Ando, donde diversas formas de ventanas, distintas estrategias de manipulación de la luz natural y visuales coreografiadas crean una experiencia de cambiantes cualidades atmosféricas y patrones de luz que puede ser considerada como una exhibición en sí misma.

Ando está tan fascinado con la oscuridad y la sombra como lo está con la luz; explica: «Uno es capaz de apreciar la luz a causa de la oscuridad. Debido a la oscuridad, uno siente la fuerte presencia de luz. Las sombras y la oscuridad contribuyen a la serenidad y la calma. En mi opinión, la oscuridad crea la oportunidad de pensar y contemplar».

La belleza de la luz y de la sombra se encuentra en las cualidades cambiantes en la atmósfera del Museo Ando. Dependiendo de la estación y condiciones climáticas, la luz varía dramáticamente desde una iluminación suave, tenue, indirecta y difusa, proporcionada por cielos nublados, hasta patrones dinámicos de luz natural, que animan espacios y superficies, de un día soleado. La suave luz indirecta que emana a través de las ventanas de vidrio esmerilado y los reflejos de las superficies se contrastan con la directa luz natural diurna proveniente de los tragaluces, ranuras verticales y ventanas triangulares. Las cualidades contrastantes de la luz directa e indirecta involucran y estimulan la calidez del techo tradicional de madera y de la estructura de pórtico, además de revelar la belleza y el arte en las suaves superficies de los muros y volúmenes contemporáneos de hormigón.

Museo Ando, Naoshima, Kagawa, Japón. Fotografiado por Yoshihiro Asada. – Ventanas triangulares de Claristorio y ranuras verticales en el muro este permiten el ingreso de luz natural directa a la galería sur. Las ranuras horizontales en las paredes divisorias permiten vislumbrar el vacío de la escalera y la galería central iluminada cenitalmente.

La luz y el arte de hacer:

Ando traduce el exquisito oficio de la arquitectura tradicional japonesa en el uso contemporáneo del hormigón, vidrio y acero. Reconocido por el fino acabado y calidad sedosa del concreto en sus edificios, la minuciosa atención al detalle de Ando, su colaboración con hábiles carpinteros y la utilización de encofrados de calidad, le han permitido imbuir al hormigón las sutiles cualidades de los materiales tradicionales. Como explicó en una entrevista con Michael Blackwood: «Mi actitud hacia el concreto es buscar un tipo de hormigón que se siente más cerca a la madera y el papel. Encontrar un concreto bello y sensual».

Los intereses de Ando radican en traducir las mejores cualidades y valores de la arquitectura tradicional: «Creo que la arquitectura contemporánea japonesa no ha incorporado las buenas cualidades de la cultura tradicional japonesa. (…) No hablo de cosas externas, como la forma o el material, sino de una forma de pensar. Lo que más me interesa es encontrar una manera de continuar estos conceptos y valores japoneses tradicionales y así pasarlos a la próxima generación «.

Museo Ando, Naoshima, Kagawa, Japón. Fotografiado por Yoshihiro Asada. – La luz directa y reflejada baña los muros de la galería central. Las ranuras horizontales proporcionan vistas y luz prestada de las galerías adyacentes al norte y al sur. La cálida estructura de madera del techo tradicional contrasta con las suaves superficies de las contemporáneas galerías de concreto.

En el Museo Ando, la yuxtaposición de la estructura tradicional de madera y la construcción contemporánea de hormigón realzan la belleza tanto de lo antiguo como de lo nuevo, como explica Ando: «Mi objetivo era crear un espacio que tuviera una rica sensación de profundidad a pesar de su pequeño tamaño, donde elementos opuestos como el pasado y el presente, la madera y el hormigón, y la luz y la oscuridad se enfrentan intensamente mientras se superponen unos a otros».

El contraste espacial, material y luminoso es fomentado aún más por la separación entre la estructura de madera y las paredes de yeso de la minka japonesa, y la estructura de hormigón independiente. Las excepcionales cualidades artesanales y materiales de cada tradición constructiva se expresan independientemente, sin embargo, permanecen dentro de una relación espacial íntima.

Inspiraciones de luz:

Aunque el sitio y el Museo Ando son pequeños en escala, Ando establece hábilmente un dialogo entre las cualidades espaciales, materiales y luminosas de lo viejo y lo nuevo. El objetivo de Ando es crear experiencias significativas, en las que la arquitectura no sea un objeto, sino un medio para definir el espacio. En una entrevista con Edan Corkill para el Japan Times, Ando explica su enfoque en la creación de espacios: «Creo que la contribución de Japón ha sido la idea de que la arquitectura no es una ‘cosa’, no es un objeto sólido. Como Kakuzo Okakura escribió en su ‘Libro del té’ en 1906: la arquitectura nunca es una forma, es el espacio encerrado por la forma, por las paredes y el techo».

El Museo Ando encarna la claridad y simplicidad de la forma, la estructura y los materiales, elementos arquitectónicos tangibles que se utilizan para crear una experiencia espacial y visual dinámica y para expresar la belleza de la luz y la naturaleza.

Museo Ando, Naoshima, Kagawa, Japón. Fotografiado por Yoshihiro Asada. – Una línea de luz solar directa baña el muro divisorio norte con la galería sur. Las ranuras horizontales, los muros parciales y las habitaciones alrededor crean profundidad espacial e iluminación ambiental en diferentes planos.

El Museo Ando cobra vida gracias a la luz y la yuxtaposición de las cualidades espaciales y de sus atmósferas. Ando emplea los elementos de estructura, materiales y composición espacial para coreografiar un viaje luminoso de descubrimiento desde un mundo físico externo hacia un espacio contemplativo interior.

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Tadao Ando, Tadao Ando Architect & Associates
Arquitecto: Tadao Ando Architect & Associates
Planos y esquemas arquitectónicos: Tadao Ando Architect
& Associates
Fotografías: Yoshihiro Asada

El artículo es un extracto del libro: Mary Guzowski, The Art of Architectural DaylightingLondres: Laurence King Publishing Ltd., 2018.


Traducción al español : Arq. Hernán Perochena[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][vc_column_text]

English Version:

Atmospheric light celebrates the qualities and moods of light to a particular location. This brief case study of ‘Ando Museum’ from The Art of Architectural Daylighting, explains how architect Tadao manipulates light for the desired atmospheric effect.

Ando Museum is located in the historic town of Honmura, Naoshima. During the past thirty years, the island of Naoshima in the Seto Inland Sea of Japan has become an art and architecture destination for visitors from around the world. Over the decades, this quiet island, together with neighbouring islands, Teshima and Inujima, has been transformed by new museums, architecture, and art installations by renowned international artists and Japanese architects to celebrate the beauty of art and nature. Tadao Ando has been involved from the onset, and has designed numerous projects, including the Naoshima International Camp, Benesse House, Art House Project “Minamidera”, Chichu Art Museum, Lee Ufan Museum, and the recent Ando Museum.

Location:

Naoshima is nested within the protective shelter of the main islands of Japan, with panoramic views of the surrounding water, mountains, and islands. The humid subtropical climate is predominantly clear, with the exception of the rainy season in summer, which typically lasts from June to mid-July. Located at 33.6° north latitude, the island experiences relatively long hours of daylight throughout the year, ranging from approximately 10 to 14 hours on the winter and summer equinoxes respectively, when the noon-sun altitude varies from a seasonal low of 32.9° to a high of 79.9°. The quality of daylight is soft and indirect during the rainy season, when diffuse daylight enters the building from multiple orientations, while clear skies bring the sunlight’s high contrast, rich colours, and warm solar rays.

Visitors move from the historic streetscape through an entry and into the traditional house to discover a sequence of daylit galleries that culminate in a quiet underground meditation chamber. The small scale and intimate qualities of the site heighten the juxtaposition of the old and new, with spaces progressively transforming from traditional to contemporary in the experience of space, structure, and light. With the exception of the entry area, the Ando Museum relies exclusively on natural light for illumination, with the galleries and meditation chamber brought to life through the changing moods, colours, and movements of daylight.

Ando explains that he sees light as an expression of nature that helps us understand our place within a greater whole.

Light and Design Intentions:

Tadao Ando describes the underlying theme of “invisibility” in the Ando Musueum, where the traditional house is a vessel that contains his contemporary interventions of space, structure, materials, and light. The elements of surprise and discovery are essential to the visitor’s experience of the Ando Museum. It is not until the visitor is deep inside the museum that the new interventions are fully revealed with a dramatic contrast of space and light defined by concrete surfaces and volumes tucked within the traditional timber-frame house.

A geometric clarity and spatial order underlie the organisation of the museum. While Ando is renowned for his exquisite craftsmanship, quality of construction, and refined detailing; he describes his work as a focus on space that is “born of light and geometry”.

The site is divided into four quadrants, with the entry and garden in the southeast, museum entrance in the northeast, main galleries occupying the west half of the site, and the underground meditation chamber beneath the garden. In section, the museum reveals a sequence of nested spaces, with the concrete surfaces and volumes of the new galleries tucked within the traditional timber-frame house. Visitors move through a choreography of spaces that transform from outside to inside, old to new, above to below, and from light to darkness.

Light and Design Strategies:

In the journey from the street into the galleries and underground meditation chamber, visitors transition from connections with the outside neighbourhood to progressively more inwardly focused contemplative spaces. The first view into the museum frames a dramatic vertical space created by the traditional plaster wall to the north and a canted concrete wall to the south. A sequence of three gallery spaces is defined, from the north to south, by sloping and freestanding concrete walls and volumes tucked beneath the traditional timber-frame construction. Daylight is reflected between room and ceiling surfaces to spill over the freestanding concrete walls and through low horizontal slots to adjacent galleries.

Each gallery has a unique luminous quality, with a calm diffuse light in the northern gallery punctuated by abundant illumination in the toplit central gallery, which is contrasted by the quiet shadows and darkness of the southern gallery.

The meditation chamber, accessed through a stairway in the central gallery, is the most intimate, contained, and introspective experience of the journey, as Ando explains: “A slightly tilted concrete cylinder … is buried in the ground as an independent element set apart from the existent building. It contains a space for meditation that is composed solely from the texture of the light that falls into it from above.”

The meditation chamber is constructed of a concrete cylinder with canted walls that are illuminated indirectly through the conical skylight. Beneath the skylight floats a steel ceiling with a thin gap along the perimeter to block direct views of the sky and to reveal the walls and volume of space in reflected light and gradated shadow.

