Aproximaciones a la gestión y conservación del patrimonio cultural / Gabriela Zegarra Salas

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Aproximaciones a la gestión y conservación del patrimonio cultural» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Gabriela Zegarra Salas – Arquitecta y Gestora del Patrimonio Histórico – Perú » font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Octavio Paz nos recuerda que “La arquitectura es el testigo insobornable de la historia, porque no se puede hablar de un gran edificio, sin reconocer en él, el testigo de una época, su cultura, su sociedad, sus intenciones…”.

Los peruanos somos poseedores de una ingente riqueza cultural, donde los monumentos de interés arqueológico, histórico y artístico, constituyen no solo una herencia de nuestros antepasados, sino también, un recurso económico generador de grandes posibilidades para el desarrollo de nuestra región, tal como señala las Normas de Quito: “…Los monumentos constituyen también recursos económicos al igual que las riquezas naturales del país. Consecuentemente, las medidas conducentes a su preservación y adecuada utilización no ya sólo guardan relación con los planes de desarrollo, sino que forman o deben formar parte de los mismos”.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Son innumerables los inmuebles declarados monumentos, o conformantes de ambientes urbano monumentales que se encuentran en completo estado de abandono, cuyos daños vienen incrementándose, generando además, deterioro de la imagen urbana en su contexto inmediato lo que agrava la inseguridad ciudadana, convirtiéndose así en inmuebles altamente vulnerables.

Pese a ello, el déficit de políticas de estado, frente a la recuperación de inmuebles patrimoniales, no incentiva la inversión privada para intervenir en proyectos de recuperación y puesta en valor de edificios históricos; en algunos casos los propietarios son los que atentan contra sus propios inmuebles, con la finalidad de poder construir edificios que le sean notoriamente rentables, en detrimento del respeto a los tramites que por ser engorrosos prefieren evitarlos, contribuyendo así con la perdida de nuestro patrimonio.

Desafortunadamente, no solo es el inversionista privado el que se ve afectado por trámites burocráticos interminables, es también el propio estado el perjudicado por las demoras en las instancias rectoras; por lo que los proyectos de restauración y conservación de edificios históricos artísticos no son ejecutados en los calendarios que se prevé, lo que influye en el deterioro acelerado del patrimonio cultural; el que se agrava por la ausencia de una normatividad específica y que no está contemplada en el reglamento de Contrataciones del Estado. Por lo que, es conveniente reformar o cambiar el actual sistema de tramitación, para evitar la espera de largos periodos de revisión para su aprobación, medida que contribuirá en la labor de recuperación y puesta en valor del patrimonio cultural.

MACRO Museo de arte contemporáneo – Antiguo Silo Davis – Rosario, Argentina.

Nuevos usos y funciones

“Poner en valor un bien histórico o artístico equivale a habitarlo en las condiciones objetivas y ambientales que, sin desvirtuar su naturaleza, resalten sus características y permitan su óptimo aprovechamiento. La puesta en valor debe entenderse que se realiza en función de un fin trascendente que en el caso de Iberoamérica sería contribuir al desarrollo económico de la región”.

Los edificios históricos que vienen siendo restaurados y puestos en valor, suelen albergar Museos, hoteles y oficinas, sin embargo es necesario pensar en intervenciones integrales, de espacios públicos, manzanas enteras y sobre todo viviendas, que permitan conservar dinámicas sociales con espacios de convergencia cuyos edificios históricos muestren el esplendor de su arquitectura y espacialidad, recordemos que estos edificios son la memoria de la sociedad y su conservación coadyuva a fortalecer valores identitarios en la población.

Le murate, patio – Vivienda colectiva, Servicios y Cultura – Antigua cárcel – Florencia, Italia.


Le murate, galería – Vivienda colectiva, Servicios y Cultura – Antigua cárcel – Florencia, Italia.

Museo del Bicentenario – Antiguo Edificio de Adunas Taylor – Buenos Aires, Argentina.

Museo del Bicentenario – Antiguo Edificio de Adunas Taylor – Buenos Aires, Argentina.


