[vc_row height=»auto» css=».vc_custom_1525978012963{padding-top: 0px !important;}»][vc_column][vc_row_inner][vc_column_inner width=»2/3″][vc_custom_heading text=»Atmósferas» font_container=»tag:h2|font_size:40px|text_align:left|color:%23d2e2a7|line_height:40px» use_theme_fonts=»yes»][vc_custom_heading text=»Luis Asín – Fotógrafo – España» font_container=»tag:h4|font_size:14px|text_align:left|color:%23d2e2a7|line_height:16px» use_theme_fonts=»yes»][vc_column_text]Luis Asín es uno de los más reconocidos fotógrafos de arquitectura, cuyas imágenes trascienden la objetividad descriptiva de la disciplina y exploran campos más subjetivos, más próximos a las representaciones del subconsciente y de lo onírico. Sus intenciones visuales se revelan en esas atmósferas que percibe y extrae de la arquitectura; en sus propias palabras:
“No es la puerta blanca lo que llama mi atención, es la ligera y desdibujada sombra de la rama de un chopo invernal mecida por la brisa que baila sobre la puerta lo que me emociona. Esa sombra que molestaría al fotógrafo de arquitectura es lo que precisamente a mí me tiene fascinado, una pequeña actuación de la naturaleza que otorga calidez y vida al espacio creado por el ser humano.”
Radar presenta una serie de imágenes y un escrito de Luis Asín que nos conducen a un ámbito plenamente sensorial.[/vc_column_text][ultimate_exp_section title=»Leer más» new_title=»Ocultar» text_color=»#d2e2a7″ background_color=»#ffffff» text_hovercolor=»#000000″ bghovercolor=»#ffffff» title_active=»#000000″ title_active_bg=»#ffffff» cnt_bg_color=»#ffffff» icon=»Defaults-circle» new_icon=»Defaults-circle» icon_align=»left» icon_size=»7″ icon_color=»#d2e2a7″ icon_hover_color=»#000000″ icon_active_color=»#000000″ extra_class=»interadar» title_alignment=»left» title_font_size=»desktop:13px;» title_line_ht=»desktop:13px;» title_margin=»margin:0px;» title_padding=»padding:0px;» desc_margin=»margin:0px;» desc_padding=»padding:0px;» font_family=»font_family:Comfortaa|font_call:Comfortaa|variant:700″ heading_style=»font-weight:700;»][vc_column_text]
Recuerdo viajar con mi automóvil por una carretera secundaria de Castilla la Vieja. Comenzó a llover de una manera torrencial y pude observar cómo el paisaje de la carretera con unos árboles al fondo empezaba a desdibujarse entre el agua del parabrisas. Instintivamente, cogí la Leica del asiento del conductor y tomé una única fotografía (foto 01).
Imagen 01. Carretera lluvia. Salamanca 2003.
El hecho de ir conduciendo y tener poca visibilidad hizo que no prestara atención al foco ni a la exposición. Sencillamente apreté el disparador y proseguí la marcha con precaución dada la escasa visibilidad. Me olvidé del asunto. Tantos paisajes neutros que se cruzan en nuestro camino… Al cabo de unos días, al revelar el rollo de película TriX, esa imagen llamó poderosamente mi atención. Miré el negativo con lupa y decidí hacer una copia. Al ver el resultado, pude comprobar que había sido inconscientemente capaz de captar un paisaje más cercano a lo emocional, a lo sensible, y distanciado de lo sesudo y técnico. Ligeramente sobreexpuesta y desenfocada, sentí que esa fotografía se adentraba en un terreno más propio de otras disciplinas, como pueden ser la pintura, la música o, tal vez, la literatura. Obviamente, en la fotografía de arquitectura prima la descripción sobre la interpretación. Los proyectos se publican con la intención de ser enseñados, divulgados y conocidos por quienes no pueden verlo in situ. Cobran importancia pues, la perfecta composición, exposición y foco. Suficiente para notar la textura de los materiales, la calidez de determinadas maderas. Además, la paciencia para esperar un momento de luz que resalte el volumen en el espacio. El diafragma cerrado para una mayor profundidad de campo y el trípode bien asentado para exposiciones largas. Con la experiencia se logra un estilo, alabado por arquitectos y editores de revistas. El espacio estudiado, como si se tratara de una disección, incluso “teatralizado”, añadiendo o moviendo algún objeto o mueble. A pesar de la aparente perfección, hay algo que no funciona, una especie de orfandad del alma del lugar. Una representación plana y superficial donde podemos verlo todo nítidamente, pero desde una distancia fría que nos impide sentir la vibración de ese espacio, el calor de determinado rayo de luz, el aire cargado de sal que nos acaricia y trae el fragor de las olas del agitado mar que vislumbramos a través del ojo de buey (foto 02).