Light and View:

Views to the outside and within the museum are carefully controlled, with an increased sense of separation from the site as spaces progress from the garden into the entry, galleries, and subterranean meditation space. The only direct view to the garden is provided at the entry door, while discreet views of the sky are found in the central and south galleries. Translucent windows and indirect and reflected daylight foster a sense of mystery within a quiet, contemplative atmosphere. The sequence of spaces is organised along a circulation path with ninety-degree turns that create views to alternating cardinal directions, while the partial walls and interior apertures provide glimpses to and beyond adjacent spaces. Strategic interior views create spatial depth and interconnections between galleries that are animated by differing qualities of light and shadow.

In Michael Blackwood’s documentary film on his early work, Ando describes the activity of “light watching,” in which the movement of light and shadow is the focus of space: “If one lets light into architecture in many different and subtle ways one can enjoy light watching.”

Such is the case at the Ando Museum, where varied window forms, daylight strategies, and choreographed views create an experience of changing atmospheric qualities and patterns of light that can be considered an exhibition in its own right.

Ando is as fascinated with darkness and shadow as he is with light, as he explains: “You are able to see the light because of the darkness. Because of the darkness you felt the strong presence of light. Shadows and darkness contribute to serenity and calmness. In my opinion, the darkness creates the opportunity to think and contemplate.”

The beauty of both light and shadow are found in the changing atmospheric qualities of the Ando Museum. Depending on the season and sky conditions, the light varies dramatically from a soft, subdued, indirect, and diffuse illumination of overcast skies to dynamic patterns of sunlight animating space and surfaces on a sunny day. Gentle indirect light emanating through frosted glass windows and surface reflections is contrasted with direct daylight or sunlight from skylights, vertical slots, and triangular windows. Contrasting qualities of indirect and direct light engage and enliven the warmth of the traditional timber ceiling and post-and-beam structure as well as revealing the beauty and craft of the smooth surfaces of the contemporary concrete walls and volumes.

Light and the Art of Making:

Ando translates the exquisite craft of traditional Japanese architecture into his contemporary use of concrete, glass, and steel. Renowned for the fine finish and silky quality of concrete in his buildings, Ando’s exacting attention to detail, collaboration with skilled carpenters, and use of quality formwork have enabled him to imbue concrete with the subtle qualities of traditional materials. As he explained in an interview with Michael Blackwood: “My attitude towards concrete is to look for a kind of concrete that is closer in feeling to wood and paper. To find a beautiful and sensuous concrete.”

Ando’s interests lie in translating the best qualities and values of traditional architecture: “I think that Japanese contemporary architecture has not incorporated the good qualities of traditional Japanese culture. … I’m not talking about external things, such as form or material, but a way of thinking. What interests me most is to find a way to continue these traditional Japanese concepts and values and thereby pass them on to the next generation.”

At the Ando Museum, the juxtaposition of traditional timber frame and contemporary concrete construction heighten the beauty of both the old and new, as Ando explains: “My aim was to create a space that has a rich sense of depth despite its small size, where oppositional elements such as the past and present, wood and concrete, and light and dark clash intensely as they are superimposed against each other.”

20 Spatial, material, and luminous contrast are further fostered by the separation between the timber-frame and plaster walls of the minka and the freestanding concrete structure. The exceptional craft and material qualities of each construction tradition are independently expressed, yet remain within an intimate spatial relationship.

Light Inspirations:

Although the site and the Ando Museum are small in scale, Ando skilfully choreographs a rich conversation between the spatial, material, and luminous qualities of the old and new. Ando’s focus is on creating meaningful experiences, in which architecture is not an object, but rather a means of defining space. In an interview with Edan Corkill for the Japan Times, Ando explains his focus on space-making: “I think Japan’s contribution has been the idea that architecture is not a ‘thing’—it’s not a solid object. It’s like Kakuzo Okakura wrote in his ‘Book of Tea’ in 1906: Architecture is never a shape, it is the space enclosed by the shape, by the walls and ceiling.”

While the Ando Museum embodies a clarity and simplicity of form, structure, and materials, these tangible architectural elements are used to create a dynamic spatial and visual experience and to express the beauty of light and nature.

The Ando Museum is brought to life by light and the juxtaposition of atmospheric and spatial qualities. Ando uses the elements of structure, materials, and spatial composition to choreograph a luminous journey of discovery from the outer physical world to an inner contemplative space.

[/vc_column_text][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Credits» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]ANDO Museum, Naoshima, Kagawa, Japan
Tadao Ando, Tadao Ando Architect & Associates
Architect: Tadao Ando Architect & Associates
Architectural Drawings: Tadao Ando Architect
& Associates
Photographs: Yoshihiro Asada

The article is an extract from the book: Mary Guzowski, The Art of Architectural Daylighting, London: Laurence King Publishing Ltd., 2018.[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Mary Guzowski» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Profesora en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Minnesota. Enseña y conduce investigaciones relacionadas con iluminación natural y diseño sustentable. Mary tiene una Maestría en Arquitectura por la Universidad de Washington en Seattle y una Licenciatura en Bellas Artes del Kalamazoo College en Kalamazoo, Michigan. Su continua fascinación por la iluminación natural, el medio ambiente y la ecología ha determinado su investigación en arquitectura y su magisterio. Los enfoques interdisciplinarios y colaborativos para la educación, la investigación y la práctica son esenciales para su trabajo. Ha estado involucrada con una amplia comunidad de educadores y profesionales del diseño, incluida la Society of Building Science Educators, la American Solar Energy Society, las Escuelas Colegiadas Asociadas de Arquitectura y el Comité del Medio Ambiente de la American Institute of Architects AIA.

Sus publicaciones sobre sus investigaciones incluyen los libros Art of Architectural Daylighting (Laurence King), Towards Zero Energy Architecture: New Solar Design (Laurence King) y Daylighting for Sustainable Design (McGraw Hill); Recursos de diseño basados en la web que incluyen el Zero+ Campus Design Project, el Carbon Neutral Design Project, la Minnesota Sustainable Design Guide, la Minnesota Green Housing Design Guide, la Initiative for Renewable Energy in Architecture; y artículos académicos y profesionales. Durante la última década, ha recibido una variedad de proyectos de investigación financiados relacionados con la educación y la práctica del diseño ecológico. Mary ha recibido premios en educación de la AIA COTE y la AIA Minnesota por su trabajo en educación en diseño ecológico.


English Version:

Mary Guzowski is a Professor in the School of Architecture at the University of Minnesota. She teaches and conducts research related to daylighting and sustainable design. Mary has a Masters of Architecture from the University of Washington in Seattle and a Bachelors of Arts in Fine Arts from Kalamazoo College in Kalamazoo, Michigan. Her continued fascination with daylighting, the natural environment, and ecology has shaped her architectural research and teaching. Interdisciplinary and collaborative approaches to education, research, and practice are essential to her work. She has been involved with a broad community of design educators and practitioners, including the Society of Building Science Educators, the American Solar Energy Society, the Associate Collegiate Schools of Architecture, and the AIA Committee on the Environment.

Her research publications include the books Art of Architectural Daylighting (Laurence King), Towards Zero Energy Architecture: New Solar Design (Laurence King) and Daylighting for Sustainable Design (McGraw Hill); web-based design resources including the Zero+ Campus Design Project, Carbon Neutral Design Project, Minnesota Sustainable Design Guide, the Minnesota Green Housing Design Guide, the Initiative for Renewable Energy in Architecture; and scholarly and professional articles.  During the past decade she has received a variety of funded research projects related to ecological design education and practice. Mary has received educational awards from the AIA COTE and AIA Minnesota for her work in ecological design education.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»2387,2386,2385,2384,2383,2382,2381″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Poesía / Lolo Palza

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Poesía» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Lolo Palza – Poeta – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text](Tomado de)
ENTRE LA ESPADA O LA PARED

A manera de prólogo

Cien fuegos a medio arder quedan sobre la hierba o
la heroína. Y mis brazos a medio pinchar se levantan,
para danzar sobre viejas y solitarias paredes.

Desde una lata de pintura se escurre, destruyendo
la piel del orden y la capa de ozono, un poco
de la verdad que se hunde en el trajín y el asfalto.

Ya nada importa, salvo este desorden[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]

III

Canta ahora
canta
que se vista de color el silencio

VI

Sólo tu mirada constante
descubre la dureza
de cualquier oculta verdad

XII

Qué está pasando aquí
Cómo es que todo se ve – si todo está tan oscuro –
Cómo es que no duele
si la piel del mundo resbala por mi herida

XVI

Este corazón agitado dentro de mi cuerpo
no me pertenece ni habla por mí
Mis palabras vagan sin rayos de sol por todos los campos

XVII

Sus manos en movimiento
– atrapadas en el aire – rompiendo el silencio
dejaban caer sobre los muros
ventanas

XX

Lo que das para siempre
no lo des por perdido

XXV

Fuego para pintar el cielo de tu corazón
que tiene bellos atardeceres
y una explosión que me cura el nombre del frío

XXVII

La noche como un hueco en el mundo
nos hunde su negro vacío
en la mitad exacta de los sueños

Todo se oye pero no todo se ve

XXXI

Estas ruinas fueron mi casa
este cuerpo donde habitara
o deshecho – o arrancado de raíz

Nunca habrá otro espacio creado entre las piedras

XXXIII

La luz ha colmado el espacio
debo irme estos huesos
ya el sol es dueño del vano



(Tomado de)
SAGRADO RECINTO

UNA LUZ RECORRE

La tarde se desliza como un relámpago
Una luz recorre tus contornos
y nos rodea como el aire que respiramos

La tarde
con ese desgano aparente
guarda secretos de colores que jamás hayas visto
como si reventaran millones de bengalas bajo el agua

Bien sabes
que el agua hace el milagro y da vida a los colores

Por todo eso
siempre que puedas
detén las luces de la tarde
con un poco de agua

ya el sol es dueño del vano

INVENTARLE SOMBRAS A LA OSCURIDAD

Horizonte
es lo que el sueño te ha clavado marinero

Sobre un líquido mortal navegan tus pies

Cruza el velo navegante sobre el blanco papel
y te asaltan al cuerpo los silencios

Bajo un líquido mortal se hunden tus pies

Y frente al turbio velamen
los días son viaje
mortal torbellino
negro-oscuro distante

En lo alto pongo luz de candelas
para inventarle sombras a la oscuridad

MÁS DE UNA LUZ ASALTA TU VENTANA

Es aquí que volvemos de estar perdidos
y
dibujados sobre el perfil de una vieja sábana
nuestra piel estalla por todos lados

