[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Utopías. El nacimiento de la vivienda multifamiliar » font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%2373cb92|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Cristina Dreifuss Serrano – Doctora Arquitecta – Perú» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%2373cb92|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]“El verdadero secreto de la felicidad yace en interesarse genuinamente en todos los detalles de la vida cotidiana y elevarlos a través del arte”
William Morris, “Los objetivos del arte” (1877)[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#73cb92″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#73cb92″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]
Durante la historia de la arquitectura, el arquitecto tenía un rol volcado hacia las clases altas. Era el constructor de palacios, templos, teatros y castillos. La vivienda de la gente común, por otro lado, surgía, alrededor de los centros religiosos y de poder, a través de la autoconstrucción. La función de habitar –dwell– estaba, por lo tanto, profundamente ligada a la cotidianidad y al trabajo manual, y era una respuesta que la misma gente ideaba frente a sus necesidades.
Con la revolución industrial, este panorama cambia. Las oleadas migratorias que ocupan las periferias de las ciudades industriales, presentan un problema de salud, seguridad y ornato. Algo debe hacerse frente a la situación de los asentamientos informales.
La tarea de encontrar una solución recae entonces en los arquitectos, quienes son designados a diseñar y proveer vivienda en masa, que dé respuesta a esta creciente necesidad (Kostof, Castillo, & Tobias, 1995, pág. 584).
Uno de los primeros proyectos de vivienda multifamiliar, a inicios de la Ilustración, es el de las Salinas de Chaux, también conocidas como Saline Royaleen Arc-et-Senans, Francia. La concepción del proyecto es de Claude-Nicolas Ledoux (1736-1806), quien había sido contratado por el rey Luis XVI como comisionado de los trabajos de sal en la región. Por iniciativa propia, el arquitecto presentó en 1774 un plan para una ambiciosa ciudad ideal en Chaux, construida en torno a los trabajos de extracción y procesamiento de la sal.
Salinas de Chaux (artchist.blogspot.com)
Por lo ambicioso del proyecto, y las pocas consideraciones prácticas del mismo, éste fue abandonado, pero un año después Ledoux presentaría un segundo proyecto cuya construcción se iniciaría ese mismo año. Ambos proyectos consideraban los edificios de producción como elementos centrales y jerárquicos, rodeados de una “ciudad” de vivienda y servicios para los trabajadores, en palabras del arquitecto. La segunda propuesta colocaba los edificios de vivienda de modo radial, alrededor de los edificios productivos, con el fin de que se pueda instituir “la vida cooperativa y asociativa bajo el ojo benevolente de algún supervisor” (Kostof, Castillo, & Tobias, 1995, pág. 567)
Este proyecto puede considerarse como “uno de los primeros ensayos de arquitectura industrial, así como una integración consciente de unidades productivas y vivienda de trabajadores” (Frampton, 1992, pág. 16). Si bien sólo se construyó los edificios principales de la fábrica, y no las viviendas, las dos imágenes presentadas por Ledoux se hicieron conocidas, y despertaron la imaginación de las siguientes generaciones.
Es curioso, sin embargo, que muchas de las primeras preocupaciones en torno a la vivienda masiva no vinieran de los arquitectos, sino de otros profesionales a quienes los problemas de hacinamiento y malas condiciones de habitabilidad afectaban directamente: los empresarios.
Robert Owen (1771-1858) fue un empresario, filántropo, y uno de los creadores del socialismo utópico. Es uno de los primeros promotores de la jornada laboral de ocho horas, que implementó en su propia fábrica. A lo largo de su vida promovió una serie de proyectos teóricos y prácticos que buscaban mejorar la calidad de vida de las personas a través de la vivienda. El más exitoso es la comunidad de New Harmony, en Indiana, que con el tiempo se convirtió en un centro de investigación en educación y ciencia. Los residentes del pueblo se encuentran entre los primeros en establecer una escuela pública para hombres y mujeres.
Sin embargo, Owen es más conocido por sus proyecto del New Moral World, una ciudad ideal cuyo diseño nunca se construyó. En esta, las personas estarían separadas según edad, con el fin de mejorar su desempeño: así, los ancianos ocuparían el primer nivel del edificio, los niños el segundo, y los adultos en edad de trabajar, los niveles superiores.
El complejo se complementaba con edificios públicos, escuelas y bibliotecas, pensados en el bienestar de los trabajadores. Nunca fue construido, pero Owen lo siguió utilizando como ejemplo para el desarrollo de sus ideas sobre el bienestar de los trabajadores.
