Acerca de la puesta en valor del área monumental de Coporaque / José Carrión

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Acerca de la puesta en valor del área monumental de Coporaque » font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»y viviendas rurales en el Valle del Colca» font_container=»tag:h3|font_size:18px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:20px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»José Carrión – Arquitecto – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]La eficacia de nuestras intervenciones como arquitectos se basa en el planteamiento  responsable, con arquitectura de calidad, que sea inclusiva y claramente protagonista del desarrollo de la sociedad, de lo urbano y del paisaje que lo enmarca. Nuestros proyectos tienen que ser vinculantes y aspirar que la sociedad pueda alcanzar el bienestar, el disfrute y la interacción colectiva, más aún si este grupo social es de condición rural, donde las carencias, la fragilidad y la postergación son extremadamente evidentes.

Si tomamos en cuenta que nuestro país es multicultural, donde las regiones tienen una singular variedad, de hecho las intervenciones que se propongan tiene que adecuarse a estos aspectos heterogéneos.  Es claramente reconocido que el patrimonio cultural y natural de una región tiene un papel gravitante en el desarrollo de la población que la posee, sin embargo el componente principal  es el ser humano que lo habita, por ello es inútil referirnos al patrimonio desligándolo de la población. La sociedad mantiene una relación de pertenencia con su patrimonio.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Cuando nos referimos al Valle del Colca en particular, resaltamos su reconocido valor que ha sido forjado cuidadosamente de la mano del hombre y a través de siglos, pero que ha mantenido casi inalterado su paisaje natural. Conocemos que sus habitantes comparten elementos culturales constituidos a lo largo de muchos años y que se han ido modificando de acuerdo al desarrollo histórico, con la presencia de distintas culturas que aportaron en su paso rasgos particulares que identifican el paisaje construido en un medio natural de singular deleite.

Sin embargo somos muchas veces testigos inmutables, de cambios tergiversados con la excusa de modernidad y desarrollo; comprobamos que paulatinamente se realizan acciones depredadoras de la historia, la cultura, la identidad y la sociedad.

Tomando en cuenta ello, nuestra propuesta de trabajo en el Valle del Colca no se orienta estrictamente en la intervención física del bien, sino que esta intervención pretende contener un carácter más amplio: ser un modelo que afiance las relaciones y la identidad local, permitir el arraigo y la fortaleza de los lazos tradicionales, pero sobre todo que estos bienes colectivos sean un recurso inmediato y a largo plazo de desarrollo sostenible.

Este artículo me permite dar a conocer una parte del trabajo de la Cooperación Española asociada con las municipalidades del Colca y el Ministerio de Cultura Regional Arequipa. La participación y compromiso de un gran equipo de profesionales y técnicos que permitió desarrollar estas acciones que se diseñaron desde el Proyecto de Desarrollo Integral del Patrimonio Cultural Colca. Sin embargo, creemos que el pilar fundamental de esta tarea es sin duda la participación de la población, mujeres y varones que siempre mostraron su interés por brindar sus conocimientos ancestrales y mostrarse llanos a aprender técnicas que se habían olvidado.

En esta oportunidad comparto dos experiencias desarrolladas por el Proyecto:

1. Restauración y puesta en valor del Área Monumental de Coporaque

Ganador de la XV Bienal de Arquitectura Peruana.

  • Hexágono de Oro.
  • Hexágono de Plata – Macro Región Sur.
  • Primer puesto – Macro Región Sur.

El proyecto y la intervención en el Área Monumental de Coporaque, proponen que los diferentes espacios que se relacionan entorno al Templo, una vez restaurados y rehabilitados,  sirvan adecuadamente para dinamizar la cultura, las interrelaciones comunales, la valoración y protagonismo de las tradiciones ancestrales. Plantea también la participación y capacitación técnica del poblador local en las obras, promoviendo el capital humano que además de motivar el sentido de pertenencia y conocimiento de su patrimonio, garantiza la conservación y mantenimiento futuro del bien. La intervención también constituye una alternativa para la generación de actividades económicas rentables para la población y una herramienta de desarrollo integral para las instituciones estatales locales.

 

En el aspecto técnico arquitectónico se ha incidido en el compromiso por asumir la mínima intervención con el uso de materiales y sistemas constructivos tradicionales.

El conjunto religioso de Coporaque, que se construyó paulatinamente desde el año 1563 se ubica en un área privilegiada próxima a la plaza principal del distrito. Son cuatro los sectores que componen este conjunto monumental, de manera que planteamos el mismo número de etapas de intervención:

PRIMERA ETAPA – Restauración de la Capilla San Sebastián. La capilla se encuentra ubicada en la antigua Plaza del Hospital, construida en 1565 por los franciscanos y que fuera utilizada como recinto religioso mientras se construía el templo Santiago Apóstol. Este bien declarado patrimonio de la nación es identificado por los historiadores como la edificación colonial más antigua en Valle del Colca.