Imagen 02. Casas gemelas. Cádiz 2011. Obra de los arquitectos Mansilla y Tuñón. Dos casas casi idénticas para dos hermanos gemelos, Vicente y Luis Moreno Mansilla (autor del proyecto y fallecido en 2012).
El espacio no solo hay que verlo, hay que vivirlo, sentirlo, tocarlo y atravesarlo. Lentamente, a tientas, para saborear su luz y su penumbra y, así, descubrir la espiral de sus secretas emociones dispuestas a hacernos caer en el ensueño, desde donde todo se torna casi irreal, onírico e irrepetible.
Luis Asín, marzo 2019[/vc_column_text][us_separator thick=»2″ style=»dotted» icon=»fas|circle» show_line=»1″ line_width=»default»][mpc_callout preset=»mpc_preset_21″ layout=»style_8″ title_font_preset=»default» title_font_color=»#0a0202″ title_font_size=»17″ title_font_line_height=»2″ title_font_transform=»none» title_font_align=»left» title=»Luis Asín» title_margin_divider=»true» title_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:5px;» content_width=»100″ content_font_preset=»default» content_font_color=»#0a0000″ content_font_size=»12″ content_font_line_height=»1.5″ content_font_align=»left» content_margin_divider=»true» content_margin_css=»margin-top:0px;margin-bottom:0px;» icon_disable=»true» icon=»etl etl-happy» icon_color=»#f7f7f7″ icon_size=»80″ background_color=»#f7f7f7″ padding_divider=»true» padding_css=»padding-top:20px;padding-right:20px;padding-bottom:20px;padding-left:20px;» mpc_button__disable=»true» mpc_button__url=»url:%23|title:Link|» mpc_button__font_preset=»mpc_preset_20″ mpc_button__font_color=»#f7f7f7″ mpc_button__font_size=»16″ mpc_button__font_transform=»uppercase» mpc_button__title=»BUY LICENSE» mpc_button__border_css=»border-width:2px;border-color:#f7f7f7;border-style:solid;border-radius:0px;» mpc_button__padding_divider=»true» mpc_button__padding_css=»padding-top:12px;padding-right:30px;padding-bottom:12px;padding-left:30px;» mpc_button__margin_divider=»true» mpc_button__hover_font_color=»#75cdde» mpc_button__hover_background_color=»#f7f7f7″ mpc_button__hover_background_effect=»slide-top» mpc_divider__disable=»true» mpc_divider__preset=»mpc_preset_2″ mpc_divider__width=»10″ mpc_divider__lines_color=»#f7f7f7″ mpc_divider__lines_weight=»2″ mpc_divider__margin_divider=»true» mpc_divider__margin_css=»margin-bottom:-10px;»]Nace en Madrid en 1962. Estudia derecho en la universidad, abandonando en el 4to año. Se desplaza a California a estudiar Bellas Artes, obteniendo la licenciatura en San Francisco Art Institute (1992). Desde entonces vive y trabaja en su ciudad natal, Madrid. Ejerció de profesor asociado en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca desde 1998 hasta 2003. Colabora con numerosos estudios de arquitectura, de manera habitual con Mansilla y Tuñón Arquitectos, documentando todas sus obras desde el inicio. Otros arquitectos con los que ha colaborado son Paredes y Pedrosa, Moneo, Ábalos y Herreros, Joaquín Vaquero Palacios, Norman Foster, etc. También colabora con artistas como Cristina Iglesias y con galerías de arte como Heinrich Ehrhardt y Elba Benítez. Aparte de la arquitectura, está interesado en otros aspectos de la fotografía como el retrato, el paisaje y la fotografía personal. En ella ahonda en el lado más subjetivo e intimista del espacio.
Es artista de la galería Espacio Valverde, donde ha presentado diversas exposiciones individuales, como “Desenlace” (2010,) “A tientas” (2012), “Entretanto” (2015) y “En concreto” (2018). Aparte de numerosas exposiciones colectivas, entre su principales publicaciones en libros caben destacar, el número 9 de la Colección de fotógrafos madrileños del siglo XX Caja Madrid (1999), antología sus primeros años en blanco y negro analógico, ALFABETAASÍN -un alfabeto fotográfico- editorial La Oficina (2018), La belleza de lo descomunal – documentación de la obra Hidroeléctrica de Vaquero Palacios en Asturias- Museo ICO (2018), Everstill / siempretodavía, un proyecto comisariado por Hans Ullrich Obrist con intervención de artistas contemporáneos en la casa natal de Federico García Lorca, en Granada (2008).[/mpc_callout][/ultimate_exp_section][/vc_column_inner][vc_column_inner width=»1/3″][us_image_slider ids=»4191,4192,4193,4194,4195,4196,4197,4198,4199,4200″ meta=»1″ fullscreen=»1″ img_size=»full» img_fit=»contain»][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row]