Museo del Bicentenario – Antiguo Edificio de Adunas Taylor – Buenos Aires, Argentina.

Museo del Bicentenario – Antiguo Edificio de Adunas Taylor – Buenos Aires, Argentina.

En las últimas décadas hemos visto la destrucción de edificaciones valiosas en su historia y arte, destrucción por efecto del boom inmobiliario producido en el Perú, sumado a ello las construcciones de grandes edificios comerciales, rompiendo el registro histórico de la producción arquitectónica y artística de generaciones pasadas; lo que se agravó por la falta de planes y controles rigurosos inclusive en la calificación de proyectos a cargo de las comisiones municipales conformadas por delegados ad hoc del colegio de ingenieros, colegio de arquitectos, Ministerio de Cultura y delegados municipales.

De otro lado, la necesidad de contar con espacios públicos generados por la existencia de edificaciones históricas, que en la actualidad no cumplen con ninguna función, siendo necesario crear condiciones para su re – funcionalización a nuevos usos, mediante la formulación de proyectos para uso de vivienda social, y espacios de capacitación que permita la participación de la población en la conservación del patrimonio.


Usina del Arte – Antiguo Edificio de la Ítalo Argentina de electricidad – La Boca, Buenos Aires, Argentina.


Usina del Arte – Antiguo Edificio de la Ítalo Argentina de electricidad – La Boca, Buenos Aires, Argentina.

Usina del Arte – Antiguo Edificio de la Ítalo Argentina de electricidad – La Boca, Buenos Aires, Argentina.

Usina del Arte – Antiguo Edificio de la Ítalo Argentina de electricidad – La Boca, Buenos Aires, Argentina.

Otros espacios desperdiciados que resultan ejemplos de valor patrimonial para la ingeniería y la arquitectura, son las estaciones de ferrocarril en el Perú, que se enmarcan dentro del patrimonio industrial, cuyos valores aún no están siendo reconocidos por el estado ni por la población, considerando que todas esas instalaciones, maquinarias, grandes galpones y líneas férreas marcaron hitos en la historia y desarrollo socio económico de nuestra región, que lamentablemente se encuentran en estado de ruina en unos casos y en otros han sido saqueadas y chatarreadas, siendo posibles de recuperar para la memoria histórica de esas épocas y por tanto del patrimonio ferroviario. Asimismo, deberá considerarse las intervenciones de nuevo uso que sean compatibles con la conservación de las edificaciones de la arquitectura civil, religiosa, militar y otras que en la actualidad se encuentran en estado de deterioro y fuera de uso.


Estación de ferrocarril de Tacna – Patio de maniobras – Perú.


Estación de ferrocarril de Tacna, Perú.


Centro municipal del distrito Antonio Berni – Antigua estación central de trenes – Rosario, Argentina.


Centro municipal del distrito Antonio Berni – Antigua estación central de trenes – Rosario, Argentina.

Experiencia en la formulación de proyectos de restauración
y puesta en valor

Para afrontar un proyecto de Restauración desde el sector público, se debe tener clara la hoja de ruta para conseguir el éxito en el intento, en mi experiencia he coordinado con consultores de equipos multidisciplinarios, para desarrollar propuestas arquitectónicas en lugares de valor patrimonial, o en algunos casos propuestas específicas de restauración; coordinación que no necesariamente resulta favorable por cuanto algunos de los profesionales no tienen la formación en el campo de la restauración y conservación.

Es indispensable ciertamente, conocer la normatividad y legislación que rige este tipo de proyectos, conocer y estudiar también sobre convenciones, cartas culturales, declaraciones, recomendaciones, principios y otros documentos que marcan lineamientos para una propuesta adecuada; al asumir la elaboración del proyecto de restauración estamos obligados a contar con la documentación histórica que nos de luces de las diferentes etapas, intervenciones y alteraciones que se produjeron en el edificio histórico; por lo tanto el arquitecto restaurador responsable de intervenciones en el patrimonio, tiene la obligación de auscultar y diagnosticar los posibles daños y patologías de cada elemento integrante de la edificación.