Como una palabra que mis labios no se cansan de repetir
es tu piel

Pero más de una luz asalta tu ventana
y nos llena de domingo el cuarto

Abro una puerta
con el rostro húmedo en la mitad del espejo
y tu cuerpo cae sobre la pared

LA ROCA QUE EL MAR BESA EN MIL PEDAZOS

Imagina
(aún en medio de la distancia)
que podríamos hundir nuestros pies
donde se hace transparente el mar con el bullar de sus extremos

Caminando
hacia donde modiglianamente se estira tu sombra

Que por tus pies nos da la arena el mar
Que somos la roca que el mar besa en mil pedazos

Con el silencio de tu voz
Con el silencio de mi voz
Sin el aire que colorea nuestras pupilas

Ahogándonos irremediablemente como rayos refractados de luz



(Tomado de)

EN MEDIO DE LA FAUNA TRICORNE
(de animal raro me encuentro, sin persecución, sin caza)

10

YA NO IREMOS A TU ENCUENTRO / YA NO ANDAREMOS TUS CALLES
SE BORRARAN NUESTRAS DIARIAS HUELLAS
NI SOMBRAS EN LOS PORTALES
NI VOCES
NI LUCES
NADA

todo se ha dicho
y
a nada hemos llegado
para qué dar más vueltas a la cuadra
buscando el timbre de una puerta que siempre está cerrada
para qué cargar con nuestra pena
si las luces llegan más alto que nuestras voces

mejor cerrar los brazos y guardar el pecho
mejor démonos vuelta y acabemos esta casa
que ya no importe el haber llegado tarde
el no haber ido nunca
que ya no importe por ejemplo
el dolor de tus piernas
o
por dónde quedó algún domingo

hubiera sido mejor no buscar tan adentro
hubiera sido mejor
contar uno por uno todos tus cabellos

pero siempre llegamos a este momento
arrojados al abismo de los días

para coger un revólver
y
acabar en algún rincón oscuro de la vida
o
para coger un lápiz
y
morir entre palabras



(Tomado de)

ARS POETICA

VI

Arde tu voz cuando me habla,
Cuando besa mis cantos,
Que jamás les de tregua, ni a su luz, ni a su manto.

VII

Relámpago de luz,
No ocultes para mí
La estela silenciosa de tu fuego,
Quiero seguir pecando en absoluta libertad.

VIII

Un día se abrirán las puertas
Que esconden tu piel, también de palabras,
Y la luz se hundirá victoriosa en la hiel,
Como una gaviota enamorada del mar

[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»preset_0″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0a0a» title_font_size=»16″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Lolo Palza Valdivia» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

Puno 1964. Arquitecto. Ha publicado; “SER CARDENO” Arequipa, 1987.  “SUB VERSION O VERSIÓN MENOR DE LA PALABRA” Ellwangen, Alemania 1988. “ARS POETICA” Arequipa, 1992. “AL PIE DE LOS CAMPANARIOS” Puno, 1994. “NAUFRAGIO DE NOE” Lima, 2000. “VIDA BREVE” Cascahuesos Editores Arequipa, 2011.

[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Habitar la Luz / Marco Santaniello

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Habitar la Luz» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Marco Santaniello – Director de Fotografía – Venezuela» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Caminando por una calle de La Habana Vieja o Centro Habana, es muy probable desviar la mirada hacia esos viejos solares, patios interiores o “barbacoas” donde los cubanos hacen su vida diaria y transpiran anhelos y expectativas, en espacios a veces muy cerrados y poco ventilados. En algunos de ellos, en general en aquellos que forman parte del catálogo arquitectónico más viejo que tiene la ciudad, la luz permite moldear espacios que son canciones de lo clandestino, lo ilegal, de ciudades y espacios dentro de la misma ciudad. Y es que como este, en todas partes donde el ser humano ha intervenido a través de sus propuestas constructivas al territorio, la luz tiene un encuentro, a veces sublime a veces atroz, pero siempre moldeador de dichos espacios y determinante en las vidas, ritmos e incluso emociones de quienes lo habitan.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]

Si existe un ejemplo importante en la historia de la creación de espacios desde las fuentes lumínicas es el teatro. Y aunque debamos enfocar aquí nuestra reflexión sobre el cine, es menester hacer antecedente en el primer intento del ser humano por crear espacios desde la luz para un evento o “puesta en escena” ficticia, con el fin de comunicar y representar historias y emociones, en este caso, de manera efímera. Y el teatro, indiscutiblemente, viene componiendo una construcción desde épocas helénicas, donde la luz solar y el diseño y disposición de los anfiteatros permitía una apreciación de las obras donde el espectador podía figurar la creación incluso de lugares míticos. O en épocas posteriores, como por ejemplo, en el teatro romántico, donde la creación y figuración de espacios dio pie, al uso de la luz para lograr la sensación de profundidad, creando en escenarios iluminados en un primer momento por antorchas y velas, y luego por suministros a gas y por último de electricidad, la posibilidad de poner primeros y segundos planos espaciales, permitiendo una efectiva proxémica de los histriones en escena y su movimiento dentro de ese espacio figurado. Crear el espacio, hacer existir el espacio, sus historias y sus personajes fue uno de los grandes logros del teatro como arte y todo esto, en gran medida, gracias al uso creativo y consciente de la luz.

Pero en el cine, la naturaleza misma de la luz, donde parte de sus características físicas es el de ser una forma de energía radiante, hace que la percepción del espacio sea controlada en mayor o menor medida por el responsable principal de la creación de la imagen de un proyecto, como lo es el director o directora de fotografía. Como bien dice el veterano cinefotógrafo brasilero Affonso Beato, la cinematografía de una película requiere de un criterio de diseño, entendiéndose en esto que de manera consiente quien sea responsable de la construcción de la imagen de un proyecto tiene entre sus manos la invalorable posibilidad de construir nuevas realidades a partir del diseño lumínico. Sin embargo, en este sentido, debemos de seguir transitando por las páginas de la historia de la creación, y en esto nos podemos detener obligatoriamente en los referentes de la pintura.

Por supuesto es obligatorio detenerse en un modesto domicilio en la Amsterdam del siglo XVII, donde un hombre pintaba a seres que prácticamente hacia habitar entre el romance eterno de la luz y la sombra. Nos referimos por supuesto a Rembrandt Harmenszoon van Rijn, quien en múltiples ocasiones y con gran maestría hizo posible el entender y tener una lectura significante de los espacios a partir de contraste de la luz y la sombra. Cabe hacernos la pregunta: ¿no es permisible, a partir de esto, pensar también en las habitaciones llenas de luz y de sombras que habitan dentro de todo ser humano?

Rembrandt, La meditación del filósofo, 1632

“Sin sombra no hay luz”, reza una canción del disco homónimo de la banda de post punk venezolana Sentimiento Muerto, quienes a finales de la década de los ochentas pregonaban himnos de amor, drogas y decepción en una ciudad (Caracas) en plena decadencia (ya desde ese momento) y habitada precisamente por los matices más luminosos de un sector de la sociedad en medio de un falso resplandor consumista, proveniente del rentismo petrolero y, por otro lado, un sector de la misma en las sombras de la desigualdad y la exclusión social ¿Por qué esa necesidad, ya histórica, de echar mano de la luz y las sombras para anteponer paralelismos entre lo bueno y lo malo, lo positivo-negativo? ¿Vendrá ello quizás del miedo primigenio y atávico a las sombras y la necesidad de fuego y luz dentro de las cavernas y cuevas que habitaba el hombre en los albores de la humanidad? Lo cierto es que, y siguiendo con nuestra cuenta luminosa hacia atrás en el tiempo y la historia humana, los hombres y mujeres que habitaron y expresaban significados e historias de sus cotidianidades no solo usaban la luz oscilante y danzante del fuego para hacer conciencia de su espacio-hábitat, también la utilizaban para crear animación y movimiento a las figuras estáticas, crónicas de cazadores y cazados.

Ahora, sea en una caverna hace decenas de miles de años, en una obra de teatro en la Inglaterra isabelina o en el estudio de pintura de un maestro neerlandés, ¿puede la luz expresar el “sentimiento de los lugares”? Existen diversas convenciones a través de las cuales los seres humanos podemos categorizar ciertos códigos dentro del universo de lo visual y hacer asociaciones con respecto a sensaciones o sentimientos. Por ejemplo, la siguiente imagen, tomada por quien escribe hace uno 13 años aproximadamente en la oficina abandonada de una salina, bien puede expresar muchas cosas: abandono, soledad, desidia, melancolía, nostalgia, suciedad; sin embargo, lo importante aquí es reflexionar si la luz realmente juega un papel decisivo en la determinación de todas las categorías antes mencionadas.

Es aquí donde tributamos a ese gran caudal de estructuras y sistemas que es el cine. Y es que la última de todas las artes asienta sobre la luz y, más específicamente, la iluminación, uno de sus más grandes pilares a nivel expresivo, narrativo y estético. La iluminación de un espacio puede determinar que ese mismo espacio sea interpretado y “significado” de distintas maneras, así como distinta sea la manera de iluminarlo. Nos permitimos citar a Fabrice Revault D´Allonnes, quien en su obra La luz en el cine propone un sistema de clasificación de las formas de iluminar a los sujetos y los espacios, que aunque por sí mismas pueden presentar inconvenientes a la hora de desentrañar las sobreconnotaciones que esto puede encerrar, aun así resultan muy interesantes. «La primera es la Clásica: la sobresignificante, que privilegia los sentidos obvios, aun en detrimento de los sentidos obtusos. La Barroca, que cultiva la profusión de los sentidos obvios y obtusos. La Moderna, intrasignificante, que le da la espalda al sentido obvio para no liberar más que sentido obtuso». (1) Esto nos revela algo interesante que muy poco concientizamos al momento de mirar una obra cinematográfica: que toda la planificación y diseño de iluminación que estuvo involucrada en la confección de la misma, conllevó un amplio ejercicio de creación de sentidos desde la iluminación. Esto, necesariamente, involucra a la propuesta proxémica, cuando los espacios son moldeados para dar sentido y forma a aspectos narrativos intrínsecos en dichas obras.

No es difícil de entender como los grandes cinefotógrafos operadores e iluminadores de la escuela alemana del Stimmug, responsables de la imagen de los grandes clásicos del expresionismo alemán cinematográfico, llevaron esos valores de sentido estético, durante su exilio huyendo del nazifascismo a la industria hollywoodense, dando nacimiento al cine negro norteamericano, donde los espacios se apropiaron de ese carácter o sensación de sospecha, como los personajes delictivos que vivían y malandreaban dentro de los mismas.