Es una edificación con influencia renacentista, tiene planta rectangular fortificada con contrafuertes de piedra en el frontis y muro testero. Su cobertura original de ichu o paja de puna fue reemplazada por teja en el siglo XIX, sus muros fueron construidos con piedra rústica canteada y asentada con mortero de barro. Hasta su restauración no tenía cubierta y sus muros estaban parcialmente derruidos y con muchos problemas de estabilidad general. La portada de piedra labrada se hallaba casi inalterada, pues se había conservado gracias a una cubierta metálica, que aunque precaria era funcional. Antes de la intervención la capilla era utilizada como corral de ganado y en ocasiones sitio de resguardo de toros de lidia en sus ferias taurinas. Los andenes de cultivo cubrían gran parte del muro lateral de la epístola.

En las obras de restauración se priorizó el criterio de mínima intervención conservando los materiales y técnicas tradicionales de acuerdo a las evidencias halladas. El proceso involucra la consolidación de los muros de piedra rústica y la portada de piedra labrada, la reconstrucción de la cubierta se rige al modelo de los tímpanos encontrados, adecuando la estructura de madera rolliza con el sistema de par y nudillo, carrizo, torta de barro y teja cerámica artesanal. En los pisos se adecuó piedra laja al interior y piedra canto rodado en el exterior.

SEGUNDA ETAPA – Recuperación de la antigua Plaza del Hospital. La construcción de la Plaza del Hospital se remonta al siglo XVII, también construida  por los franciscanos. Formaba parte del conjunto que integraba la Capilla de San Sebastián, la capilla Santa Úrsula y del Templo Santiago Apóstol.

En el siglo XX la plaza fue invadida por construcciones de carácter precario, gran parte del área libre fue ocupada por un coso taurino alterando la relación espacial y funcional entre el templo y la capilla San Sebastián.

La intervención en la antigua Plaza del Hospital, dada la falta de indicios constructivos, proponía una alternativa contemporánea pero con características adecuadas al entorno, planteamiento que fue socializado y debatido con las instituciones y población local.

La nueva propuesta incluye la construcción de una galería construida en piedra destinada a la producción y venta de artesanía local. Actualmente la población y autoridades la denominan como Plaza de la Cruz, en la que se desarrollan encuentros sociales, además de adecuarse escenarios para actividades tradicionales que incluyen ferias, festivales y fiestas populares.

TERCERA ETAPA – Restauración del Templo Santiago Apóstol. Construido entre los siglos XVI y XVII, es considerada como la más importante edificación dentro del conjunto monumental. Siendo este templo uno de los más antiguos, estimamos importante mencionar cómo y porqué se construyen estos monumentos, por ello  acotamos la ordenanza y manifiesto del Comisario General de la Provincia Franciscana del Perú Jerónimo de Villacarrillo a sus sacerdotes de la época, que a la letra dice: “… las huacas y adoratorios, donde el demonio era adorado, se demoliesen y derribasen, y en su lugar se edificasen y levantasen templos para culto del Dios verdadero…”.

El templo está dispuesto sobre una diferencia topográfica que marca un nivel superior con relación a la plaza principal del distrito, es de una sola nave y al interior se hallan austeros elementos neoclásicos y lienzos de excepcional calidad y temática.

La restauración arquitectónica implicó la consolidación de los muros y contrafuertes. La portada de piedra labrada tuvo un tratamiento riguroso por presencia de agrietamientos desde la capilla abierta hasta sus bases. Las dos torres y campanarios se separaron de la portada como consecuencia de los constantes sismos. Toda la estructura de la cubierta de calamina fue restituida por teja cerámica y soporte de madera con sistema de par y nudillo. El piso de piedra sillar del interior se reacondicionó con los mismos elementos. Las obras de arte y bienes muebles se restauraron en su totalidad.

La intervención en este bien va relacionada con la dinamización económica que conlleva a lograr mejor calidad de vida en estos modestos poblados, El patrimonio recuperado consolida y construye la identidad cultural pero a la vez debe convertirse en recurso potencial para el turismo.