En la etapa de diagnóstico es importante consultar fuentes, recabar manifestaciones orales de antiguos pobladores, trabajadores, estudiosos y usuarios en general, que puedan reconstruir o rememorar etapas cuando la edificación se encontraba en su esplendor, asimismo, se complementará con la consulta bibliográfica de especialidad y de otras experiencias en la materia.

Es conveniente recalcar que, al asumir la responsabilidad para la formulación de un proyecto de restauración y conservación de una edificación con valor histórico – artístico, debe conformarse un equipo multidisciplinario de especialistas en materia de patrimonio cultural y su conservación, donde la investigación e interpretación sean los ejes fundamentales para un adecuado desarrollo del proyecto.

Para concluir, debo señalar que la responsabilidad de la conservación del patrimonio cultural no recae únicamente en el estado, sino también en las entidades comprometidas con la formación de profesionales, en facultades y escuelas de arquitectura que en su curricula, debieran incorporar en los cursos de diseño y restauración de monumentos, prácticas pre-profesionales en estas materias, contribuyendo al incentivo para comprender la importancia del patrimonio cultural, en la búsqueda de una respuesta entre el pasado y el presente, para una convivencia entre lo antiguo y lo contemporáneo, para conseguir como objetivo el bienestar de la población.

Galpón de las juventudes – Antiguos almacenes portuarios – Rosario, Argentina.


Galpón de las juventudes – Antiguos almacenes portuarios – Rosario, Argentina.


Galpón de las juventudes – Antiguos almacenes portuarios – Rosario, Argentina.

[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Referencias» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  • Documentos Fundamentales para el patrimonio cultural, INC.
  • Normas de Quito, 1967.
  • González de Valcárcel JM, Restauración Monumental y puesta en valor de las ciudades Americanas, 1977 Editorial Blume.
  • Encuentro Internacional Usos del Patrimonio: Nuevos Escenarios, Guanajuato y San miguel de Allende, 2015.
  • Gutiérrez Ramón, Jesee Alexander y equipo de redacción, Documentos de la Arquitectura Nacional y Americana D.A.N. 76, Departamento de Historia de la Arquitectura, Universidad Nacional del Nordeste.

Fotografías: Omar Urday.[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Gabriela Zegarra Salas» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

  • Arquitecta y Gestora del Patrimonio Histórico (Perú), Master en Arte, Museos y Gestión del Patrimonio Histórico por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.
  • Ha realizado estudios en Dirección de proyectos y gestión de riesgos en Project Management institute.
  • Con estudios en Gestión del Patrimonio Religioso y Turismo en América Latina y el Caribe realizados en Quito – Ecuador. Así como en Registro e Inventario de edificaciones Patrimoniales en el Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio –Bs. As. Argentina.
  • Se ha desempeñado como arquitecta en el área de Habitabilidad básica y mejoramiento de viviendas del proyecto Patrimonio Colca de la Agencia Española de Cooperación Internacional de Desarrollo AECID.
  • Actualmente es Gerente de Proyectos a nivel de Estudios Definitivos de Plan COPESCO Nacional, unidad ejecutora del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú.

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Entre Paradojas e Imaginarios / Giuliano Valdivia

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Entre Paradojas e Imaginarios» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Giuliano Valdivia – Arquitecto – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Aún hoy el modo más generalizado de aproximarse al tema de las preexistencias sigue siendo una perspectiva conservacionista en la que la preexistencia aparece como un vestigio del pasado vaciado de sus contenidos originales, se las piensa como una pieza o conjunto de piezas materiales con cierta carga inmaterial que llega del pasado y que se juzga fundamental para conformar e ir afianzando cierta identidad cultural; recientemente otro enfoque ha ido incorporando nuevas áreas del conocimiento y formas de entender la preexistencia y su correlación con el patrimonio, en el convencimiento de que los hombres en general y los arquitectos en particular actúan siempre sobre un conjunto de preexistencias ya sean físicas, ambientales o culturales, como señala Ferrada Aguilar (2010) Preexistencias son también, la estructura socioeconómica de una población, sus hábitos de ocupación del espacio, las estructuras legales, y también los condicionamientos tecnológicos de una época.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Damos por hecho su procedencia pretérita, pero ¿Qué tan pasadas son, acaso no son tan presentes como todo aquello que nos rodea en este instante?, ¿No es su presencia signada por procesos de obsolescencia y decadencia una anomalía en el tiempo?; sólo después, aparecen otras interrogantes sobre qué actitud adoptar o cómo intervenir con lo preexistente, desplegándose una muy variada y polémica serie de opciones, como al respecto refiere Sargiotti (1999) una primera reflexión nos lleva a asumir que las mismas (las preexistencias) están, de una u otra manera, presentes en todo acto creativo de dos modos al menos: externas u objetivas, pertenecientes al mundo exterior a nosotros; e internas o subjetivas, ya acumuladas en nuestra memoria, clasificándolas en tres campos: las directas, concernientes al entorno del objeto a diseñar; las indirectas, pertenecientes al mundo exterior y las subjetivas, intelectualizadas, insertas en la memoria del diseñador.