Nosferatu, F.W. Murnau, 1922

The Killing, Stanley Kubrick, 1956

El paso del tiempo es, a su vez, el paso de la vida y tiene como herramienta implacable para darnos aviso de esto a la luz. En el cine esto es clave y además de ser la luz color y definición de espacios, también es uno de los más apasionantes rieles que tiene el cine para expresar la sensación del movimiento a través del tiempo. Es decir, habitamos dentro de la luz, como si fuera una de las más hermosas cápsulas que nos hacen existir dentro de este espacio-tiempo.

[/vc_column_text][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Referencias» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  1. Revault D´Allones, Fabrice, La luz en el cine, Editorial Catedra, colección Signo e Imagen, Madrid, España, 2003

[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Marco Santaniello » title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Director de Fotografía, ha participado en diversas producciones en Venezuela y Latinoamérica como los largometrajes El río que nos atraviesa (Venezuela, 2014), Ovnis en Zacapa (Guatemala, 2015), Lunes o Martes nunca Domingo (Venezuela, 2017) y Bárbara (Venezuela, 2017: Premio a la mejor Dirección de Fotografía de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Venezuela, 2018), además de diversos cortos y proyectos documentales y de ficción en países como Cuba, Bolivia, Guatemala y México. Ha sido docente, entre otras instituciones, de la Escuela Internacional de Cine y TV de Cuba (EICTV) de la cual es egresado. Ha participado como columnista de los semanarios Todos Adentro y Épale CCS. Forma parte del colectivo de creación cinematográfica latinoamericano Best Picture System.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»2340,2339,2338,2337″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Eficiencia energética y ciudades sostenibles / Ingrid Chayacani

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Eficiencia energética y » font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»ciudades sostenibles» font_container=»tag:h3|font_size:18px|text_align:left|color:%23000000|line_height:20px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Ingrid Chayacani Mallqui – Arquitecta – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]

Políticas públicas de eficiencia energética para colegios en Estados Unidos – Una iniciativa del Center for Green Schools, U.S. Green Building Council

El Plan Estratégico 2016 – 2020 elaborado por la Oficina de Eficiencia Energética y Energías Renovables del Departamento de Energía de Estados Unidos, establece siete metas estratégicas que garantizarían que el país cuente con energía limpia, asequible y segura para el 2020. Entre las metas estratégicas del Plan está la de mejorar la eficiencia energética de viviendas, industrias, y edificaciones en general, la cual no es ajena a la realidad de ese país ya que gran parte de la energía consumida es desperdiciada por el uso de tecnologías ineficientes, que consecuentemente tiene un impacto negativo no sólo en la economía de las familias, sino también en los niveles de emisión de carbono al medioambiente. Aproximadamente, en Estados Unidos, el 40% de la energía es consumida por edificaciones, del cual el 72% corresponde al consumo de electricidad.  En el caso de colegios, el costo de la energía usada alcanza los 8 billones de dólares americanos, monto que podría reducirse en 1/4 si se implementaran estrategias de eficiencia energética en su infraestructura, según la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en sus siglas en inglés).[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]

El Center for Green Schools, centro creado en el 2010 por el U.S. Green Building Council (entidad conocida por otorgar las certificaciones LEED a nivel mundial, y promover la sostenibilidad en el diseño y construcción de edificios y ciudades), proporciona las herramientas, recursos, investigaciones, y certificaciones para ayudar a los colegios estadounidenses a alcanzar altos estándares de sostenibilidad, y concientizar a los estudiantes sobre temas de sostenibilidad y trabajo en comunidad. Los reportes publicados sobre políticas de eficiencia energética sólo muestran información respecto a edificaciones residenciales o comerciales, más no de infraestructura escolar; además, considerando el papel que juega la infraestructura educativa en el aprendizaje de los estudiantes y productividad del personal y los retos de financiamiento para colegios; el Center for Green Schools realizó una investigación en la que se analizó el performance de las leyes sobre eficiencia energética para colegios existentes. El presente artículo comparte la revisión literaria, metodología y hallazgos encontrados en la investigación realizada por Blair Mariko Toy y mi persona, mientras realizábamos un internado en el U.S. Green Building Council en Washington, D.C. Cabe mencionar que dicha investigación fue publicada y se encuentra en la plataforma digital del Center for Green Schools, siendo un recurso para los legisladores que formulan políticas en eficiencia energética para colegios.(1)

ALCANCE DE LA INVESTIGACIÓN

En Estados Unidos existen tres niveles jurisdiccionales(2) : federal, estatal y local. De estos tres niveles, las leyes a nivel estatal están adaptadas para atender las necesidades del estado, siendo éstas más precisas que las de nivel federal ya que en este último, las leyes atienden necesidades a una escala más amplia; por ello, en la investigación se analizaron aproximadamente 90 leyes a nivel estatal sobre eficiencia energética en colegios. Además, el tipo de políticas públicas que se examinaron fueron del tipo de financiamiento. Asimismo, la investigación se centró en políticas para colegios existentes y no para nuevas construcciones debido a que el rendimiento energético de nuevos colegios ya está usualmente dirigido en la normativa de energía para construcciones nuevas, siendo más desafiante la aplicación de eficiencia energética en colegios existentes, muchos de los cuales cuentan con 50 años de construcción en promedio.

METODOLOGÍA

  1. Se revisaron las bases de datos del U.S. Green Building Council y del American Council for Energy-Efficient Economy, donde se identificaron 90 leyes sobre eficiencia energética para colegios, de las cuales 70 aplicaban a nivel estatal, y finalmente de estos 70, 26 están relacionadas a colegios existentes.
  2. Esta lista preliminar de 26 leyes utilizan distintos mecanismos que incentivan el uso de tecnologías de eficiencia energética en colegios, por lo que fue necesario categorizarlos en siete grupos:
    a. Leyes que brindan apoyo a través de financiamiento,
    b. Leyes que exigen a los colegios la aplicación de EE,
    c. Leyes que establecen objetivos de reducción de energía en porcentaje en un determinado periodo,
    d. Leyes que brindan apoyo a través de educación y asistencia técnica en EE,
    e. Leyes que crean agrupaciones para el mejoramiento de eficiencia energética,
    f. Competencia entre colegios, y
    g. Reconocimiento a aquellos colegios que demuestren disminución de energía consumida a través de tecnologías en EE.
    La categoría a), a su vez se subdividió en tres subcategorías: financiamiento directo del estado, otro tipo de financiamiento, financiamiento por ONG y ciudades.
  3. Para el análisis de las políticas públicas se consideró: el número de colegios financiados por estado, número de proyectos implementados, procedencia del dinero de financiamiento, el tiempo de vigencia de las políticas públicas, y nivel de facilidad de implementación de los programas.
  4. Se condujeron entrevistas a los representantes de los programas encargados de implementar las leyes, funcionarios de gobierno, y personal de organizaciones sin fines de lucro.
  5. Finalmente, se compararon los resultados en cada estado y se obtuvieron las lecciones aprendidas.

POLÍTICAS PÚBLICAS ANALIZADAS

Actualmente existen alrededor de 99,000 colegios públicos en EE.UU. que se enfrenan al desafío del incremento de número de estudiantes que potencialmente elevarían los costos de los recibos por mayor consumo de energía. El principal propósito de la investigación es la de brindar información a los legisladores que estén interesados en crear o rectificar leyes sobre eficiencia energética para colegios como estrategia para que éstos puedan realizar mejoras en EE. A continuación se muestran las leyes que fueron analizadas.

ESTADO

LEY

AÑO APROBADO

DESCRIPCIÓN

CALIFORNIA Prop 39: California Clean Energy Job Act. SB-73

2012

Se asignan ingresos a agencias educativas para apoyar proyectos de eficiencia energética que reduzcan costos y mejore las condiciones de salud y seguridad en colegios públicos.
COLORADO Renewable Energy and Energy Efficiency   for Schools. SB-14-20

2014

Se creó un programa de préstamos para implementar proyectos de eficiencia energética, si no pueden obtener financiamiento en el sector privado.
ILLINOIS(3) Illlinois State Board of Education Energy Efficiency Grants. HB-0012

2011

Programa de subvención para proyectos de eficiencia energética en colegios.
MAINE Schools Revolving Renovation Fund. SP 419 LD 1356

1997

El Fondo brinda asistencia financiera a colegios para asegurar ambientes saludables y apropiados para el aprendizaje.
OREGON Cool Schools HB 2960

2011

Brindar préstamos y subvenciones para apoyar proyectos de eficiencia energética en colegios.
TENNESSEE Energy Efficient Schools Initiative SB 4039

2008

Iniciativa creada para mejorar la eficiencia energética en colegios.
WASHINGTON Energy Operational Savings Project Grants    ESHB 227

2009

Programa de subvención para el mejoramiento de ahorro de energía en colegios.

Tabla 1: Leyes a nivel estatal analizadas en la investigación. Fuente: Center for Green Schools, U.S. Green Buiilding Council, 2017.

CALIFORNIA

El programa ofrece subvenciones como modo de financiamiento para proyectos de eficiencia energética en colegios. Entre 2013 y 2016, se desmbolsó 673 millones de dólares subvencionando a 981 colegios.
Para que un proyecto reciba aprobación de financiamiento, el colegio debe mostrar: un plan de uso de energía, análisis de línea base de uso de energía que es necesario para realizar futuras comparaciones. Una vez que implementado el proyecto, se deben emitir un primer reporte dentro de los 12 primeros meses. La aprobación de proyectos está a cargo de la Comisión de Energía, y el desembolso lo realiza el Departamento de Educación.
Cerca del 50% de proyectos aprobados corresponden a proyectos de iluminación, 20% de control de medidas, 15% para calefacción, ventilación y aire acondicionado, y el 12% para otro tipo de proyectos.

COLORADO

En Colorado, el financiamiento se dio a través de préstamos que son administrados por la Oficina de Tesorería del Estado de Colorado. Los préstamos ofrecen bajos intereses a colegios que deseen instalar sistemas de energías renovables y realizar mejoras en eficiencia energética.
Sin embargo, hasta la fecha ningún colegio ha aplicado a un préstamo, esto debido a la existencia de financiamiento para proyectos de energía por parte del sector privado. Además, uno de los requisitos para la obtención del préstamo por parte el estado, es la presentación de evidencia de haber buscado información sobre financiamiento en los bancos, los cuales ofrecen tasas de interés más tentadoras que las que ofrece el estado; por lo que los colegios optan por el préstamo que dan los bancos y no las que ofrece el estado.