Charles Fourier (1772-1837), otro de los fundadores del socialismo utópico, proyectaría uno de los complejos multifamiliares más conocidos del siglo XIX. El Falansterio, cuyo nombre proviene de la unión de las palabras falangey monasterio, es un edificio pensado para contener una comunidad de alrededor de 1800 personas, dividida en falanges, o grupos, organizados para trabajar en comunidad, sin salarios ni propiedad privada. Además de las unidades de vivienda, parte del edificio estaría ocupado por servicios públicos: comedor, biblioteca, oficina de correos, capilla, tiendas y talleres (Kostof, Castillo, & Tobias, 1995, pág. 581).
Fourier agrega al proyecto una dimensión adicional: el diseño está basado en el de un palacio, y busca despertar en sus habitantes un sentido de orgullo y dignidad, alejado de las terribles condiciones de los asentamientos periféricos. Al igual que el proyecto de Owen, el Falansterio separa a las familias según sus edades y necesidades, y promueve además el amor libre, como un modelo más natural de promover la procreación.
Falansterio (cadiznoticias.es)
El proyecto dio pie a una serie de reflexiones que se prolongarían hasta nuestros días. Victor Considérant (1808-1893), discípulo de Fourier, comparó la deseada autonomía del proyecto con “albergar 1800 hombres en el medio del océano, a seiscientas leguas de cualquier costa” (Frampton, 1992, pág. 22). Si bien Considérant utiliza esta metáfora con connotaciones negativas, años después Le Corbusier la tomaría prestada como una característica más que deseable de sus proyectos de vivienda social, a los que comparó con transatlánticos.
Al igual que el proyecto de Owen, el de Fourier nunca fue construido, pero dio pie a uno de los primeros proyectos multifamiliares exitosos.
El Familisterio es un planteamiento del empresario Jean-Baptiste André Godin (1817-1888), quien, desde un origen humilde, había logrado poseer una exitosa fábrica de estufas de metal. Conocedor de las ideas del socialismo utópico, y preocupado por el bienestar de sus trabajadores, inicia la construcción de un proyecto social de vivienda, que incluiría una guardería, un colegio, un teatro, tiendas, y una serie de servicios para los trabajadores.
Toma de partida la idea del Falansterio de Fourier, pero incorpora un cambio radical: las personas estarían organizadas por familias, y es así que el proyecto tomaría el nombre de Familisterio.
El complejo se plantea en torno a tres edificios de vivienda, alrededor de patios centrales. La estructura permite que dichas viviendas se subdividan, de modo que las unidades resultantes varíen en tamaño dependiendo de la cantidad de miembros en cada familia (Adda, 1996). En el proyecto original, la planta baja iba a estar destinada a cafés, bibliotecas y locales para la comunidad, pero finalmente se decidió que fueran también viviendas.
Familisterio-(enlacearquitectura.com)
Desde su inauguración, en 1880, funcionó como vivienda hasta la década del 60, cuando se planteó un cambio de uso que, al no ser exitoso, hizo que se regrese a la función de multifamiliar. Si bien algunos de los edificios anexos han sido demolidos o han cambiado de uso, la esencia del multifamiliar se mantiene. Más importante aún, muchas de las ideas que lo originaron siguen teniendo vigencia en el diseño y construcción de los más exitosos multifamiliares contemporáneos.
Es interesante reflexionar en cómo el hábitat multifamiliar nace de ideales de bienestar y calidad de vida, y de cómo la manera de habitar ha cambiado muy poco a lo largo de la historia. Exceptuando algunas adecuaciones de nuevas tecnologías, los seres humanos, en esta búsqueda de bienestar, quieren establecerse en hogares acogedores que permitan, a la vez, forjar lazos comunitarios. Dos características que, lamentablemente, pocos proyectos multifamiliares contemporáneos logran.
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Frampton, K. (1992). Modern Architecture. A Critical History.London: Thames & Hudson.
Kostof, S., Castillo, G., & Tobias, R. (1995). A History of Architecture: Settings and Rituals.Oxford: Oxford University Press.
Noble, R. (2009). Utopias.Cambridge, MA: The MIT Press.[/mpc_callout][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#333333″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Cristina Dreifuss Serrano» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#555555″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Doctora en Teoría de la Arquitectura, especializada en estética de la ciudad informal, apego al lugar y enseñanza de la arquitectura.
Profesora a tiempo completo e investigadora en la Universidad de Lima, Perú. Coordinadora de investigación para la Carrera de Arquitectura.
Directora de grupos de investigación en informalidad y uso social del espacio, tanto en asentamientos informales como en habitaciones de clase media. Actualmente desarrolla un Post Doctorado en la Università degli Studi di Roma, La Sapienza.[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»2805,2804,2803″ fullscreen=»1″][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]