Recurriré a la popular metáfora del iceberg para reflexionar sobre estos temas, es obvio que la preexistencia objetiva (huella, traza, ruina, vestigio, notable o no) a la que se refiere Sargiotti la conforman tanto la punta del iceberg como el enorme cuerpo sumergido en el agua que es ese complejo sistema de valores tangibles e intangibles que requiere ser develado poco a poco con acucioso cuidado; limitarse a entenderla así sólo permitirá ver la cosa o el fenómeno concreto, la preexistencia directa y posiblemente conocer mucho de ella, de su naturaleza; pero no los porqué y cómo está presente aquí y ahora, y porqué o cómo debería continuar en él; para entender ello deberemos fijarnos fuera del iceberg, en el medio que lo contiene, en el agua, en el aire y en el estado de la atmósfera, escudriñar sus elementos y los factores que concurren para que conjuntamente hagan posible su presencia; de lo anterior y por analogía señalaremos que lo exterior precede al iceberg y por tanto lo preexiste, estamos frente a las preexistencias indirectas mencionadas por Sargiotti las que se conocen hoy como preexistencias ambientales, aquellas condiciones (sociales y ambientales) que caracterizan a un lugar determinado y cuyas características son de variado tipo como aludía Ferrada Aguilar.

En los últimos años este aspecto externo y la validación del contexto de las preexistencias ha cobrado mayor relevancia entre las organizaciones culturales entendidas en el manejo del patrimonio, manifiestas en la proposición de nuevas nociones e instrumentos como la recomendación sobre el paisaje urbano histórico (Centro de Patrimonio Mundial de UNESCO, Viena 2005); el reconocimiento de la preeminencia de las preexistencias ambientales, de la aparición gradual de algunas de ellas y de la inusitada violencia con que algunas irrumpen en una constante transformación de ese contexto, hacen patente la simultaneidad de los múltiples niveles del tiempo al actuar con las preexistencias, además de no limitar el concepto de patrimonio cultural a las preexistencias excepcionales sean estas materiales o inmateriales, naturales o construidas.

Sobre la simultaneidad del tiempo en las realizaciones artísticas y arquitectónicas Sigfried Giedion se ha referido al «presente eterno», considerando que pasado y futuro confluyen aquí y ahora, al mismo tiempo, con sus limitaciones, alternativas y estímulos; en el plano filosófico este asunto ha sido sujeto de diversas e interesantes cavilaciones, Martínez Quintanar (2018) arguye que el hábito constituye el presente vivo en el tiempo y hace del pasado y el futuro los dos elementos asimétricos del presente, que la memoria se funda sobre el hábito, y que ésta para trascender como pasado puro debe fundarse sobre sí misma.

Las cuatro paradojas constitutivas del pasado desarrolladas por Gilles Deleuze (Martínez Quintanar, 2018) relativas a la contemporaneidad, la coexistencia, la preexistencia y la infinidad de los niveles del pasado permite entender ciertos modos actuales de intervención sobre las preexistencias: 1. Paradoja de la contemporaneidad del pasado con el presente que él mismo ha sido… hablamos necesariamente de un pasado que no fue nunca presente, ya que no se forma “después”. Su manera de ser contemporáneo de sí como presente consiste en ponerse como ya-allí. Probablemente sean aquellas intervenciones realizadas sobre preexistencias continuas, que nunca dejaron de estar vivas, son simplemente aquellas actuaciones cotidianas hechas con sentido común y buen gusto.