MAINE

La ley en Maine se basó en la gran necesidad de renovación de muchos colegios, y consiste en cinco prioridades:

  • Prioridad 1: Reparación o reemplazo de techos, proyectos para alcanzar los estándares de diseño para discapacitados, mejoramiento de la calidad del aire.
  • Prioridad 2: Reparación de la estructura del edificio, ventanas y puertas, y sistemas.
  • Prioridad 3: Reparaciones para la conservación de la energía y del agua.
  • Prioridad 4: Mejoramiento de los espacios de aprendizaje.
  • Prioridad 5: Otros proyectos.

Los colegios pueden aplicar para obtener préstamos de hasta por 1 millón de dólares cada 5 años. Sin embargo, ningún proyecto que corresponda más allá de la prioridad 2 ha recibido financiamiento hasta la fecha de la investigación. La mayoría de proyectos de eficiencia energética corresponden a prioridad 3, y ningún proyecto de prioridad 3 ha recibido financiamiento. Sin embargo, es posible que muchos proyectos de prioridad 1 y 2 que recibieron financiamiento hayan contribuido en eficiencia energética.
En promedio 355 colegios recibieron financiamiento para 622 proyectos, entregándose 165 millones de dólares en préstamo. La desventaja es que el Departamento de Educación debe esperar a que los colegios devuelvan el dinero prestado para poder redistribuir a nuevos proyectos, por lo que el periodo de espera ha resultado en un volumen bajo de proyectos aprobados.

OREGON

El programa consiste en dar préstamos a los colegios con bajos niveles de interés. Consta de 5 fases, de las cuales en las fases 1 y 2, de 198 colegios sólo participaron 18. En relación a las fases 3, 4 y 5 no se encontró información cuantitativa. La fase 5 ofreció 400 000 dólares para subvencionar proyectos; sin embargo, no se encontró evidencia de haberse procedido con la fase 5.

TENNESSEE

El programa recibió un fondo de 90 millones de dólares para financiar proyectos a través de préstamos y subvenciones, 20 millones en subvenciones y 70 millones asignados a préstamos. El monto límite que puede solicitar un colegio es de 3 millones de dólares, con intereses bajos de 0% a 1%, y en un periodo de 5 a 12 años, dependiendo del tiempo de devolución del dinero prestado. La selección de proyectos se basada en los siguientes criterios: niveles de recuperación de la energía, índice de reducción de energía, y la necesidad financiera.
Con el ciclo de devolución de los préstamos, el estado ha podido invertir y aumentar el monto inicial de 70 millones de dólares. Más de 134 colegios, de 144, han recibido asistencia financiera para implementar proyectos de eficiencia energética; y cada año se recupera cerca de medio millón proveniente de los préstamos. El alcance de los proyectos incluye ventilación, calefacción, aire acondicionado, iluminación, control en edificios, iluminación en zona de parking, entre otros.

WASHINGTON

En 2009 el programa inicialmente subvencionaba el 25% del costo del proyecto para colegios, hasta que se unió a otro programa de subvención en 2015 para edificios de educación superior y agencias estatales. Para completar el 75% del costo restante, los colegios están alentados a usar los servicios de una firma contratista que provee a los colegios de una lista de compañías de servicio de energía que conocen de los requerimientos del estado, y brinda asistencia en la búsqueda de un coordinador para el proyecto.
Antes de unir los programas, se implementaron 263 proyectos en 172 colegios (de 295). Entre los años 2009 y 2013, se entregaron 133, 900, 000 dólares como subvención de proyectos centrados en ventilación, calefacción, aire acondicionado, e iluminación. Los criterios que se usaron para la elección de proyectos fueron 3: que los beneficios económicos sean mayores que lo invertido (1), si el colegio ya había recibido anteriormente financiamiento o no (2), y el ahorro de energía proyectada (3); posteriormente se adicionó un criterio más de evaluación en el que los objetivos de ahorros de energía sean proporcionales al tamaño del edificio, ya que los colegios con infraestructura grande obtenían mayor puntaje en energía ahorrada simplemente por tener una infraestructura más grande. Los colegios usualmente aplican a la subvención que otorga el programa (25% del costro del proyecto) y el resto lo obtiene a través de un programa de préstamos que otorga el estado.

CONSIDERACIONES GENERALES

Para todo monitoreo y evaluación es esencial contar con una línea base en el que se tenga conocimiento del problema de ineficiencia que tienen los colegios y así bosquejar las necesidades; herramienta ausente en la mayoría de estados analizados. Todos los estados tuvieron problemas en monitorear y emitir reportes de cuán efectivas estaban siendo las leyes. Reportar es un paso importante al hacer seguimiento, y algunas leyes requieren mediciones y evaluaciones una vez terminado el programa. Al establecer un fuerte proceso de reporte se obtendrá información necesaria sobre el periodo de recuperación real y ahorro financiero. Asimismo, todos los programas han realizado cambios después de la implementación inicial contribuyendo con la vigencia del programa.
Los programas en Washington, Maine y Tennessee ofrecieron una combinación de préstamos y subvenciones, este tipo de programas dan diversas opciones de financiamiento en caso que las necesidades de los aplicantes no puedan tener como respuesta un solo medio de financiamiento.
El financiamiento a través de préstamos y subvenciones tienen potencial para apoyar proyectos de eficiencia energética para colegios existentes. Mientras que las subvenciones han demostrado tasas de implementación de proyectos de eficiencia energética más rápidas que los préstamos, tal como se vio en California, donde en tres años 981 colegios fueron aprobados para ser subvencionados; los préstamos permiten una implementación de proyectos más lenta ya que se tiene que esperar a que los colegios devuelvan el dinero prestado para poder financiar nuevos proyectos, además de ser difíciles de administrar. La desventaja de las subvenciones es que éstas dependen del financiamiento asignado por el estado.

[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0a0a» title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Referencias» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0202″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  1. La investigación se publicó en inglés, y se encuentra en la plataforma digital del Center for Green Schools en el siguiente enlace: https://www.centerforgreenschools.org/sites/default/files/resource-files/energy-efficiency-for-state-legislatures.pdf
  2. Energy Efficiency Policy in the United States: Overview of trends att different levels of government. https://www.nrel.gov/docs/fy10osti/46532.pdf
  3. Illinois no es parte de la investigación ya que no se encontró información válida  sobre el programa, ni tampoco se pudo realizar alguna entrevista.

[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0a0a» title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Ingrid Chayacani Mallqui» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0202″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Arquitecta por la Universidad Nacional de San Agustín, y Magíster en Planeamiento Urbano y Regional por la University of Queensland, Australia. Cuenta con experiencia en el rubro de la construcción, planificación urbana, e investigación en Perú, Australia y EE.UU. Su tesis para obtener el grado de magister, sistema BRT (Bus Rapid Transit) en Perú y Australia, fue publicada en la plataforma científica ScienceDirect. Participó como parte del equipo técnico en la elaboración del Plan de Acondicionamiento Territorial de la Provincia de Arequipa 2018-2027. Ganadora de la beca de CONCYTEC para realizar una pasantía en el U.S. Green Building Council en Washington D.C., Estados Unidos, donde se desempeñó como interna en políticas públicas e investigación, estando a cargo de un proyecto de investigación el cual fue publicado en la plataforma del USGBC.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Luz y sombra / Gonzalo Ríos

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Luz y sombra ¹» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Gonzalo Ríos – Doctor Arquitecto – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Luz

“La luz por sí sola puede crear el efecto de espacio cerrado. Una fogata encendida en una no­che oscura forma una cueva de luz rodeada por un muro de oscuridad. Quienes están dentro del círculo de luz tienen una sensación de seguridad, como si estuviesen juntos en la misma habitación”.

Steen Eiler Rasmussen[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]

Desde una fuente cósmica que asumimos perpetua, la luz solar transita distancias estelares y desciende sobre nosotros. A partir de ese descenso, somos inevitablemente condescendientes a ella, regulando toda nuestra existencia a su ley. Además de crear vida, la luz recrea nuestra percepción del mundo, haciéndonos acatar los valores que, en sus diferentes modos de manifestarse, le otorga a las cosas.

El pánico del ser humano a las tinieblas y a los abismos que se esconden en sus dominios exacerba la gratitud humana a la luz. Ninguna cultura ha sido capaz de encasillarla exclusivamente como fenómeno físico. Con mayor o menor grado, la luz solar ha sido también entendida desde la filosofía, la poética o la mística.

El temor a un dios ausente y a su silencio hacen irresistibles las metáforas de la luz como signo de su omnipresencia. La luz es siempre un recurso válido para explicar, a través de sus propiedades, la universalidad, la belleza, la claridad, lo infinito, lo verdadero, así como la contundente presencia de lo impalpable en nuestras vidas. La maravilla de la luz está tanto en sus propiedades como en nuestra capacidad hacia ellas.

Iglesia de la Luz, Tadao Ando Carlos Zevallos Velarde

La temporal ausencia de luz natural despierta en el hombre sus afanes de conquista. Transgredir los límites impuestos por la oscuridad nunca dejará de estar dentro de sus prio­ridades. Amansar el fuego para hacerlo ingresar a sus dominios fue su primer logro, luego se adiestraría en la detección y uso de materia combustible, para pasar finalmente a extraer de la electricidad formas de incandescencia. El ser humano valora la luz como sustancia prodigiosa que le brinda acceso al espacio que, desde las tinieblas, le resulta imposible habitar con plenitud.

El espacio existencial más básico debe ser, como bien lo reconoció Rasmussen, aquel que se forma en torno a una fogata, la cual se rodea de un muro de oscuridad y establece dominios. La luz es pródiga en parcelar espacios sin necesidad de hacer uso de la gravedad ni de la materia.

Gracias a la luz, la arquitectura establece las dos coordenadas desde donde adquiere consistencia: el espacio y el tiempo.

Iglesia de la Luz, Tadao Ando / Carlos Zevallos Velarde

El espacio arquitectónico se cualifica en función a las propiedades que la luz le concede con su claridad, su penumbra o su ausencia. Por otro lado, el tránsito de la luz entre las formas hace que nuestras concepciones temporales se desplieguen y lo doten de vitalidad, pero no de una vitalidad biológica y perecible, sino de aquella que se sucede de la reiteración de los infinitos ciclos cósmicos.

Casi todos los materiales con los que se erige un edificio son incapaces de emitir luz, pero sí de reflejarla bajo cualidades particulares. Una vez que la luz se cuela por los agujeros de un cobijo se dispersa en su interior todo un espectro cromático fruto de la asimilación y rechazo a la luz. Esta activación de propiedades no se quedará únicamente en la superficie de la materia, sino que abandonará sus límites físicos y esparcirá su esencia en el espacio, produciéndose veladuras superpuestas que son, finalmente, lo que condensa una atmósfera.