CUARTA ETAPA – Reconstrucción y Rehabilitación de la antigua casa cural. En la colonia, la casa de la parroquia albergaba un conjunto de varias edificaciones que se construyeron al lado de la epístola del templo. En su época, fue la construcción más representativa de la comunidad católica. Las crónicas nos revelan que:“Estaba ubicada contigua a la Iglesia y tenía un cerco alto que rodeaba las construcciones hasta cerrar la manzana. El patio principal era amplio con un pequeño huerto y un manzano al medio remedando la estructura claustral e incorporaba un conjunto de habitaciones a partir de la sacristía de la Iglesia, entre las que encontraba “la vivienda principal” con cuatro habitaciones con cubierta de madera y teja. La relación que existió entre la iglesia y el conjunto, se dio preponderantemente a través de la sacristía”.

 

Los constantes movimientos sísmicos, el irregular mantenimiento y la ausencia de sacerdotes en el siglo XX, conllevaron a que estas estructuras se perdieran al punto de  componer un grupo de ruinas con pequeños rastros de pisos, canales y cimientos. La reconstrucción toma como base las pocas evidencias de lo hallado y los ejes preexistentes. Los materiales y el sistema constructivo empleados son tradicionales. Se recurre a la piedra y adobe para cimentaciones y muros, en la cubierta se emplea una estructura de par y nudillo con rollizos, encarrizado y techumbre de teja cerámica artesanal. El revestimiento de las paredes interiores y exteriores lleva mortero de barro y encalado con aplicaciones de tierras de color. Los pisos interiores son de ladrillo pastelero de fábrica artesanal.

El conjunto de ambientes fueron reconstruidos y habilitados para el funcionamiento de una Casa de Cultura, ahora gestionada por la municipalidad y una asociación local, donde se generan actividades  relacionadas al arte y las expresiones vivas de la población además de la oportunidad de mostrar sus tradiciones ancestrales y su continua creatividad popular.


2. Vivienda rural y habitabilidad básica en el Valle del Colca

Ganador del segundo premio en la XVIII Bienal Panamericana de Arquitectura Quito 2012 – Concurso mundial “Hábitat social y desarrollo“.

Mejora de Viviendas Rurales en el Valle del Colca.

Mención internacional honrosa en la XIX Bienal Panamericana de Arquitectura Quito 2014.

Vivienda Rural en el Distrito de Sibayo.

En el Valle del Colca aún podemos encontrar un gran número de personas que habitan en situación de pobreza y extrema pobreza. Sus hogares se acondicionan en viviendas totalmente precarias, construidas con materiales de la zona pero sin criterios técnicos constructivos  ni soluciones espaciales apropiadas para el desarrollo humano. Muchas de estas viviendas cuentan con servicios básicos de agua y desagüe pero sus instalaciones no son las más idóneas.

Esta condición de precariedad obliga a muchas familias a abandonar su lugar de origen, o en algunos casos, disponer el traslado de sus hijos a ciudades que les pueda brindar mayores comodidades, perdiéndose el vínculo con su territorio.

Con el proyecto de Vivienda Rural y Habitabilidad Básica se quiere mejorar las condiciones de vida de los pobladores en situación de pobreza a través de una vivienda digna y saludable con las características de confort que el lugar y el habitante exige, haciendo además que sus características constructivas sean compatibles con su identidad, sus costumbres y tradiciones, además del respeto y sostenibilidad de su territorio.

El proyecto busca la conservación y utilización del material y sistema de construcción tradicional de bajo costo, poniendo además en práctica un modelo de desarrollo urbano rural compatible con el contexto cultural y natural.

La propuesta incorpora sistemas sismo-resistentes y planteamientos bioclimáticos para optimizar su respuesta frente al clima extremo de la región y a la recurrencia de sismos.

Se propone la participación directa de las familias beneficiarias en la ejecución de las obras (bajo la modalidad de autoconstrucción). Para ello se capacita, en técnicas de construcción al participante-beneficiario. Las viviendas construidas son básicas, siendo sin embargo, el modelo o primera fase del conjunto habitacional que necesita una familia rural promedio.

Planteamos también el concepto de “vivienda productiva”, destinando los ambientes al turismo vivencial, a un pequeño comercio, taller artesanal y restaurante turístico, de manera que la infraestructura contribuya a mejorar las condiciones económicas del propietario.

El programa ha desarrollado hasta la fecha más de 160 viviendas distribuidas en 10 distritos del Valle del Colca. El área construida es de 45 m2 y el costo de edificación se distribuye en tres partes: 70 % aporte de la Cooperación Española, 15 % aporte del propietario y 15 % aporte de la municipalidad distrital.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»José Carrión Carrillo» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Director del Proyecto de Desarrollo Integral Patrimonio Cultural Colca[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»3375,3374,3373,3372,3371,3370,3369,3368,3367,3366,3365,3364,3363,3362,3361,3360,3359,3358,3357,3356,3355,3354,3353,3352,3351,3350″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]