Imagen 1. Anticuchería El Tío Mario, Puente de los Suspiros, Barranco-Lima / Luis Jiménez

Imagen 2. Ampliación vivienda rural en Melgaço-Portugal / Correia Ragazzi Arquitectos

 

2. Paradoja de la coexistencia del pasado con el nuevo presente… cada presente actual es la totalidad del pasado en su estado más contraído… Según Deleuze el pasado como tal no existe sino que adquiere todas las características de lo que insiste en el tiempo, o mejor, la insistencia del tiempo. Nos acerca a posturas donde el develamiento, la recuperación, la re-significación y la puesta en valor de lo preexistente es el cometido principal de la intervención.

Imagen 3. Centro Cultural Escuelas Pías de Lavapies, Madrid-España / José Ignacio Linazasoro

Imagen 4. Neues Museum, Berlín-Alemania / David Chipperfield

3. Paradoja de la preexistencia del pasado que nunca fue presente… La síntesis activa, al contrario, es la representación del presente bajo el doble aspecto de la reproducción de lo antiguo y la reflexión de lo nuevo… el nuevo presente (…) se refleja en el elemento del pasado en general mientras que el antiguo presente solamente es enfocado como particular a través de este elemento. Parece remitirnos a aquellas modalidades que favorecen la imitación y mimetización extrema de la actuación.

Imagen 5. Borgo Cittá Nuova de Alessandria, Italia / León Krier

Imagen 6. Abraxas, Ville Nouvelle de Marne-la Vallé, París-Francia / Ricardo Boffill

 

 

4. Paradoja de la infinidad de niveles del pasado… En un caso el presente es el estado más contraído de instantes o elementos sucesivos, independientes los unos de los otros en sí. En el otro, el presente designa el grado más contraído de todo un pasado, que es en sí, como totalidad, coexistente. Se enlaza con modalidades recientes de actuación, donde prima la reflexión crítica del tiempo, además de su inventiva y su expresión afirmativa o intemporal.

Imagen 7. Ayuntamiento de Murcia, España / Rafael Moneo

Imagen 8. Ampliación del Museo Moritzburg, Alemania / Nieto Sobejano Arquitectos

La pérdida total o parcial de los contenidos originales ha llevado a diversos autores a sugerir la actualización de su significado, este acto pasa por reconocer que los vestigios son aún portadores de valores de diferente índole: históricos-documentales, artísticos, formales, arquitectónicos, constructivos-estructurales, simbólicos, funcionales o de uso, entre otros (Montes González, 2015) y a preguntarse si estos valores son objetivos o subjetivos, y cómo entenderlos o interpretarlos; la discusión sobre las preexistencias se despliega en el campo de la subjetividad, internalizada en la memoria de cada diseñador, puesto que como indica Ignasi de Solà-Morales (1982) En realidad todo problema de intervención es siempre un problema de interpretación de una obra de arquitectura ya existente, porque las posibles formas de intervención que se plantean siempre son formas de interpretar el nuevo discurso que el edificio puede producir. Una intervención es tanto como intentar que el edificio vuelva a decir algo y lo diga en una determinada dirección.

 