Al usar la arquitectura como tamiz, la luz adquiere ciudadanía, cuerpo, se solidifica, toma direcciones, se desplaza. A partir de ese estado es apta para esculpir las formas. Sus poderes harán que su incidencia no se restrinja a transar con los límites que ha tomado la materia, sino a transmutar la materia misma. La luz puede añadir peso o desconocer la gravedad de las cosas, puede dilatar así como comprimir los perfiles, es capaz de densificar o disolver cualquier elemento; y puede finalmente nutrir al mundo material con la información cósmica de su procedencia.

Biblioteca de la Universidad de Colombia, Rogelio Salmona / Carlos Zevallos Velarde

Sombra

“Eso que generalmente se llama bello no es más que una sublimación de las realidades de la vida, y así fue como nuestros antepasados, obligados a residir, lo quisieran o no, en viviendas oscuras, descubrieron un día lo bello en el seno de la sombra”.
Junichiro Tanizaki

Casi en simultáneo que la luz le regala una realidad al hombre, las sombras se la parcelan. Un justo equilibrio entre lo incorruptible y lo degradable teje en cada jornada el mundo material que el ser humano habita. La verdad no es privativa de lo iluminado; bajo las sombras se halla también un modo imprescindible de revelación. Mientras que la luz delinea los bordes de las cosas, las sombras las liberan de su continente formal y extienden su existencia al mundo de lo impalpable. Las sombras son un eco silente de la materia que reverbera en el escenario de lo inmediato que es donde proyectan su verdadero ser.

Así como reconocemos la energía que la luz emana, debemos admitir la potencia lúgubre de las sombras; en ellas está contenido no solo el vigor para expandir el borde de las cosas; están facultadas también para arrastrar en su desplazamiento al silencio de la materia inerte, a la fatiga que el tiempo acumula y a la frígida temperatura de lo inanimado. Toda sombra conduce sin prisa lo que en su momento la luz consumió, transportando ese lastre al irremediable agujero negro llamado noche.

Angkor Wat / Carlos Zevallos Velarde

En medio de esos desplazamientos, las sombras abrazan al hombre. No existe piel humana que llegue a curtirse lo suficiente como para ser indiferente al manto de misterio que repta por su cuerpo y la contagia con su oscuridad. La sombra no es un fenómeno que se limita a lo visual, su capacidad inclusiva hace que todo lo percibido se acomode a su justicia. Así, un color puede apagarse por la umbría, pero el silencio, seguramente, se potenciará.

Sin que haya técnica de por medio, el hombre encuentra bajo las sombras una buena forma de cobijo. De todos los albergues que se agenciará a lo largo de su vida, este será el más básico, pero seguramente será también el más sustancial. Para conseguirlo no requiere más que la voluntad de transgredir los bordes donde la luz revela que es también capaz de la agonía. El espacio definido por las sombras posee la tensión de lo oscilante. El modo más acertado de medir las sombras no es auscultando su variable longitud; las sombras se conocen más por sus grados de profundidad.

Casa Curutchet, Le Corbusier / Carlos Zevallos Velarde

Toda habitación termina de ser compuesta bajo las capacidades insustanciales de las sombras. Su participación en la cualificación del espacio arquitectónico resulta incuestionable. Al colarse la luz por los vanos y por cualquier tipo de ranura, tanto los elementos que contienen el espacio como los que moran en él, expulsan su realidad inmaterial y se funden en un contexto común. Las sombras nos advierten la existencia de otras maneras de trazar un límite, renovando nuestros conceptos sobre los poderes de la ambigüedad.

Las leyes de la luz están homologadas por las de las sombras, solo con ellas la realidad se comprueba a sí misma y deviene abrumadora. Si la luz es portadora de información cósmica las sombras densifican la terrestre. Las sombras llevan el signo del tiempo, del que los humanos se apoyan para determinar el inicio y el fin de todo ciclo.

El mundo puede revelarse de muy diversas formas y las sombras nos exponen las verdades que habitan en las veladuras del mundo, aquellas que no necesitan del hecho físico para concretarse, aquellas que se disgregan y se recomponen tejiendo en cada día sus alianzas con el universo, aquellas que nos regalan en un instante la imagen ingrávida que sostiene nuestra eternidad y finitud.

Casa Medialuna, Rubén Pesci / Carlos Zevallos Velarde

[/vc_column_text][mpc_callout preset=»preset_0″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0a0a» title_font_size=»16″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Referencias» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  1. El presente texto pertenece a Gonzalo Ríos Vizcarra extraído del libro “Poética de un mundo habitado” y adaptado para RADAR. Las fotos son inéditas de Carlos Zeballos Velarde.

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Arquitecturas (re)visitadas / Ana Amado

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Arquitecturas (re)visitadas» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Luz, arquitectura, fotografía, tiempo» font_container=»tag:h3|font_size:18px|text_align:left|color:%23000000|line_height:20px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Ana Amado – Arquitecta, Fotógrafa – España» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]La arquitectura y la fotografía han estado íntimamente ligadas desde el nacimiento de esta última, en 1826. El vínculo que las unía era, precisamente, la luz, o el tiempo durante el cual la luz imprimía el material fotosensible, para ser más precisos.
Debido al largo tiempo de exposición ―la considerada como la primera fotografía de la historia, Vista desde la ventana en Le Gras, de Nicéphore Niépce, necesitó unas 8 horas de exposición―, el primer objetivo de la fotografía fue la estática arquitectura.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]

Al observar esta primera fotografía con detenimiento, percibimos una atmósfera casi surreal. La falta de nitidez, propia de los primeros rudimentos en los procedimientos que permitían la fijación de la imagen en la superficie fotosensible (en este caso una plancha de peltre recubierta de betún de Judea) ayuda sin duda a crear este efecto. Pero es más curioso observar como en la imagen una vista del pueblo desde la ventana y las fachadas enfrentadas de las viviendas aparecían todas ellas bien iluminadas. Esto no sería posible en una imagen “instantánea”, o con un tiempo de exposición corto, pues solamente las fachadas orientadas en ese momento hacia el sol estarían iluminadas. En este caso, durante las 8 horas en que la cámara fotográfica dejó pasar la luz, el sol pudo iluminar fachadas con orientaciones opuestas.

Vista desde la ventana en Le Gras” / Nicéphore Niépce, 1826

A lo largo de las siguientes décadas del siglo XIX, la arquitectura continuó siendo uno de los motivos preferidos de la fotografía, que experimentaría grandes avances técnicos en cuanto a los sistemas de fijación de la imagen, consiguiéndose una significativa reducción en los tiempos de exposición y el aumento de la nitidez.
Se fotografiaron las arquitecturas de lugares lejanos y exóticos, en un momento en que viajar era privilegio de pocos (recordemos el trabajo de Francis Frith en Egipto). La fotografía jugó un papel decisivo a partir de la segunda mitad del XIX como instrumento para la documentación y catalogación del patrimonio histórico arquitectónico. Eugène Atget, cuyo trabajo influiría decisivamente en algunos de los fotógrafos más destacados del siglo XX, retrató las calles del viejo París en plena transformación bajo el plan Haussmann. Conviene citar asimismo las Misiones Heliográficas francesas o el enorme trabajo documental del fotógrafo francés Jean Laurent en España. Tampoco podemos olvidar que la fotografía fue testigo e inmortalizó los avances técnicos y constructivos en arquitectura, ya hacia el final del XIX, cuando las miradas de los foto-secesionistas retrataban los nuevos rascacielos en las grandes urbes norteamericanas.

Será unas décadas más tarde cuando esta relación va adquirir un nuevo matiz. A partir del Movimiento Moderno, la fotografía jugará un papel decisivo en la difusión de la arquitectura. Aparece la figura del fotógrafo profesional de arquitectura en la década de los 30. El tándem fotógrafo-arquitecto permite la aparición de nuevos iconos visuales que perduran hasta nuestros días: ¿quién no recuerda la célebre fotografía de la Casa Stahl de Pierre Koenig tomada por Julius Schulman?

La fotografía trae a la luz, visibiliza y difunde esta nueva arquitectura, buscando a la vez una visión objetiva y sensible de la obra, para su comprensión y también para su sublimación e idealización.
Desde entonces, la imagen fotográfica ha ido ganando importancia (y responsabilidad) si pensamos la arquitectura (también) como un objeto de consumo. Tanto, que hoy en día, podríamos considerar que la arquitectura no fotografiada y, por lo tanto, no difundida a través de los mares virtuales, sencillamente no existe.

Retomemos ahora a este aspecto, el de “traer a la luz” la obra arquitectónica a través de la imagen fotográfica. De esto precisamente trata mi serie fotográfica Arquitecturas (re)visitadas. El acto de revisitar fotográficamente un lugar supone precisamente volver a arrojar luz, metafóricamente hablando, volver a poner en el foco esas arquitecturas seminales, que marcaron su época, pero que llevan tiempo un tanto olvidadas. Obras que todavía tienen mucho que enseñarnos, a través del tiempo transcurrido que las avala, otorgándoles un lugar destacado en la historia de la arquitectura.
Obras que inspiraron a las siguientes, de forma que podemos sentir su influencia hasta nuestros días, por haber sido capaces de aunar los avances técnicos y constructivos con innovadoras, incluso osadas, soluciones formales de gran belleza. Tal es el caso de las tres obras, situadas en Madrid, cuyas fotografías forman parte de esta serie que muestro en parte: el Hipódromo de la Zarzuela, de los arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez y el ingeniero Eduardo Torroja, finalizado en 1941 y magníficamente rehabilitado en 2004 por Jerónimo Junquera, el edificio para el Centro de Estudios Hidrográficos (CEDEX), obra de 1959 del arquitecto Miguel Fisac y la sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), de los arquitectos Fernando Higueras y Antonio Miró en 1967.

Volviendo mi mirada, desde un punto de vista contemporáneo, hacia esas arquitecturas, rindo un humilde homenaje a sus geniales autores y también a los grandes maestros de la fotografía española, que las han fotografiado antes, de los que tanto sigo aprendiendo.