La paradoja de Teseo es idónea para ilustrar este punto, según la leyenda griega «El barco en el cual volvieron (desde Creta) Teseo y los jóvenes de Atenas tenía treinta remos, y los atenienses lo conservaban desde la época de Demetrio de Falero, ya que retiraban las tablas estropeadas y las reemplazaban por unas nuevas y más resistentes, de modo que este barco se había convertido en un ejemplo entre los filósofos sobre la identidad de las cosas que crecen; un grupo defendía que el barco continuaba siendo el mismo, mientras el otro aseguraba que no lo era.» Esta paradoja nos lleva a reflexionar sobre la transformación, la identidad y la autenticidad, si se reemplazaran todas las piezas de un objeto ¿Estaríamos frente al mismo objeto?, si con las piezas reemplazadas reconstruyéramos el objeto ¿Cuál de ellos sería el objeto original?; la anécdota del documentalista Douglas Adams tras su visita al Kinkaku-ji (Templo del Pabellón Dorado, Kioto) muestra la singularidad de estas diferencias culturales, sorprendido por el buen estado del templo a pesar de haberse incendiado varias veces desde su construcción en el siglo catorce, pregunta si se trata del templo original, a lo que le responden que por supuesto es el original, que fue reconstruido muchas veces, con materiales completamente nuevos, a lo que repregunta ¿cómo es posible que sea el mismo edificio? y le responden que siempre es el mismo edificio, y concluye “tuve que admitir que este era un punto de vista perfectamente racional, solo que partía de un postulado completamente inesperado. La idea del edificio, la finalidad del mismo, y su diseño, son todos conceptos inmutables y son la esencia del edificio. El propósito de los constructores originales es lo que sobrevive. La madera de la que está construido decae y es reemplazada todas las veces que sea necesario. El preocuparse por los materiales originales, que solo son recuerdos sentimentales del pasado es no saber apreciar al edificio.»

Imagen 9. El barco de Teseo

Imagen 10. Templo Kinkaku-ji, Kioto-Japón

Pareciera que la puesta en valor de las preexistencias como testimonios del pasado, o como argumento para conformar y consolidar identidades culturales colectivas no basta… El mundo que hay a nuestro alrededor es hoy tan distinto al del pasado que hay que hacer un esfuerzo para que la arquitectura se despoje de todo lastre, de todo lo que fueron los ideales de la arquitectura del s. XX, para llegar a hacer una arquitectura próxima y hermana de todo el nuevo mundo en que vivimos… sentenciaba Rafael Moneo en el 2004, de otra parte, Oriol Bohigas en el 2009 advierte una turbadora actitud en la arquitectura actual… los arquitectos, cada vez con mayor frecuencia, están muy de acuerdo en centrar la idea fundamental de sus proyectos en la conservación de algún testimonio histórico o, más exactamente, de alguna preexistencia. (…) No se trata sólo de tener respeto por las preexistencias, sino de convertirlas en el punto de partida argumental. (…) Parece que a la arquitectura más reciente, (…), le falten recursos fundamentales para su planteamiento formal, es decir, para su discurso estético. Como señala Bohigas lo alarmante es la falta de recursos o fundamentos de la arquitectura actual, cada vez más proclive a la toma de referencias formales en otros campos artísticos, o de una manera más romántica a la colocación de una preexistencia arbitrariamente conservada como referente formal, contrariamente a la autonomía innovadora de los inicios del movimiento moderno.

Los concursos arquitectónicos siempre han sido un buen termómetro para medir el nivel de discusión y sobre todo de proposición de un tema en particular, a comienzos del presente siglo ARQUITECTUM (agencia peruana dedicada a la elaboración de concursos y eventos de arquitectura a nivel internacional) organizó una serie de concursos internacionales con el fin de reflexionar sobre la posibilidad de intervenir en lo preexistente, los lugares escogidos en las primeras competencias fueron de sumo interés para tal fin, se trataba de intervenir en paisajes míticos y excepcionales como Machu Picchu, Nazca, Chan Chan, Kuélap o Chichén Itzá.

En el concurso Nazca 2005 el reto consistía en diseñar e insertar un albergue-observatorio en las Pampas de Nazca, se recibieron cerca de 500 propuestas procedentes de todos los rincones del mundo, por lo tanto, de una gran diversidad cultural, mi papel como miembro del jurado me permitió hacer algunos hallazgos y confirmar ciertos supuestos sobre la intervención en las preexistencias; consciente de que la mayoría de los participantes había tenido una relación mediática con el lugar, primero enfoqué mi juicio en lo que para ellos significaba las Pampas de Nazca y como este imaginario estaba representado en sus propuestas, un hallazgo es que con respecto a un lugar, paraje, paisaje o preexistencia mediatizada se elaboran imaginarios colectivos independientemente de la distancia geográfica, de las diferencias idiomáticas y generacionales de quienes los producen y en correspondencia directa con aquella parte del mensaje que ha sido aislada y priorizada por ellos; las Pampas de Nazca en el desierto de Ica, albergan una de las mayores expresiones de la cultura del mismo nombre, las líneas de Nazca, geoglifos realizados en el tablazo desértico y solo observables a vuelo de pájaro, sobre las cuales se han tejido cientos de historias, mitos y leyendas; entre los imaginarios elaborados recuerdo aquellos que asociaron las líneas con temas extraterrestres o alienígenas, módulos lunares y temáticas aeroespaciales en alusión a su visualización aérea; los relacionados con la historia y cultura pre-hispánica del Perú con una amplia estilización de seres mitológicos y deidades andinas; los vinculados a temas del desierto, adaptaciones bioclimáticas, su atmósfera intemporal, ruinas y campamentos mineros, analogías de las flora y fauna endémicas, espejismos y por contraste el agua en sus diferentes estados; los que se basaron en el contexto inmediato tomando las líneas como fuentes de inspiración e interpretadas de distinto modo, entre tantas otras; confirman tanto la potencia de la subjetividad al intervenir en lo preexistente, como la propensión a basarse en las preexistencias externas o ambientales para elaborar las propuestas.

Ya en el proceso de deliberación, me fijé mucho en las preexistencias ambientales que elegían los concursantes, cómo las interpretaban y cómo las empleaban en sus propuestas; tuve que idearme una estrategia basada en ellas para reducir a un número manejable las propuestas a seleccionar, me pregunté entonces ¿qué relación debía establecer este objeto con la pampa?, ¿será sólo una o varias relaciones?, tras una lectura escrupulosa del contexto entendí que esta relación se establecía por lo menos en tres niveles relacionados a tres elementos preexistentes en él: las líneas de Nazca, la carretera Panamericana y el montículo donde debería asentarse el objeto; para aclarar este mecanismo, comentaré algunas de las propuestas presentadas: la mención de honor al mejor proyecto poético pondera más la relación mágica con la pampa al proponer una línea más para Nazca, en este caso vertical alzándose sobre la pampa a modo de una constelación de estrellas que brilla en el cielo nocturno de la pampa, su fuerza radica en la asociación con la interpretación de que las líneas de Nazca son un calendario astronómico para ser vistas por los dioses.

Imagen 11. Albergue-observatorio, Concurso Nazca 2005, Mención mejor proyecto poético

El proyecto galardonado con el tercer lugar destaca la experiencia del montículo como parte de la experiencia total del albergue-observatorio, la pampa es vasta, habría que preguntarse por qué los organizadores del concurso eligieron precisamente este sitio para insertar el objeto, era una simple casualidad o el montículo debería jugar un papel en la propuesta.

Imagen 12. Albergue-observatorio, Concurso Nazca 2005, proyecto 3er lugar

En tanto, el proyecto ganador obtiene enormes beneficios de la proximidad del sitio con la carretera Panamericana, al igual que el montículo la presencia de la Panamericana no es casual, el objeto a insertar será observado a distintas distancias y velocidad desde allí, por lo tanto, condicionará su aspecto. En este caso la preexistencia directa son las líneas de Nazca, mágicas, míticas e inmensurables, ante lo insignificantes que puedan parecernos el montículo y la carretera (las preexistencias indirectas), pero todas ellas relevantes al momento de definir lo nuevo.