Hipódromo de la Zarzuela. Madrid. 1941. Carlos Arniches y Martín Domínguez (arquitectos) y Eduardo Torroja (ingeniero) / Ana Amado, 2015

Hipódromo de la Zarzuela. Madrid. 1941. Carlos Arniches y Martín Domínguez (arquitectos) y Eduardo Torroja (ingeniero) / Ana Amado, 2015

Hipódromo de la Zarzuela. Madrid. 1941. Carlos Arniches y Martín Domínguez (arquitectos) y Eduardo Torroja (ingeniero) / Ana Amado, 2015

Hipódromo de la Zarzuela. Madrid. 1941. Carlos Arniches y Martín Domínguez (arquitectos) y Eduardo Torroja (ingeniero) / Ana Amado, 2015

Hipódromo de la Zarzuela. Madrid. 1941. Carlos Arniches y Martín Domínguez (arquitectos) y Eduardo Torroja (ingeniero) / Ana Amado, 2015

Hipódromo de la Zarzuela. Madrid. 1941. Carlos Arniches y Martín Domínguez (arquitectos) y Eduardo Torroja (ingeniero) / Ana Amado, 2015

Hipódromo de la Zarzuela. Madrid. 1941. Carlos Arniches y Martín Domínguez (arquitectos) y Eduardo Torroja (ingeniero) / Ana Amado, 2015

Centro de Estudios Hidrográficos (CEDEX). Madrid. 1959. Miguel Fisac (arquitecto) / Ana Amado, 2015

Centro de Estudios Hidrográficos (CEDEX). Madrid. 1959. Miguel Fisac (arquitecto) / Ana Amado, 2015

Centro de Estudios Hidrográficos (CEDEX). Madrid. 1959. Miguel Fisac (arquitecto) / Ana Amado, 2015

Centro de Estudios Hidrográficos (CEDEX). Madrid. 1959. Miguel Fisac (arquitecto) / Ana Amado, 2015

Sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). Madrid. 1967. Fernando Higueras y Antonio Miró (arquitectos) / Ana Amado, 2015

Sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). Madrid. 1967. Fernando Higueras y Antonio Miró (arquitectos) / Ana Amado, 2015

Sede del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). Madrid. 1967. Fernando Higueras y Antonio Miró (arquitectos) / Ana Amado, 2015

[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#555555″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Ana Amado» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#555555″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Ana Amado. Ferrol. España. Arquitecta, fotógrafa y artista visual.

Profesional multidisciplinar en los campos de la arquitectura, la fotografía, la dirección artística en cine/TV, la ilustración y cómic, el comisariado y el diseño de exposiciones. Actualmente, compagina su labor como fotógrafa con la docencia de la fotografía para adultos y jóvenes en Madrid.

Su trabajo personal explora las interconexiones entre las diversas manifestaciones artísticas, buscando siempre el acercamiento del arte contemporáneo a la sociedad. En su obra reciente prima la fotografía con contenido social donde se sirve de la arquitectura como marco para hablar de temas como la crisis económica o la revalorización de la arquitectura moderna en España.

Su trabajo ha sido premiado y expuesto nacional e internacionalmente, en Photo London 2018, los Sony World Photography Awards, la XIV Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, PhotoEspaña2017 (Madrid), la Bienal de Venecia 2016 y 2018, la Royal Academy of Arts (Londres), Tent Gallery (Edimburgo), el International Festival Eme3 y Museo Picasso (Barcelona), o el Premio Internacional «Obra Abierta 2016» (Plasencia), entre otros.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»2251,2253,2254,2239,2240,2241,2242,2243,2244,2245,2246,2247,2248,2249,2250″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row][vc_row height=»small» bg_type=»image» parallax_style=»vcpb-vz-jquery» bg_image_new=»id^1061|url^http://radar.org.pe/wp-content/uploads/2018/05/puntosfinales.png|caption^null|alt^null|title^puntosfinales|description^null» bg_image_size=»initial» parallax_sense=»50″ first_background_type=»image» first_background_image=»1061″ first_background_repeat=»repeat» enable_parallax=»true»][vc_column][us_separator height=»100px» size=»custom»][/vc_column][/vc_row]

La luz no es como el agua / Santiago de Molina

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»La Luz no es como el agua» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Santiago de Molina – Doctor Arquitecto – España» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]La luz entra en nuestros hogares por las rendijas de las puertas, por las ventanas, por los huecos abiertos en las paredes y los techos. Percibimos la luz a veces como un ser rectilíneo, violento e intruso, que rompe el tranquilo aire de la casa y lo desgarra como un cuchillo. En esas ocasiones la luz ejerce una intimidación que pasa extrañamente desapercibida en el exterior, pero que, a su paso por la arquitectura, la deja marcada como se sella a una bestia con un hierro candente. Sin embargo, otras veces su presencia es calmada y difusa, como un líquido lechoso que se cuela e inunda la estancia, hasta borrarse con el paso de las horas.

Sin embargo, la luz no es como el agua [1][/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]En el día a día, la luz se burla de nosotros. La vemos, lenta, reptar por el suelo y luego subir por las paredes de las habitaciones hasta desaparecer, como un reptil incansable. Otras sentimos su presencia como un fantasma impreciso, que cobra intensidad y se apaga, en un ciclo repetido y sin fin. Hasta que al día siguiente nos despierta sin amabilidad ni contemplaciones, metamorfoseada, clavándose como un largo alfiler al fondo de nuestras retinas dormidas…

La luz nos incomoda con su perpetuo deslumbramiento o con una ausencia que nos impide leer y atender a los detalles de las cosas. Siempre sobra o falta luz, y hasta en los postreros momentos, clamamos por ¡más luz!, porque nunca encontramos su cantidad precisa, justa y medida.
Cabe imaginar, que precisamente por eso, para atenuar y domesticar la intimidación de esa radiación salvaje, o el control de su bruma, el hombre inventó la arquitectura. (Y luego, mucho más tarde, las gafas de sol). Gracias a esa carcasa perforada hecha de ladrillos, piedras, adobe o madera, tanto da, el hombre fue capaz de protegerse no sólo del clima, sino de ese amasijo infinito de luxes que quema todo aquello que toca.

Tal importancia tiene la luz para el hombre que no solo por necesidad y seguridad nocturna, el hombre ha recurrido a inventar la luz artificial, gracias a velas, bombillas y leds. Hoy somos capaces de emular la luz del sol, su calor y su longitud de onda para evitar la ictericia y caer enfermos. Porque sin luz, está probado que el ser humano vive peor. Aunque a menudo se olvida que el hombre también enferma, quizás de un modo más grave aún, por la falta de esa luz controlada y resonante, porque necesita de la belleza.

Desde su comienzo la arquitectura pastoreaba la luz como se hace con diques y canales. Con sus muros y paredes, la luz se logró amansar, se moldeó y se convirtió en algo resonante para la existencia del hombre. Y es importante señalar que la luz fue controlada en la arquitectura antes que la temperatura y el agua corriente. Lo que da idea de del orden de prioridades de la historia de la humanidad.

En la búsqueda de la luz como materia está el esfuerzo de la arquitectura por dominar el tamaño, dimensión y disposición de los huecos. La historia de la luz en la arquitectura es, por tanto, la lucha de la luz y la oscuridad.

Hoy el espacio completamente iluminado es posible. El vidrio y la tecnología permiten hacer habitaciones sin sombra. Sin embargo, para nosotros pensar la luz representa la sabia lucha de contrastes con la oscuridad gracias a lugares como Ronchamp, o Chartres, antes que gracias al Palacio de Cristal de Joseph Paxton.

Efectivamente podría narrarse la historia de la luz en arquitectura como un problema de materiales, de límites técnicos para hacer huecos mayores. Y así podríamos pasar por entender el gótico o el románico como un problema meramente estático. Pero sería falsear lo más importante, y es que es más bien un cambio en el entendimiento de la luz y como ésta es capaz de configurar una idea de espacio.

Inmanejable, como el tiempo, y con quien tanto tiene que ver, la luz actúa como fluido que debe ser canalizado. La luz hace de la arquitectura un problema de fontanería, de alta fontanería. Pero no hay en ese planteamiento ni sombra de mero utilitarismo porque la arquitectura no trata de ordeñar la luz para sacar de ella simples kilowatios de energía para calentar agua o cafeteras, sino que la emplea para darse sentido, igual que los ladrillos necesitan de la argamasa para mantenerse aparejados y unidos.

La luz, como el color del cielo, es un misterio que comienza en el fondo de nuestra retina. Aunque para la moderna psicología y fisiología del ojo, la luz es una sustancia que acaba recolectada en un rincón del cerebro gracias a chispazos neuronales, cualquier arquitecto sabe que es precisamente el camino inverso el que sigue: sale desde un rincón cerebral hasta hacernos entender el universo y lo que nos rodea. La luz es una proyección que se extiende hacia el exterior, por mucho que la realidad diga lo contrario. Por eso, y antes de llegar al infinito, el filtro de la arquitectura nos hace comprender sus cualidades más profundas. Aunque cada ser humano posee un modo de ver la luz que es personal, cuando esa sustancia atraviesa el filtro humanizador que supone lo construido, todo cambia. Entonces somos seres humanos con cosas en común, y compartimos algo más que una insulsa genética.

Es la arquitectura quien toma forma gracias a la luz a la vez que la interpreta, la pondera y nos permite contemplar el mundo de un modo cultivado. Fue el Zaratustra de Nietzsche quien se levantó con la aurora, «se colocó delante del sol y le habló así: “¡Oh gran astro! ¡Qué sería de tu felicidad si no tuvieras aquéllos a quienes iluminas!”» [2]. La luz necesita de la arquitectura tanto como la arquitectura del sol, dice sin modestia. Tal vez solo así se puede comprender lo que representa la luz para el hombre y hasta qué punto no puede sino entenderla como una sustancia humanizada.

Sólo así cobra sentido la fachada del veneciano Redentore de Palladio, la definición de arquitectura de Le Corbusier o el porqué de las piedras erigidas en Stonehenge. La luz da forma a las piedras y a nosotros mismos con ellas, y tan presente está el binomio de la luz y la arquitectura que se ha convertido en uno de los símbolos predilectos de la humanidad para retratarse en el tiempo y ser conscientes de él.

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  1. Frase que hace referencia al conocido cuento de Gabriel García Márquez. “La luz es como el agua”
  2. Nietzsche, Así habló Zaratustra (Primeras palabras).

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LUZ / Omar Urday

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Luz» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Omar Urday – Arquitecto – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23dfc978|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]

Sacar partido tanto de la sombra como del sol, una sabiduría que ya no niegue nada, eso es lo que anhelo. (Albert Camus, correspondance)

Como un mecanismo y a la vez como un acto del tiempo, desde los inicios de las artes y la arquitectura, la luz ha revelado las formas, las superficies, los relieves, la densidad y los colores de las criaturas soñadas y materializadas de la humanidad.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]

Por siglos, la observación cultivada y la intuición han nutrido a la disciplina de la arquitectura de artilugios en la domesticación y dominio de la luz, hasta convertirla en argumento en la consecución del carácter y expresión de los espacios y formas arquitectónicas. Esas maneras intuitivas son indisociables a la percepción sensorial ―una de las instancias de validación de la condición espacial y formal― convertida en personaje principal de la teoría fenomenológica, que tiene en la naturaleza de la luz una premisa de discurso.

La luz y la penumbra han incitado la exploración ―de diversas maneras y con distintas intensidades― de otros binomios antagónicos de la creación: lo temporal y lo atemporal, lo común y lo trascendente, la gravedad y la levedad, la materialidad y la inmaterialidad, los límites y lo infinito, la presencia y la ausencia. En esos términos, Louis Kahn nos heredó un modo de entender la arquitectura, el equilibrio entre el silencio y la luz; y el fotógrafo Trent Parke nos aproxima a mirar el mundo a través de la luz, que convierte en mágico lo ordinario.

Radar, en su segundo número, pretende generar un escenario compuesto de una amplia gama de aproximaciones experimentales, proyectuales y teóricas que tienen en la luz el motivo de sus indagaciones, y que poseen el rigor de una investigación disciplinar, el tránsito entre diversas fuentes interdisciplinarias y el ánimo de proponer una mirada estimulante.

[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image image=»1939″ size=»full» align=»center» meta=»1″ meta_style=»modern» onclick=»lightbox»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]

Diez ventanas – Una Casa / Mariano Alonso y Ludmila Crippa

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El proyecto se localiza en el Barrio de Palermo Viejo en Buenos Aires. Este sector de la ciudad ha sufrido en las últimas décadas un proceso de gentrificación e intensa transformación en sus usos, cambiando su histórico carácter residencial para convertirse en un polo de uso comercial y cultural, manteniendo relativamente su escala de baja densidad.

Este cambio, ligado a una ocupación especifica en torno al diseño, el arte y la gastronomía alteró las formas de ocupación del espacio público, convirtiendo al barrio en un atractor turístico, centro cosmopolita de la ciudad.

[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#dfc978″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#dfc978″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]

La actividad comercial intensificó la ocupación del perímetro de la manzana y volcó los usos terciarios hacia la calle, excluyendo el uso residencial hacia el interior de la manzana o por encima de las plantas bajas.

En este contexto el encargo para rehabilitar una vivienda en PH[1] se presenta como la oportunidad de explorar el habitar, alejado de las relaciones con la calle y en contacto con otro paisaje, dominado por el cielo, algunos árboles añejos y los signos de ocupación del centro de manzana porteño: construcciones muy profundas, cubiertas no transitables, terrazas de servicio y algunos jardines domésticos.

La propiedad había acumulado múltiples transformaciones a lo largo del tiempo y había dejado pocas huellas de la construcción original. Por encima de la planta baja se habían agregado nuevas habitaciones, el patio original estaba cubierto, con condiciones de luz y ventilación deficientes, una organización intrincada y la circulación vertical desarticulada.

En ese contexto, nuestro trabajo no se trató de ampliar la superficie, sino de despejar y redefinir las conexiones entre los espacios existentes a través de la incorporación de una nueva escalera que funciona como un dispositivo para captar luz y enmarcar el paisaje.

La casa se organiza en tres niveles, incorporando y distribuyendo espacios exteriores de distintas escalas. En planta baja, el patio de acceso funciona como expansión del estar; en el primer piso se dispone una terraza íntima en relación al dormitorio; mientras una terraza de mayor extensión en el segundo piso funciona como un estar al aire libre con el paisaje urbano de fondo.

Se trabajó con una paleta muy reducida de materiales priorizando la continuidad de los paramentos blancos para multiplicar el efecto de reflexión de la luz natural. La envolvente se comporta como una superficie que se pliega aumentando el perímetro del volumen interior y concentrando los vanos en las aristas, evidenciando sus articulaciones.

El trabajo sobre la envolvente nos permitió repensar la dialéctica entre fachada y vista, entendiendo a la fachada desde su interpretación clásica como la dimensión simbólica del límite hacia / desde el exterior que impone sus lógicas de composición geométrica (proporción, simetrías, ritmos, etc) por sobre la organización espacial interior.

Por otro lado, el uso de la palabra vista en nuestro medio (alzado o elevación en otras latitudes) que tiene una reversibilidad en su interpretación sin jerarquías entre el exterior y el interior, poniendo el énfasis en la percepción a través de la mirada.

Desarrollando en el proyecto este ejercicio dialéctico con el uso de la perspectiva (mirar a través), se definen sus lógicas sin jerarquías a priori entre ambas situaciones (interior – exterior). Asumiendo esta tensión, el proyecto resuelve sus cualidades geométricas y materiales: su medida, proporciones de las partes, acabados superficiales, etc.

El desarrollo de la envolvente organiza una serie de vanos (10) que resuelven en cada caso específico problemas de iluminación, ventilación y conexión física o visual entre interior-exterior. A pesar de la reducida superficie, la disposición de los vanos permite tener perspectivas profundas y recuperar una percepción enmarcada del exterior desde todos los espacios.

El nuevo volumen de la escalera se apoya sobre una medianera vecina de gran altura, reduce su impacto sobre el patio y define la nueva envolvente de la casa. Los vanos se disponen estratégicamente para enmarcar vistas en relación al recorrido ascendente, y captan luz de diferentes orientaciones para evidenciar el transcurrir del tiempo.

En la planta baja se recuperó el patio original, que funciona como acceso a la vivienda y vínculo de sus ambientes adyacentes con el exterior. Se adintelaron los muros de carga existentes para maximizar la superficie transparente y mejorar las condiciones lumínicas en este nivel así como la conexión con el patio.

Un pequeño hueco cenital que atraviesa verticalmente el volumen de la casa capta la luz dura del mediodía y la desliza suavemente por los muros que lo confinan, llevando su reverberancia a los puntos más profundos de la planta, al tiempo que conecta espacialmente todos los niveles de la casa.

En el vano que conecta el dormitorio con la terraza en el primer piso se coloca un dispositivo móvil que funciona como filtro lumínico y visual dando protección al uso más íntimo de la casa.

En la terraza del nivel superior, una estructura que cubre la mitad de su superficie sobre la que se tensa una tela vinílica perforada produce un tendido de sombra que mejora las cualidades atmosféricas del lugar y reduce la ganancia térmica en la temporada estival. Esta superficie semicubierta cambia la escala y define una perspectiva hacia el paisaje y así enmarca el horizonte.

[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0a0a» title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Referencias» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  1. La tipología de Ph (propiedad horizontal) ha construido tejido residencial extensiva y masivamente en la ciudad de Buenos Aires durante la primera mitad del siglo XX. Estas viviendas privadas, agrupadas en hilera en un mismo lote, son accesibles a través de un corredor, único espacio de uso común que atraviesa la profundidad de la manzana perpendicular a la calle, ingresando a cada vivienda a través de un patio que articula a su alrededor una serie de habitaciones genéricas. Esta estructura espacial de la habitación en módulos de 3.5 x 3.5 x 3.5 m da lugar a múltiples oportunidades de ocupación, repensando la relación de usos con respecto a su ocupación original.

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PH Thames

Autores Alonso&Crippa . www.alonsocrippa.com.ar
Mariano Alonso, Ludmila Crippa.
Equipo Pablo Galicer, Agustín Azar, Joaquín Berdes, Naomi Garay, Génesis Pestana, Alice Volpi, Giulia Brena
Fotografia Javier Agustín Rojas . http://javieragustinrojas.com/
Programa Vivienda unifamiliar.
Superficie 110 m2
Ubicación Palermo, Ciudad Autonoma de Buenos Aires, Argentina. (2017)

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Ludmila Crippa nace en Buenos Aires en 1982. Es Arquitecta por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires (2007). Actualmente es Adjunta la materia Representación Arquitectónica (Universidad Nacional de San Martin) y Jefe de Trabajos Practico en Morfología (Universidad de Buenos Aires). Anteriormente fue profesora de proyecto en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de Palermo. Ha participado como jurado en Concursos de Estudiantes (2017. concurso Iberoamericano estudiantes de arquitectura UFLO. LC) y jurys de talleres de proyecto en diversas universidades (UBA, UP, Di Tella)

En 2010 se conforma el estudio de arquitectura ALONSO&CRIPPA en Buenos Aires.

Anteriormente comienza su participación en concursos nacionales y privados de diversos programas y escalas de trabajo, obteniendo premios entre los que se destacan el Concurso nacional 1000 viviendas villa 20 – (Mención, 2016); Concurso privado Viviendas multifamiliares Aguaribay, Mendoza (1er premio, 2015); Concurso nacional Viviendas para la villa Olímpica – Tercer concurso (1º premio, 2014); Segundo concurso (3º premio, 2014); Primer concurso (Mención, 2014); Concurso nacional hacia una nueva arquitectura escolar (2º premio, 2012); Concurso para el instituto Inibioma Conicet -Universidad del Comahue- (1º premio, 2011); Concurso nacional Campus universitario de la UNRN (3º premio, 2011); Concurso nacional Caja de previsión de Córdoba (2º premio, 2010) ; Concurso provincial CPAIA Sede Calafate (2º premio, 2009). Sus trabajos han sido publicados en diversos medios especializados gráficos y digitales.

En 2018 han participado del ciclo Distendidos en la Ciudad de Rosario y han brindado una Conferencia en la Universidad Católica de Salta. En 2016 sus proyectos Viviendas multifamiliares de Aguaribay y 1000 viviendas sociales en villa 20 fueron seleccionados en la Bienal Internacional de Arquitectura Argentina. Se realizó la muestra del trabajo finalista del concurso UNA CASA en el Museo de arte latinoamericano de Buenos Aires y fueron invitados a participar de la muestra#14 de galería Monoambiente. letters to the mayor. En 2015 fueron invitados a dar una conferencia sobre el proyecto de viviendas para la villa olímpica en la segunda Bienal de diseño FADU y organizaron el ciclo PARES en el museo de arquitectura junto a otros estudios jóvenes emergentes

En 2014 su proyecto para la villa olímpica fue seleccionado en la Bienal Internacional de Arquitectura Argentina.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»2203,2202,2201,2200,2199,2198,2197,2196,2195,2194,2193,2192,2191,2190,2189,2188,2187,2186,2185,2184,2183,2182,2181,2180,2179,2178,2177,2176,2175,2174,2173,2172″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][/vc_column][/vc_row]