Imagen 13. Albergue-observatorio, Concurso Nazca 2005, proyecto 1er lugar

[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#000000″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Referencias» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#333333″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]

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[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#000000″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Giuliano Valdivia Zegarra» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#333333″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Arquitecto por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, con Maestría en Desarrollo Sustentable en la Universidad Nacional de Lanús–Argentina, Cátedra UNESCO / Red UNITWIN para el Desarrollo Sustentable Foro Latinoamericano de Ciencias Ambientales (FLACAM). Ha ejercido la docencia en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNSA, y en la actualidad es catedrático en las Escuelas Profesionales de Arquitectura y de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica de Santa María. Su labor proyectual se despliega en diversos campos como:la arquitectura, el diseño urbano, el paisaje y la ordenación del territorio; obteniendo las siguientes distinciones:

  • Primer Premio: Concurso Internacional de Arquitectura y Paisajismo MACHU PICCHU 2004 –Albergue de Selva en Machu Picchu, Cusco –Perú,organizado por ARQUITECTUM,2004.
  • Primer Premio: Concurso Nacional de Arquitectura “Santuario de la Santísima Virgen de Chapi”, convocado por el Arzobispado de Arequipa y organizado por el Colegio de Arquitectos del Perú –Regional Arequipa –Perú,2004.
  • Mención Honrosa al mejor Proyecto Paisajista: Concurso Internacional de Arquitecturay Paisajismo KUÉLAP 2007 –Albergue Museo en Chachapoyas -Perú, organizado por ARQUITECTUM, 2007.
  • Primer Premio: Concurso Nacional de Arquitectura Galería Artesanal “La Comercial”, organizado por el Colegio de Arquitectos del Perú –Regional Arequipa –Perú,2009.
  • Primer Premio: Concurso Privado de Arquitectura Centro Empresarial de la CCIA, convocado y organizado por la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa –Perú, 2011.
  • Mención Honrosa: Concurso Nacional de Arquitectura “Local Institucional Colegio Químico Farmacéutico de Arequipa”, organizado por el Colegio de Arquitectos del Perú –Regional Arequipa –Perú, 2015.
  • Mención Honrosa Categoría costa industrial: Concurso Nacional de Vivienda Social “Construye para crecer” convocado por el Ministerio de Vivienda Construcción y Saneamiento y el Fondo MiVivienda S.A. Lima–Perú, 2015.

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PREEXISTENCIAS / José Muñoz, Omar Urday

[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Preexistencias» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»José Muñoz, Omar Urday – Arquitectos – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23b76658|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]“Para que lo nuevo pueda encontrar su lugar nos tiene primero que estimular a ver de una forma nueva lo preexistente”.
Peter Zumthor.

Actuar en cualquier contexto conlleva entenderse con determinadas preexistencias, que nos remiten a antecedentes materiales e inmateriales, a presencias anteriores ligadas a la memoria e historia: estratos que como un palimpsesto contienen un sistema de herencias que a través del tiempo van construyendo una identidad específica.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#b76658″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#b76658″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]Accionar sobre un palimpsesto, que todavía revela huellas de los anteriores manuscritos que fueron borrados precisamente para su existencia, implica renovar un compromiso como respuesta a nuevas necesidades, antes de correr la misma suerte de sus predecesores.

Interpretando el concepto del sentido histórico de T.S. Eliot, el proyecto y la obra construida no tienen significancia ni valoración por sí mismos, su apreciación depende de su relación con las obras y teorías del pasado, que actúan como leyes, que son productos culturales de la historia de la civilización interactuando con la naturaleza, a la cual el hombre se acerca solo por analogía y símbolos.

Los valores semióticos preexistentes se enlazan a los nuevos significados de intervención en una suerte de tejido cuyos hilos son acciones, que al agruparse permiten encontrar nuevos escenarios y relaciones. Si ensayáramos un modo de agrupación, una lista de acciones traducidas a verbos –como lo hiciera Richard Serra en el difícil 1968– sería lo más certero en el camino de enunciar posibilidades: reconocer, transmitir, lograr (atemporalidad), construir (la ciudad y el territorio), significar, representar, saber utilizar (proporciones y escala), incluir, vincular, ser, reflejar, visibilizar, disolver, contrastar, ligar, integrar, camuflar, preservar, renovar, interpretar, proyectar; porqué en cada intención intrínseca de la acción existe una inminente oportunidad de materialización.

RADAR busca compartir acciones y pensamientos que involucran el trabajo sobre y en las preexistencias, proponer un campo de reflexión y debate que intente redirigir nuestra mirada sobre estas para reivindicarlas.[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image image=»3230″][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]